Crítica: Magia a la luz de la luna


Emma Stone y Colin Firth en Magia a la luz de la luna

Woody Allen regresa con ‘Magia a la luz de la luna’. Tenemos que conversar que somos fan incondicionales de Woody Allen y solo tenemos buenos adjetivos para uno de nuestros directores favoritos:  ingenioso, genuino, inteligente… Cada película que estrena genera una gran expectación que se traduce en visita obligada al cine. No en vano, este neoyorkino ha dirigido películas que son indiscutiblemente parte de la historia del cine como ‘Annie Hall’, ‘Manhattan’, ‘Hannah y sus hermanas’ o ‘Misterioso asesinato en Manhattan’ entre otras.

Además, Allen es sin duda uno de los directores más prolíficos del panorama actual. Nos regala una película cada año desde hace décadas manteniendo un cierto nivel de calidad, pero como muy sabiamente dice el refranero español ‘el que mucho abarca poco aprieta’ o lo que es lo mismo, entre demasiada producción algún patinazo se cuela. Después de sus brillantes últimas películas, ‘Blue Jasmine’ o ‘Midnight in Paris’, nos presenta esta deficiente ‘Magia a la luz de la luna‘. Muchos piensan que ‘A Roma con amor‘ también supuso un descenso en su genialidad, pero sin duda alguna su último filme es muy inferior a ésta.

¿Qué le sucede a esta película? Básicamente carece de un buen guión. La historia resulta interesante en un principio, pero su entramado no goza de la genialidad e ingenio a la que nos tiene acostumbrados el cineasta. Esta vez no disfrutaremos de una trama con giros sorprendentes basados en sutiles e inteligentes vueltas de tuerca que atrapan al espectador frente a la pantalla. El desarrollo de la película transcurre sin apenas sobresaltos de principio a fin, e incluso los momentos cruciales para la historia son resueltos muy ligeramente y sin sentido alguno.

Emma Stone en 'Magia a la luz de la luna'
Emma Stone en ‘Magia a la luz de la luna’

Creo que el guión tampoco le hizo gran favor a Colin Firth. Su personaje en la película podría llegar a ser uno de esos papeles a recordar como paradigma de la mordacidad y el humor negro, pero finalmente resulta un huraño irritante e incómodo. Emma Stone destaca un poco más en su actuación porque tiene el encanto y la picardía que se espera de ella. Sin embargo, su actuación en los momentos en los que entra en trance es francamente ridícula.

Debido también a este mal guión se sacrifica la historia de amor que nos quiere plantear y llega a resultar bastante inverosímil. La química que se espera de dos personajes enamorados brilla por su ausencia y los momentos románticos que se plantean carecen de la chispa adecuada. La localización de la película podría haber ayudado sustancialmente a crear esa historia de amor, pero desgraciadamente la Costa Azul y La Provenza en pleno verano, salvo en un par de escenas, apenas se perciben en la cinta.

Lamentándolo mucho tenemos que afirmar que ‘Magia a la luz de la luna’ es una de las películas más flojas de este genio cinematográfico. Es una película que merece la pena no ver y sí olvidar rápidamente. Esperamos ansiosos su próximo proyecto cinematográfico, sobretodo por volver a disfrutar de su talento innato.

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