Resulta que un día de estos, viendo el catálogo del maravilloso videoclub online que es Filmin, descubro que tienen ‘Los chicos de la banda’, una película de 1970 dirigida por William Friedkin, el mismo que rodaría un año después  ‘French Connection’ y que nos haría temblar de miedo con ‘El exorcista’ en 1973. No me lo pienso y decido verla. Lo cierto es que el título me sonaba vagamente porque recordaba haberla visto en TVE (cuando se programaba buen cine) con apenas veinte años. En su día me sorprendió lo transgresor de sus diálogos, la caracterización de sus personajes y la puesta en escena en ese maravilloso ático neoyorkino. Vista hoy en día, no solo me reafirmo en lo dicho, sino que además me produce cierto estremecimiento ver como muchos de los temas que aborda la película siguen siendo tan actuales. Aunque internet haya cambiado nuestra forma de relacionarnos, en el fondo nuestras preocupaciones y temores en las relaciones interpersonales siguen siendo los mismos.

‘Los chicos de la banda’ surgió originalmente como obra de teatro de Mart Crowley y se estrenó en Brodway en 1968. Dos años después del rotundo éxito consechado se decidió realizar su versión cinematográfica con los mismos actores que la habían interpretado en las tablas del Off-Broadway. Debo reconocer que me declaro enémigo del teatro filmado, pero esta película ha obrado el milagro y consigue que me olvide de su marcado carácter teatral de principio a fin. En parte, creo que esto se debe a unos diálogos devastadoramente sinceros que alejan a la historia de vulgares convencionalismos. La honestidad de la película se demuestra en la manera de retratar a este grupo de amigos homosexuales, con sus sufrimientos, alegrías, desamores, miedos y frustraciones.

Escena de "Los chicos de la banda" (1970) dirigida por William Friedkin

Escena de “Los chicos de la banda” (1970) dirigida por William Friedkin

En ‘Los chicos de la banda’ se reunen un grupo de amigos para elebrar el cumpleaños de Harold (el mayor del grupo). Con el calor de la noche, el alcohol y las drogas los personajes sacan a relucir sus demonios internos y lo que comenzó como una fiesta termina con una catarsis que sacude emocionalmente a cada uno de los personajes. Temas como la soledad, el miedo a envejecer, el no aceptarse, la homofobia, la necesidad de vivir oculto, la fidelidad, el impacto producido por el primer amor, la relación amor y odio entre amigos, el alcoholismo, la importancia del aspecto físico, la prostitución o las trabas sociales para autorrealizarse subyacen a lo largo del filme. Y un dato histórico que ayudaría a comprender más la película es el hecho de que la historia transcurre antes de los disturbios de Stonewall, que marcaron un antes y un después en los derechos civiles de las personas homosexuales en Estados Unidos.

ichael (Kenneth Nelson), Bernard (Reuben Greene), Emory (Cliff Gorman), Larry (Keith Prentice) y detrás Donald (Frederick Combs) bailando en la terraza del ático neoyorkino en "Los chicos de la banda"

Michael (Kenneth Nelson), Bernard (Reuben Greene), Emory (Cliff Gorman), Larry (Keith Prentice) y detrás Donald (Frederick Combs) bailando en la terraza del ático neoyorkino en “Los chicos de la banda”

Pero transcurridos más de 40 años desde su estreno, ¿qué ha sido en la actualidad de los nueve chicos de la banda? Pues Michael (63), Donald (56), Larry (52),  Harold (49), y el cowboy (41) fallecieron a causa de la letal epidemia del  SIDA a finales de la década de los ochenta y principios de los noventa.

Se da la casualidad que Donald murió una semana antes que Larry en 1992. Se llevaban tan solo cuatro años de diferencia. Cliff Gorman, el actor que daba vida a Emory, murió de leucemia en 2002 a la edad de 65 años. Gorman y su esposa cuidaron de su compañero de reparto Robert La Tourneaux, el cowboy chapero que regalan a Harold por su cumpleaños, en sus últimos días de vida, hasta que en 1986 La Tourneaux muere víctima del SIDA. En la actualidad solo quedan vivos Alan, Hank y Bernard, los cuales están a punto de ser octogenarios.

No dudaría en decir que el tiempo ha convertido a ‘Los chicos de la banda’ en una película de culto. De obligado visionado para nuevos cinéfilos que quieran ver lo que son unos buenos diálogos, una puesta en escena planificada, una caracterización soberbia y un humor tan hilarante. También para aquellos espectadores que, de alguna manera, sienten cierta nostalgia de una época y de otro tipo de cine. Por cierto, en 2004,  Mart Crowley, dramaturgo que escribió el libro en el que está basado la obra de teatro y la película, ha publicado ” The Men from the Boys”, una secuela de ‘Los chicos de la banda’.

Ahora les dejamos con esta infografía para que puedan identificar quién es quién dentro de la película:

Los chicos de la banda

No dejes de leer