Películas con finales tristes que nos hacen llorar


Películas con finales tristes que nos hacen llorar

¿Qué tienen en común películas como ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’, ‘La milla verde’ y ‘Los puentes de Madison’? Pues esa sensación amarga de un final de cine triste que no deja indiferente a nadie. Son guiones de cine que en su tercer acto nos tienen preparado un dardo envenenado para el alma. La clave es que si estamos más tristes durante la película es porque estamos sintiendo más empatía con una historia que, inconscientemente, comparamos con nuestras propias circunstancias personales y en particular, emocionales y románticas.

Sabiendo que no hay nada más odioso que elaborar una lista, aquí va nuestro Top 5 de cine lacrimógeno, pero de calidad. Películas con finales tristes que seguro que habéis visto ya. Siendo más díficil en el cine hacer reír que llorar hay que reconocerles un mérito especial.

Alguien voló sobre el nido del cuco (1975),  de Milos Forman

Jack Nicholson en 'Alguien voló sobre el nido del cuco'
Jack Nicholson en ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’

Es muy triste ver el final que le espera a un personaje tan lleno de vida como Jack Nicholson. Un drama que por lo menos transmite una pequeña luz de esperanza al final, pero que nos deja muy mal cuerpo por la profunda y claustrofóbica ambientación del sanatorio psiquiátrico. ¡Obra maestra!

La milla verde (1999), de Frank Darabont

Michael Clarke Duncan en La milla verde
Michael Clarke Duncan en ‘La milla verde’

Trata la pena de muerte con una escena de la ejecución emocionalmente agotadora. Otra gran película que toca la sensibilidad del espectador. La estética impactante de su fotografía y la dramática partitura de Thomas Newman nos acompaña y, si cabe, profundiza más en la herida. ¡Para llorar y no parar!

 Eduardo Manostijeras (1990), de Tim Burton

Johnny Depp en Eduardo Manostijeras
Johnny Depp en Eduardo Manostijeras

Resulta trágico cuando Eduardo comienza a sufrir las consecuencias de haber sido creado diferente en un mundo tan cruel. Y, sobre todo, cuando tiene que pasar el resto de su vida solo en el castillo. Demoledoramente triste porque él tiene un corazón bondadoso y es incapaz de hacer daño a nadie, ni siquiera con el pensamiento. ¡Desoladora!

Los puentes de Madison (1995), de Clint Eastwood

Meryl Streep en Los puentes de Madison
Meryl Streep en Los puentes de Madison

El amor traspasa la pantalla lentamente, en silencio, sin palabras y de manera sutil como una lluvia fina que sin darte cuenta te acaba calando hasta los huesos. Llegas al final metido en la piel de Francesca o de Robert llorando a mares y con un nudo en la garganta. El final es de los mejores de la historia del cine. Clint llorando de amor bajo la lluvia, la escena del semáforo y el llanto de Francesca con el libro de fotos. Cualquiera de esas tres escenas justifica por sí solas toda la película. ¡Nudo en la garganta!

La vida es bella (1997), de Roberto Benigni

Giorgio Cantarini en La vida es bella
Giorgio Cantarini en ‘La vida es bella’

En la segunda parte de esta fábula es donde entra en juego la crueldad de la guerra. Ahora en lugar de reír lloramos. Lloramos no por ver hasta que punto llega la maldad de los nazis, sino por ver hasta que punto llega el amor de un padre por su hijo. Nos emocionamos cuando Guido hace sus mil peripecias, pero ahora por proteger a Josué. ¡Sublime!

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2 Comments

  1. Lukin
    18 febrero, 2014
    Responder

    EL PADRINO PARTE 3.

  2. Vicente C.
    13 agosto, 2017
    Responder

    Grandes películas, pero me quedo con Los puentes de Madison y sobre todo ver al «duro» Clint Eastwood en una romántica y bonita historia de amor con la impresionante Meryl Streep.

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