Carlos Vermut  consigue con ‘Magical girl’  tratar al espectador con la inteligencia que se merece. Se trata de la segunda película del director de cine madrileño. Su ópera prima, ‘Diamond flash’, fue costeada por él mismo de manera independiente y ninguna distribuidora confió en su talento, por lo que se tuvo que estrenar directamente online en Filmin. Y aunque pocas veces ocurra, llegó a ser la película más vista en el portal de cine online durante dos semanas.

La estética narrativa de ‘Magical girl’ es demoledora. Estamos frente a un guión sin fisuras que construye unos personajes, alejados de los lugares comunes y de los estereotipos, con una complejidad exenta de cualquier prejuicio moral. Vermut demuestra su talento visual al jugar con el espectador y no mostrarle lo evidente. Maneja el fuera de campo, o sea, todo ese espacio invisible que rodea a lo visible, y donde continua la vida de los personajes. Y precisamente silencia las secuencias para que nuestro interés crezca. Rehuye de lo evidente con maestría y va esculpiendo la historia a medida que avanza. Sin prisas y con el tempo apropiado.

José Sacristán en "Magical Girl". Fuente: Avalon

José Sacristán en “Magical Girl”. Fuente: Avalon

Resulta fascinante ver como el simple hecho de que un padre quiera comprar a su hija un caro y exclusivo vestido de una magical girl pueda llegar a convertirse en uno de los mejores trhillers de los últimos tiempos. Además, la película cuenta con una dosis de extrañeza que cala hondo y con un fascinante humor negro lleno de guiños al espectador. Y fundamental resulta la ejecución impecable de un José Sacristán, curtido por años de experiencia, que nos vuelve a dar una auténtica lección actoral. Brillante una vez más en un papel tan complicado y lleno de aristas, pero que sabe resolver con la maestría de los grandes. Tanto Bárbara Lennie y Luis Bermejo se presentan como una auténtica revelación a los que no podemos dejar de seguir la pista.

‘Magical girl’ solo viene a constatar un nuevo cine español que surge de las energías más jóvenes, inquietas y renovadoras de nuestro paisaje cinematográfico. Es un tipo de cine que desafía todas las etiquetas y todos los géneros. Carlos Vermut es sin duda un cineasta que alumbra una luz de esperanza y de futuro a otra forma de contar historias.