Crítica: El capital humano


El capital humano

Con ‘El capital humano’ Paolo Virzi ha conseguido penetrar en la degradación social que genera la codicia y la inmoralidad de una clase pudiente y especulativa sumisa al dinero. El guión nace a partir de la novela del escritor estadounidense Stephen Amidon. A pesar de estar ambientada originalmente en Connecticut, es tan universal el retrato que hace de la condición humana que lo hace extrapolable a cualquier lugar. En su adaptación a Italia, Paolo Virzi elige a la rica región de Lombardía para ambientar los deseos de ambición y la degradación cultural derivada de la especulación financiera de estos últimos años.

Todo surge a partir del atropello de un ciclista en la víspera de Navidad por un lujoso todoterreno. Este desgraciado accidente cambiará el destino de dos familias: la del millonario y especulador de las finanzas, Giovanni Bernaschi y la de Dino Ossola, un ambicioso agente inmobiliario al borde de la quiebra. A partir de aquí el filme se divide en tres capítulos, además de una apertura y un epílogo. Y sin duda, uno de los aciertos de su adaptación cinematográfica, es que todas las historias forman parte de un todo que se estructura según los puntos de vista de cada personaje.

El capital humano
Guglielmo Pinelli y Matilde Gioli en «El capital humano»

El director italiano dirige a un grupo de actores excepcionales y hace con cada uno de ellos un trabajo fuera de lo común. Hay un trabajo actoral más que convincente, donde brilla sobremanera Valeria Bruni Tedeschi, la cual hace un esfuerzo por sacar el máximo partido a un personaje al límite. La interpretación de los tres jóvenes es igualmente destacable, sobretodo la de Matilde Gioli, que debuta como actriz y que se convierte en un auténtico descubrimiento. El suyo es un rostro atrayente para cualquier director de cine.

Este drama familiar convertido en un fascinante thriller pone al descubierto la confusión moral reinante. Resulta inquietante ver como se les niega otro futuro a los tres jóvenes protagonistas. Carecen de la posibilidad de imaginar su propia vida más allá de  lo que imaginaron sus padres para ellos. Solo pagan las elecciones de estos y se convierten en víctimas de la situación. Una auténtica lección de cine que se vale de las emociones para crear una atmósfera al más puro estilo film noir. Un rompecabezas hábilmente construido que deja al descubierto una visión del mundo que el cine siempre ha hecho visible de un modo u otro. Aquí es un deleite, no solo por lo entretenida que resulta verla, sino porque resulta brutal la manera con la que agita nuestra conciencia.

Aunque ‘El capital humano’ no participó en la carrera para ganar el Oscar de habla no inglesa, donde Italia tiene mucha experiencia, no en vano han ganado ya 14 estatuillas en esta categoría, la película ganó siete premios David di Donatello (incluida mejor película) y el Premio del Público del Festival de Cine Europeo de Sevilla. La película merece todos estos reconocimientos y mucho más. ¡Buona fortuna!

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1 comentario

  1. 28 noviembre, 2014
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    Muy interesante el artículo. La peli pinta muy bien. Me la apunto en mi lista porque me ha llamado la atención.

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