Crítica: Pride


George MacKay en Pride

Pride‘ de Matthew Warchus es una de esas películas de las que uno se siente orgulloso de ver. La increíble historia sobre un grupo de lesbianas y gais activistas y su relación con la huelga de mineros de los años ochenta en el Reino Unido nos ha deparado una maravillosa película sobre las relaciones humanas que muy díficilmente podremos olvidar.

En 1984, el Sindicato nacional de mineros del Reino Unido (NUM) organizó una huelga a nivel nacional con el consiguiente cierre de las minas. El gobierno de Margaret Thatcher respondió con dureza, en muchos casos incluso con brutalidad. Entre los numerosos grupos que apoyaban a los huelguistas había unos activistas gais que, después de la manifestación del Orgullo Gay de aquel año, decidieron recaudar fondos para las familias de los mineros porque consideraban que sus enemigos eran los mismos: el gobierno Thatcher, la policía y la prensa amarilla.

Pride dirigida por Matthew Warchus
Escena de «Pride» dirigida por Matthew Warchus. Fuente: Golem

Estamos hablando de una comedia dramática acerca de los derechos gais y el sindicalismo desarrollada brillantemente por un guión al que no se le escapa nada y que sabe equilibrar con talento lo ligero y divertido con lo más profundo. Asimismo cuenta con un reparto coral plagado de actores con mucha experiencia y bastante conocidos, como Imelda Staunton, pero también con intérpretes jóvenes como Ben Schnetzer y George Mackay. Todos logran sacar lo mejor de sí mismos y eso se nota en la profunda emotividad que desprende cada escena de la película.

‘Pride’ habla de dos mundos que chocan y acaban por unirse, de la alianza de dos grupos totalmente dispares capaces de tirar por tierra todos los prejuicios y convertirse en amigos. Habla de lo que puede pasar cuando dos comunidades se dan la mano para enfrentarse a un enemigo común. La película es divertida y conmovedora, pero también es real. Emociona y apasiona ver a personajes que existieron realmente unirse de una forma tan divertida y honesta.

Su director, Matthew Warchus, trata el tema con intensidad y realismo para conseguir relatar de forma muy atractiva la historia de personas que existieron y de una época en la que mucha gente lo pasó muy mal. Ha sabido introducir con brillantez el humor en un relato serio. ‘Pride’ es una película que nos recuerda como la unión hace la fuerza, pero también es un chutazo de buen cine.

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1 comentario

  1. 18 marzo, 2015
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    Gran crítica. La verdad es que ayer una compañera de trabajo fue a verla y me la «descubrió». Ya me dieron ganas de verla… pues ahora más. JajaJajaja.
    Un saludo.

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