El maestro del suspense y uno de los más reconocidos genios del cine, Alfred Hitchcock, utilizó las cabinas telefónicas como elemento clave en la trama de alguna de sus películas, si no que se lo digan a Tippi Hedren, la madre de Melanie Griffith.

‘Los pájaros’, que cumple 50 años desde su estreno, hay una memorable secuencia en la que Tippi Hedren se refugia en una cabina durante un ataque de las gaviotas. La distancia entre la cabina y un edificio más seguro para resguardarse es escasa y, a la vez, demasiado grande. Como casi siempre en Hitchcock, esa paradoja es la que provoca parte de la tensión. La cabina es un pequeño receptáculo que la protege, pero a la vez es un elemento que denota fragilidad y, por supuesto, es absolutamente claustrofóbica.

Cameo de Hitchcock en 'Los Pájaros'

Cameo de Alfred Hitchcock en ‘Los Pájaros’ (1963).

Hitchcock aprovecha con mucha habilidad la dependencia del teléfono como contacto único con el exterior. Como siempre, las imágenes del genial cineasta británico están llenas de gran intensidad dramática al otorgar, en este caso al teléfono, una posición y un tamaño perfecto en la composición de los encuadres.

Una escena calculada al milímetro que sigue generando en el espectador, vista hoy, la misma angustia que seguro Hitchcock le quiso imprimir en su día.