Seis años han tenido que pasar para que Alejandro Amenábar vuelva a estrenar una película. El cineasta de origen chileno es de los que se prodiga cada cierto tiempo y siempre genera muchas expectativas con cada uno de sus trabajos cinematográficos. Podríamos decir que se hace de rogar, ya que hay que esperar cierto tiempo para ver un nuevo trabajo suyo. En esto se parece a su tocayo mexicano Alejandro González Iñárritu, que tiene en su haber el mismo número de largometrajes. Es evidente que Amenábar cuece a fuego lento cada una de sus películas, quizás más de lo que le gustaría a los amantes de su cine.

En esta ocasión parece que la espera no ha merecido la pena. Aunque ‘Regresión’, su nuevo largometraje, viene acompañado de una brutal campaña de marketing, el mal sabor de boca que dejó en San Sebastián se ha propagado como la pólvora. A pocos días de su estreno en España ya es vox populi que la película no ha gustado, no solo a la crítica especializada, sino a muchos blogueros y periodistas cinematográficos.

Los derechos de distribución de ‘Regresión’ en Estados Unidos los adquiere The Weinstein Company, la productora del «tiburón de Hollywood», Harvey Weinstein. Pero la cinta, que supone la vuelta de Amenábar al suspense, finalmente no se estrena mundialmente al otro lado del Atlántico. Según publicó BoxOffice y IMdb, el estreno mundial que iba a tener lugar en Estados Unidos el 28 de agosto, antes que en España, queda cancelado por las malas sensaciones que dejaron los test screenings (estudios de mercado que evalúan la reacción de unos espectadores seleccionados previamente) y su estreno en USA será finalmente en plataformas de vídeo bajo demanda (VoD) como Netflix.

A esto hay que sumar que los festivales a los que podía aspirar, como eran los de Venecia y Toronto, rechazaron su película, no solo para la sección oficial sino hasta fuera de concurso. Ante tal varapalo y con un presupuesto de unos 20 millones de euros por medio saltan las alarmas y finalmente inaugura el Festival de Cine de San Sebastián no exento de polémica. Abrir la cita donostiarra, conociendo la mediocridad de las últimas películas que han tenido este honor, ha sido un premio de consolación para este thriller psicológico al que se le augura un corto caminar.

Aquí les dejamos con un pequeño, pero significativo testimonio sobre las primeras impresiones que causó en Twitter la nueva película de Alejandro Amenábar. Lástima que malgaste su talento realizando mediocres vídeo clips y anuncios publicitarios y no haya dedicado todos sus sentidos para dar forma a la historia que escribía. Se nota ya la soledad del Alejandro guionista, que ya no cuenta con un emancipado Mateo Gil, al que le debe mucho del talento que hay en sus películas.

No obstante, iremos al cine a verla y publicaremos nuestra reseña. Ojalá nos sorprenda… no sería la primera vez.