La subida del IVA cultural al 21 % ha disparado el coste medio de la entrada de cine en España hasta 7,2 euros, lo que nos llevaría hasta el top 10 de los países donde ir al cine es más caro. España está escalando puestos en esta clasificación hasta ponerse cada vez más cerca de países como Suecia, donde la entrada cuesta más de 11 euros.

Cuando vamos al cine, según se desprende del gráfico que hemos elaborado,  casi el 40% de lo que pagamos por nuestra entrada se lo queda el cine que exhibe la película. Si esto no fuera suficiente, entras al cine y las palomitas y la Coca-Cola suelen costar ya más que la propia entrada. La verdad es que es un timo integral, pero ya sabemos que es un tópico ir al cine y consumir palomitas con el consabido refresco. Vamos, que para algunos no hacerlo sería como NO ir al cine.

Taquilla de cine

Espectadores haciendo cola para comprar una entrada de cine

La comida es para las salas de cine una fuente de ingresos casi tan importante como las películas debido a sus abusivos precios, la falta de formación de los niños y la ignorancia o inconsciencia de muchos padres. De hecho, cuando una gran cadena de exhibición diseña un nuevo complejo cinematográfico, lo primero que hace es situar en el plano el puesto de venta de comida y alrededor de él situar las salas.

Entonces, si las ganancias de un cine no son por las entradas vendidas sino por las palomitas, bebidas y chucherias vendidas. ¿Por qué no se rebaja el precio de la entrada al cine por parte de los exhibidores sabiendo que es el eslabón de la cadena que más dinero gana en el negocio del séptimo arte?

Las palomitas pueden dañar seriamente su salud

¿Sabían que muchas de las palomitas que se venden en los cines contienen hasta un 25% de grasa, un 3% de sal y son diez veces más caras que las de las tiendas?, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios.

Palomitas en el cine

Las populares palomitas de maíz

El Centro para la Ciencia y el Interés Público –una conocida organización estadounidense sin ánimo de lucro- publicó los datos de un análisis realizado en EE.UU. sobre la arraigada costumbre de tomarse en el cine una bolsa mediana de palomitas con un refresco igualmente mediano, y ha constatado que equivale a nivel calórico a unas 1.500 calorías; es decir, a la ingesta de tres hamburguesas untadas con 12 porciones de mantequilla.

Extraño negocio el del cine

Una ración mediana de roscas o cotufas (como diríamos en Canarias a las palomitas de maíz) y un refresco de 50 cl asciende a una cifra muy similar a la de una entrada de cine. Por ende, tendría el mismo valor monetario las palomitas grasientas y la bebida azucarada que ver una obra maestra como ‘La Mejor Oferta’ de Tornatore.

En breve tendremos este tipo de butacas en el cine

Al paso que vamos veremos muy pronto este tipo de butacas para cenar en el cine

Más que demandar al cine, como hizo el ciudadano americano Joshua Thompson, por el alto precio de las viandas, la solución pasa por un cambio de actitud de los espectadores. El cine se hizo para ver una película y no para ir a comer. Respecto a este punto daría mucho que hablar, pero ya sería materia para otro post.