Amanece en Nueva york y una chica se baja de un taxi ataviada con un traje de noche negro; se para ante la joyería ‘Tiffany’ y desayuna mientras la ciudad despierta. Esa chica es Audrey Hepburn y acaba de crear un mito. Se cumplen 50 años desde que se rodó Desayuno con diamantes’ (Breakfast at Tiffany’s’).

Blake Edwards dirigió esta comedia en al año 1961. Basada en una novela de Truman Capote, contó con la interpretación de una jovencísima Audrey Hepburn. La banda sonora era de Henry Mancini, cuya canción Moon river aún resuena en nuestras cabezas.

Aunque se han hecho miles de versiones de la canción, Mancini siempre dijo que la interpretada por Audrey era su favorita. En una reunión de montaje, tras el visionado de la película, un ejecutivo declaró que lo primero que debían hacer era eliminar «esa estúpida canción». Audrey Hepburn se levantó de la mesa y exclamó: «¡Por encima de mi cadáver!». Afortunadamente, la canción se mantuvo en el montaje final.

«Evocar esta película, volver a verla, descubrir de nuevo a la maravillosa Audrey Hepburn, su rostro, su aire, produce siempre el mismo placer, tiene el mismo glamour. Esa chispa de disfrute que brilla sin apagarse nunca. Chispeante Audrey, mágica Audrey, sublime Audrey, fascinante Audrey. Me detengo aquí porque me faltan las palabras. Solo una más. Eterna Audrey». Hubert de Givenchy