‘Exodus: Dioses y Reyes’ de Ridley Scott ha desatado la polémica entre la crítica especializada y pronto lo hará entre el público. Para algunos es una película soporífera que no cuenta nada nuevo, mientras que para otros es cine épico de altura como hacía tiempo que no veíamos. Pues bien, el resultado de esta historia bíblica ni es lo uno ni lo otro. Aunque la película pueda resultar un tanto mecánica, Scott no va a la deriva como algunos pretenden insinuar. En esta aventura épica, que narra la historia de Moises y su rebelión contra el faraón Ramsés, se deja entrever su brutal talento cinematográfico.

Ridley Scott ha recurrido en seis ocasiones a la Historia para ambientar sus películas. Comenzó con las guerras napoleónicas de principios del siglo XIX en ‘Los duelistas’ (1977). Después pasaron 15 años hasta que se animara con la recreación de la conquista de América con ‘1492: La conquista del paraíso’ (1992). A esta le siguió ‘Gladiator’ (2000), película ambientada en el Imperio Romano y por la que consiguió cinco Óscars. Por cierto, premio que nunca ha ganado como director. Las Cruzadas del siglo XII motivaron su película ‘El reino de los cielos’ (2005). Pero el infatigable Scott también se atrevió con la Inglaterra del siglo XIII con ‘Robin Hood’ (2010). Ahora nos llega con la vida de Moises en la época del faraón Ramsés. Película de dimensiones bíblicas con la que se adentra por primera vez en el Antiguo Egipto.

Ridley Scott dirigiendo Exodus: Dioses y Reyes

Ridley Scott dirigiendo «Exodus: Dioses y Reyes». Fuente: Fox

Aunque su último trabajo, ‘El consejero’ (2013), no es digno de un director de su talla, si podemos decir que con ‘Prometheus’ (2012) experimentó con maestría dos géneros que conoce a la perfección, el terror y la ciencia ficción. Al director británico parece que últimamente le piden lo imposible y le perdonan muy poco. Ridley Scott no es Cecil B. DeMille. También hay que empezar a asumir que lejos han quedado ya los tiempos de ‘Blade Runner’ y ‘Alien, el octavo pasajero’ y que el cine de la madurez de Ridley Scott tiene sus altibajos, como cualquier cineasta de su edad.

Por eso hemos decidido que la mejor manera de hablar de ‘Exodus: Dioses y Reyes’ es contando lo mejor y lo peor de esta superproducción.

¿Qué es lo mejor?

  • Disfrutar del incuestionable talento visual de Ridley Scott en cada una de las escenas de la película.
  • El espectacular vestuario diseñado por Janty Yates y producido en España. Un recreación minuciosa del año 1300 A.C. con 5.000 trajes de todas las escalas sociales, desde el fabuloso atuendo de los miembros de la Casa Real hasta el de los esclavos hebreos y los soldados egipcios.
  • La brutal interpretación de Christian Bale en su papel de Moises. Absolutamente brillante y a la altura de lo que esperábamos de él.
  • La grandilocuente banda sonora a cargo de Alberto Iglesias. Como no podía ser de otra manera nos regala una música digna del mejor cine épico.
  • La integración armoniosa de los efectos visuales dentro de la historia, lo que deja entrever la gran belleza de Cofete (Fuerteventura), escenario donde se rodó la película.

¿Y lo peor?

  • Un guión que no profundiza demasiado en la historia y cuyos diálogos no ayudan a reforzar el dramatismo de esta epopeya bíblica.
  • La decepcionante escena de la lucha final en el Mar Rojo, donde esperábamos que hubiera más tensión dramática que sucesivos planos de acción/reacción.
  • La anecdótica presencia de la gran Sigourney Weaver.
  • La restricción impuesta por su duración. Seguramente Scott quería condensarlo todo en dos horas y media y le faltó tiempo.
  • Las escenas en que Moises se dirige a su hijo están llenas de una superficial trascendencia que llega a chirriar.

A pesar de todo, ‘Exodus: Dioses y Reyes’ es una película que merece la pena ver porque en líneas generales entretiene y es un espectáculo cinematográfico fuera de toda duda. El cine de Scott no deja indiferente a nadie y sus películas son de obligado visionado. Si te animas a verla no dejes de contarnos qué te ha parecido. Seguro que comenzamos un interesante debate. ¡Te esperamos!