La masacre de Taxi Driver

En 1976, con ‘Taxi Driver’, Martin Scorsese recibe su reconocimiento de director de cine internacional bajo la forma de la Palma de Oro en Cannes. A lo largo de la película, pone en práctica, con una intensidad magistral el conocimiento certero de un oficio como el cine. Encuadres, iluminación y sonido al servicio de expresar la emoción buscada.

Desde ese punto de vista, la secuencia de la masacre final es ejemplar. A partir del momento en que Travis Bickle (Robert De Niro) le pregunta al macarra Sport (Harvey Keitel) si va armado, hasta el plano en que Travis finge dispararse una bala en la sien, transcurren seis segundos que Scorsese manipula acelerando, como cuando el putero es cosido a disparos y se desploma a los pies de la niña prostituta. También ralentizando, en la escena donde el hotelero mutilado persigue a Travis por el pasillo.

La duración de los planos varía del plano secuencia, que muestra el primer enfrentamiento entre Travis y Sport, hasta un minuto y medio con el paroxismo de violencia mucho antes del final del plano. Para  acabar terminando con los planos sublimes de los pasillos y escaleras. Escenarios que regresan, casi obsesivamente, al cine de Scorsese, mugrientos al principio y cubiertos de sangre al final.

‘Taxi Driver’ se inspiró en un personaje real que había intentado asesinar al gobernador Wallace, Travis Bickle, que se convirtió pronto en modelos de aspirantes a asesinos, de entre los que surgió John Hinckley, que le disparó al presidente Reagan por amor a Jodie Foster.

La precision y fuerza de esta película todavía se conserva a día de hoy. Quizás una expresión exacta del estado de ánimo depresivo e hiperactivo de la época, ya que estaba reciente la derrrota americana en Vietnam. Un descenso a los infiernos convetido desde hace mucho tiempo en película de culto.

Novelas que aparecen en el cine de Wes Anderson

libros y Wes Anderson

Wes Anderson es un cineasta estadounidense originario de Texas. Desde pequeño comenzó a escribir obras de teatro y a grabar pelis en Super-8, pero su verdadera carrera comenzó cuando realizaba cortos con su amigo Owen Wilson. Su éxito continuó con películas como ‘Tres son multitud’ (1998), ‘La vida acuática con Steve Zissou’ (2004), ‘Los excéntricos Tenenbaums’ (2001) y la película animada ‘El fantástico Sr. Zorro’ (2009). Su reconocimiento reciente ha venido de la mano de dos maravillosas películas: ‘Moonrise Kingdom‘ (2012) y ‘El gran Hotel Budapest‘ (2014).

Además de tener un fetiche por ciertos colores y la simetría, Wes Anderson conserva una obsesión por meter libros en todas sus películas. De hecho son parte muy importante en su filmografía, ya que muchos de sus trabajos tienen el claro mensaje de que los “libros preservan historias, porque existen dentro de ellas y viven a través de ellas.” Los libros sirven para empezar varias de sus películas, como ocurre con ‘Los excéntricos Tenenbaums’, y aparecen de forma habitual en los fotogramas de su particular cinematografía.

Les dejamos con este vídeo publicado en YouTube que realiza una recopilación de muchos de los momentos que son protagonizados por libros en las películas del genial Wes Anderson. Tal vez  sirva para tomar nota de una buena lista de novelas para leer este verano.

Crítica: Todo saldrá bien

Charlotte Gainsbourg y James Franco en 'Todo saldra bien'

Charlotte Gainsbourg y James Franco en “Todo saldra bien”. Fuente: Avalon.

Con ‘Todo saldrá bien‘ Win Wenders vuelve a la escena cinematográfica tras el éxito de ‘La sal de la tierra’, documental sobre el fotógrafo Sebastião Salgado. Desde que estrenara en 1984 su famosa cinta ‘París, Texas’, donde obtuviera unánime éxito de crítica, al director alemán se le reclaman largometrajes con igual resultado, algo que sólo parece conseguir con sus trabajos documentales. Parece que Wenders vive el arte cinematográfico a su manera, permitiéndose el lujo de hacer lo que le da la real gana experimentando con diálogos, silencios, planos y colores que no a todo el mundo convence.

La película, rodada en 3D, cuenta la historia de un joven escritor interpretado adecuadamente, como ya hiciera en ‘Una historia real‘, por James Franco. Su personaje vive un suceso trágico producto involuntario de su ensimismamiento y cuyas consecuencias son fatales no solo para el mismo y todos aquellos implicados en el incidente, sino también para todos los que se encuentran en el entorno. El filme se centra en los doce años posteriores al acontecimiento y en cómo, con mayor o menor éxito, sus protagonistas son capaces de superar el lance.

James Franco y Rachel McAdams en 'Todo saldra bien'

James Franco y Rachel McAdams en “Todo saldra bien”. Fuente: Avalon.

La película cuenta con la madurez y experiencia de Charlotte Gainsbourg. Magnífica elección del director porque quién podría dar vida a un personaje tan extraño, enigmático y complicado de entender como ella. Por otro lado, Rachel McAdams cumple su función y resuelve correctamente un papel casi plano. Y es James Franco, desde su papel protagonista, quién soporta el peso del drama. El actor de Palo Alto hace un interpretación verosímil de un personaje muy complejo en circunstancias excepcionales, aunque sus gesticulaciones pueden llegar a resultar un tanto forzadas.

Reconozco que al estar acostumbrado a ritmos más rápidos y desarrollos más impactantes, en ocasiones, la película se convierte en una monótona sucesión de excelentes planos que a nivel narrativo poco nos cuentan. Sin embargo, resulta interesante ver este repaso lento y sosegado de las etapas del duelo: el shock, la rabia, la desorganización y posterior orden. Ver como diferentes personas son capaces de superar hechos trágicos de modos muy dispares y a través de mecanismos muy particulares. Como la propia naturaleza del ser humano determina la manera en la que sobreponerse a estos hitos. Pero sobretodo el rechazo que produce que se pueda llegar a conseguir el éxito y el equilibrio después de haber sido el inductor de una experiencia traumática de tal calibre.

Mi película de deporte favorita que nunca triunfó en taquilla

Buscando a Eric

Un barrio obrero de Manchester y Eric Cantona fumándose un porro y tocando la trompeta. Fútbol, mafia, familia y cierta dosis de romance. Y sobre todo, humor, mucho humor negro, bañado con la típica sorna inglesa. Eso es lo que es ‘Buscando a Eric’, la fantástica película de Ken Loach que solo logró recaudar en Reino Unido, su país de origen, 500.000 libras. ¿Por qué?. Difícil saberlo.

La historia comienza en un barrio de clase obrera de Manchester, una de esas zonas del norte industrial inglés golpeadas por Thatcher, por la desindustrialización, por Blair y por todos a los que les sobraba un golpe que dar. Y Eric Bishop, un cartero fan del Manchester United, recibió varios de esos golpes: separado, vive en un caos de casa con dos de sus hijastros, uno de ellos en relación con la mafia de la ciudad, y cuidando de su nieto se reencuentra con su exmujer, a la que abandonó después de nacer su hija en común. Su vida, en resumen y hablando en plata, es un desastre. Tanto, que se plantea el suicidio. Pero, por suerte, antes se le ocurre robarle un poco de marihuana a su hijastro, no al que esconde armas para los narcotraficantes, sino al otro, y el milagro ocurre. Hablando con un póster de Eric Cantona, ídolo indiscutible del Manchester de los 90, el exfutbolista francés, alucinación o no, aparece a su espalda para ayudar a darle un nuevo rumbo a su vida.

Buscando a Eric de Ken Loach

Eric Cantona y Steve Evets en “Buscando a Eric”, dirigida por Ken Loach

“Queríamos hacer una película que disfrutase de lo que usted y yo llamaríamos solidaridad, pero que otros llamarían apoyo de tus amigos de verdad, y de la vieja idea de que somos más fuertes como equipo que como individuos” fue lo que dijo el director Ken Loach, al respecto de lo que comienza a pasar a partir de la aparición de Cantona, símbolo del futbolista comprometido política y socialmente. Una especie en extinción en todo el mundo, pero especialmente en una Inglaterra en la que el fútbol dejó de ser la casa del obrero para convertirse en un lucrativo negocio. Con la ayuda del francés, Eric Bishop comienza a solucionar (o intentar solucionar) uno por uno todos los problemas que rodean su vida, desde su relación con la exmujer hasta los problemas de su hijo con la mafia.

Reflejado en su épico final, ‘Buscando a Eric’ es el reflejo de esos ideales obreros y solidarios que poblaban las zonas industriales del norte de Inglaterra durante los 70 y los 80. Un homenaje al apoyo hombro con hombro y una nueva crítica al individualismo capitalista por parte de Cantona, que ya participó en el fantástico documental ‘Los rebeldes del fútbol’ o en las movilizaciones de Stop Banque contra el sistema bancario de reserva fraccional.

En definitiva, ‘Buscando a Eric’ es una joya por parte de dos activistas como Cantona y Ken Loach, que unen en esta ocasión sus fuerzas para crear una entrañable comedia con trasfondo moral y social. Una gran película, por mucho que tan solo recaudase 500.000 libras en Gran Bretaña.

Concurso “Ciudades de papel”: te invitamos al preestreno en Madrid

cartel concurso Ciudades de papel

Con motivo del estreno en cines de la película ‘Ciudades de papel’ el próximo 7 de agosto, desde MacGuffin007 y Sensacine, os ofrecemos la posibilidad de ver la peli antes que nadie.

Sorteamos 1 entrada doble para el preestreno, el jueves  30 de julio a las 20 horas, en los cines CINESA PROYECCIONES en Madrid.

Es muy sencillo participar en el concurso. Pasos a seguir:

  1.  Seguir a MacGuffin007 y Sensacine en Facebook.
  2.  Compartir este post en vuestro muro.
  3.  Dar a ‘me gusta’ en vuestro Facebook.
  4. Contestar en el blog (a través de este post), antes del  28 de julio, a la siguiente pregunta:

¿Cuál es el título y director de esta película de 1959?

Una de las grandes obras de arte que nos ha deparado el cine europeo. Una mirada sensible y tierna sobre la adolescencia que mantiene todavía su capacidad de fascinación. Una película que estuvo nominada al Óscar a mejor guión original.

¡ Mucha suerte a todos !

Los ganadores serán publicados el 28 de julio en Facebook

El mejor cine de verano se proyecta en Madrid

Cine de Verano de Cibeles

Si viven o están de paso en Madrid, durante los meses de julio y agosto tienen una cita obligada cada noche con Cine de Verano de Cibeles. Una iniciativa que se podrá disfrutar en la galería de cristal del Palacio de Cibeles hasta el 3 de septiembre y donde se podrán ver hasta 74 películas.

Desde cine clásico como ‘Fellini, ocho y medio‘ hasta los éxitos más recientes del cine indie y de autor como ‘Mommy’, pasando por películas emblemáticas de la década de los 80 y 90 como ‘Los Goonies’. Recuerden, la cita es de lunes a domingo, con sesión doble los fines de semana, y el precio de las entradas oscila entre los 5 y los 6 euros.

Sunset Cinema nos trae a la capital una iniciativa conocida como cine pop-up, un concepto anglosajón que recupera la experiencia colectiva del cine en un emblemático espacio urbano y donde se combina la proyección de películas con exposiciones, gastronomía y música. De hecho, en la galería se puede contemplar una muestra de los trajes que se han utilizado en algunas de las grandes superproducciones fabricados en la sastrería Cornejo. Desde la vestimenta romana de ‘Gladiator’, hasta los vestidos de época de ‘Los Miserables’, pasando por los de ‘El Perro del hortelano’ y la fantasía de ‘El laberinto del fauno’.

Realmente no se trata de cine al aire libre, ya que las proyecciones se realizan bajo una hermosa galería acristalada. Los casi 600 espectadores que conforman el aforo pueden escuchar el sonido a través de cascos inalámbricos, lo que evita cualquier tipo de reverberación que impida un pleno disfrute de la película.

Las proyecciones van acompañadas por eventos especiales. Para conmemorar el 25 aniversario de ‘Ghost‘ se realizó antes de la proyección una demostración en directo de alfarería, moldeado y decoración. A ‘Magical Girl‘ de Carlos Vermut le siguió un coloquio con personajes de la industria del cine español. Y ‘Todo saldrá bien‘, la última película de Wim Wenders protagonizada por James Franco, tendrá una premiere exclusiva un día antes de su estreno en los cines.

Ahora te adelantamos algunos títulos de la programación de agosto. Entre las películas que se podrán ver está la entrañable ‘Cinema Paradiso‘ de Giuseppe Tornatore; una ópera prima memorable como ‘Nightcrawler‘; una obra maestra del cine independiente como ‘Whiplash‘; el biopic de Stephen Hawking ‘La teoría del todo‘ por el que Eddie Redmayne ganó el Oscar. También tendrán cabida clásicos como ‘Annie Hall’ de Woody Allen; ‘Con faldas y a lo loco’ de Billy Wilder; ‘La ventana indiscreta‘ de Hitchcock y ‘Easy Rider’ dirigida por Dennis Hopper en 1969.

Crítica: A primera vista

A primera vista

Escena de “A primera vista” dirigida por Daniel Ribeiro. Fuente: Surtsey Films

El realizador brasileño Daniel Ribeiro escribe y dirige la película ‘A primera vista‘. Versión largometraje de su exitoso corto Eu Nâo Quero Voltar Sozinho‘ y que hace cuatro años ya consiguiera numerosos premios internacionales. La historia se repite con el largo y ‘A primera vista‘ ya ha conseguido el premio FIPRESCI del Festival de Berlin y Daniel Ribeiro se ha alzado con el Colón de Plata a la Mejor Dirección del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.

Un magnífico Ghilherme Lobo interpreta a Leonardo, un adolescente de 15 años que se siente axfixiado por la súper protección de su familia y quiere volar. Su ceguera provoca esa atención excesiva que él nunca solicitó y que ya le oprime. Se siente capaz de disfrutar de su independencia y quiere salir del cascarón como el resto de adolescentes. No es especialmente popular en el colegio, pero tiene una buena amiga Giovana, al que da vida Tess Amorim, con la que comparte sueños y confidencias y cuya relación navega entre la amistad y el deseo, la comprensión y los celos.

Ghilherme Lobo y Fabio Audi en A primera vista

Ghilherme Lobo y Fabio Audi en “A primera vista”. Fuente: Surtsey Films

El final del verano se acerca en Sâo Paulo y entre baños en la piscina y música clásica surgen las ganas de besar a alguien y enamorarse. Pero para el protagonista el despertar sexual es diferente. ¿De qué manera surge la atracción cuando no puedes apreciar la belleza física?, ¿te atrae más la belleza masculina o la femenina? o ¿seré siquiera atractivo?. Muchas dudas que no impiden que finalmente el amor emerja de la manera más pura posible: apreciando la belleza de las lindas conversaciones, los gestos amables y los momentos compartidos. De esa forma surge el amor con Leonardo, al que da vida Fabio Audi. Un enamoramiento iniciático entre canciones de ‘Belle and Sebastian‘ y conversaciones bajo un eclipse lunar.

‘A primera vista’ es sobre todo una película pausada y tierna que retrata la confusión de la adolescencia desde un punto de vista diferente. Una cinta que huye de las situaciones dramáticas abrazando el optimismo desde una perspectiva muy real y sencilla.

Crítica: Una historia real

James Franco en Una Historia Real

James Franco en “Una historia real” dirigida por Rupert Goold. Fuente: Fox

Una historia real’ es un thriller dirigido por el británico Rupert Goold, el cual solo tiene en su haber en su corta carrera cinematográfica dos adaptaciones de Shakespeare. Basada en hechos reales, cuenta la incesante búsqueda que emprende el desacreditado periodista del New York Times Michael Finkel (Jonah Hill) por conocer los verdaderos motivos por los que Christian Longo (James Franco) fue capaz de matar repentinamente a toda su familia.

Dicho así podríamos pensar que estamos ante un escalofriante thriller. Pues nada más lejos de la realidad. A pesar de la voluntad de ofrecer, con escasas pinceladas, un perfil complejo de un asesino como Longo, la adaptación a la ficción de una historia real está demostrado que nunca será tan profunda y llena de matices. Lejos de concebir una película que nos atrape, ‘Una historia real’ se convierte en un monótono juego del gato y el ratón.

Una Historia Real

Jonah Hill y Felicity Jones en “Una historia real”. Fuente: Fox

Los dos protagonistas mantienen una relación un tanto extraña, hasta el punto que Finkel llega a sentir verdadera fascinación por Longo, proyectando en él sus propias carencias. En cierta manera, el personaje de Christian Longo es indescifrable y hermético, pero con un toque de simpatía y encanto, lo cual convierte a James Franco en el actor más indicado para este filme, aunque su registro interpretativo sea un tanto contenido, a diferencia de Jonah Hill (‘El lobo de Wall Street‘), el cual sorprende y agrada.

El ambicioso intento de retratar el aspecto psicológico que subyace en la historia provoca ciertas grietas en la película que impiden un buen resultado. Quizás el problema radica en llevar al cine una historia no lo suficientemente buena. Hablamos de construir una realidad que a lo mejor no es del todo real, pero sí profundamente verosímil para que la historia cale entre los amantes del género. Rupert Goold recrea una atmósfera, unos personajes y unas situaciones que pierden fuelle más rápido de lo que nos gustaría. El conjunto es, con todo, un tanto confuso.

Homenaje a las emociones de las películas de Pixar

películas de Pixar

Han pasado 20 años desde que John Lasseter revolucionara las películas de animación modernas mediante las últimas técnicas digitales en ‘Toy Story’. Pero mucho menos falta para el estreno de lo nuevo de las factorías Pixar y Disney: ‘Del revés’ (Inside Out).

Mañana se estrena en los cines españoles esta originalísima historia que nos sumergerá en el mundo de las emociones que rigen nuestras reacciones. Como homenaje a todas las sensaciones y a los buenos y malos ratos que nos han hecho pasar los genios de Pixar, la usuaria de Vimeo, Lindsay McCutcheon, ha editado un vídeo titulado precisamente Emotions of Pixar que en poco más de seis minutos nos recuerda lo que nos han influenciado y hecho disfrutar estos monstruos de la animación.

Todo comienza de forma muy triste con aflicción, soledad, miedo y peligros, para después evolucionar hasta sentimientos más vitales como la aventura, la magia, la alegría, los retos, la amistad o el amor. Pixar se presenta a lo grande a través de personajes tan inolvidables como Nemo, Woody,  Wall•E, Ratatouille, Mérida, Sulley y Mike o el anciano Carl entre muchos otros.

Omar Sharif, una casa en Lanzarote y una partida de bridge

Omar Sharif y Lanzarote

Nacido en Alejandría en 1932 y de verdadero nombre Michael Shalhoub debutó a los 22 años en el cine egipcio a las órdenes del maestro Youssef Chachine. El público le aceptó rápidamente como galán de moda, más por su apostura que por sus débiles recursos interpretativos, y llegó a protagonizar 18 películsa seguidas. Cuando David Lean buscaba actores árabes que hablaran inglés para ‘Lawrence de Arabia’, se topó con una foto de Sharif y quedó impresionado por la belleza y virilidad del actor. Fue su gran oportunidad internacional. El papel de príncipe Alí le reportó ser proclamado candidato al Oscar, lo que paradójicamente no le ocurrió con ‘Doctor Zhivago’, aunque si ganara por este trabajo el Globo de Oro al mejor actor en 1966.

Establecido definitivamente en Hollywood, fue reclamado por directores de la talla de John Frankenheimer, Richard Fleisher, Fred Zinnemann y William Wyler entre otros. Su filmografía, cercana a los cien títulos está llena de altibajos. Su última interpretación recordable se remonta al 2003 con ‘El señor Ibrahim y las flores del Corán‘, por la que Sharif recibió diversos premios.

Su gran afición a las partidas de bridge (sobre la que ironizó en ‘Funny girl’) le ha interesado en ocasiones más que los rodajes, anticipándolos o posponiéndolos de acuerdo al calendario de competiciones internacionales de dicho juego. En agosto de 2003 pasó un mes ingresado en prisión y obligado a pagar una sustanciosa multa por haber agredido a un policía en un casino frances.

Omar Sharif era un egipcio de armas tomar. En la isla de Lanzarote pueden dar fe de ello. La isla de los volcanes fue testigo allá por los años 70 de cómo el actor se enamoró de una casa, ahora convertida en restaurante LagOmar,  y se la jugó en una partida de bridge.

La historia coincide en 1973 con el rodaje de la película ‘La isla misteriosa’ (Juan Antonio Bardem), donde Sharif protagonizaba la versión cinematográfica de la novela homónima de Julio Verne. Fue entonces cuando el actor descubrió la casa de sus sueños. Una bellísima construcción incrustada entre los montículos de lava negra de un volcán creada bajo el peculiar estilo del artista César Manrique. La leyenda cuenta que el actor se quedó prendado de la vivienda y decidió comprarla inmediatamente. Ese mismo día celebró una fiesta en la que, conocida su afición por los juegos de azar, se jugó también al bridge.

El caso es que el juego se calentó y las apuestas comenzaron a subir a un ritmo vertiginoso, tanto que al final Sharif puso sobre el tapete su recién adquirida propiedad. Y quiso el destino que el azar jugase en su contra y la perdiera. ¡Pobre Omar!, solo disfrutó de la posesión del hogar de sus sueños durante menos de 24 horas. Lo que no sabía el egipcio es que su rival y ganador, que por cierto, era su agente inmobiliario, era nada mas y nada menos que campeón europeo de bridge. ¿Trampa? El caso es que Omar Sharif salió de la casa tan apesadumbrado y abatido, que se fue de la isla para nunca mas volver.

La historia fue desmentida años más tarde por el propio actor ahora fallecido, que dijo que había sido una idea del gobernador civil para atraer turistas a Lanzarote, y que nunca había llegado a ser el poseedor de la espléndida casa. ¿Mito o realidad?