Lo que nos cuenta el director argentino Marcos Carnevale en ‘Corazón de león’ es una historia de amor dónde los prejuicios de la sociedad tienen un papel protagonista. Si les digo que Ivana, una abogada estilosa, bella y profesional se enamora de León Godoy, un arquitecto inteligente, carismático, con don de gentes e ingenioso, todo perfecto. Pero si añado que Ivana casi llega al 1,70 centímetros de altura y que León siquiera sobrepasa el 1,36, entonces para algunos la cosa cambia.

La trama de la película se asienta en la paradoja de cómo una persona se enamora perdidamente de otra y cómo su estructura mental, producto de la sociedad en la cual ha ido evolucionando, y por lo tanto, repleta de ideas preconcebidas de lo que está bien o mal, lo que es normal o raro, le impide dar rienda suelta a su deseo y ser feliz.

 Julieta Díaz y Guillermo Francella en "Corazón de león". Fuente: Wanda Visión

Julieta Díaz y Guillermo Francella en «Corazón de león». Fuente: Wanda Visión

Leyendo los dos párrafos anteriores diréis que el filme no dice nada nuevo y puede ser, ya vimos películas como ‘Amor ciego’ o ‘Gordos’ de Daniel Sánchez Arévalo, cuyos guiones giraban por estos derroteros. Pero lo que hace recomendable esta película es lo entrañable que puede llegar a ser y cómo sabe robarte unas cuantas carcajadas. Sin duda la sensibilidad del director tiene mucho que ver en ello, pero sobre todo la sobresaliente actuación de Guillermo Francella como León y Julieta Díaz como Ivana. Ambos llenan la película de talento y lo que es más importante para este tipo de cine, de realidad.

Mención aparte merece la maestría con la que consiguen hacernos creer que León Godoy no llega a los 1,40 cms. de altura, en realidad Francella mide 1,74. Ha sido un gran trabajo con cromas, superposiciones de imagen y quebraderos de cabeza varios los que han hecho posible que al salir del cine mucho nos preguntásemos si el protagonista realmente es bajito. La película es recomendable por múltiples razones, pero principalmente por ser un entretenido alegato a lo diferente.  Y recuerda: “la vida es una ocasión”.