Crítica: El juez (L’hermine)


El juez (L'hermine) dirigida por Christian Vincent

El juez (L’hermine) es una película francesa del director Christian Vincent que muestra como es el día a día del juez Racine, interpretado por Fabrice Luchini, que se nos presenta como un personaje serio, malhumorado e insulso al que parece que le hayan succionado la vida, temido aunque desconocido por todos. Un papel con el que Luchini ha ganado el premio del Festival de Venecia al mejor actor.

La trama se sitúa en la resolución de un juicio por homicidio en el que un hombre es acusado de haber asesinado a su hija de pocos meses. Entre los miembros del jurado se encuentra una vieja conocida de Racine, Ditte, interpretada por Sidse Babett Knudsen, que compartirá el protagonismo de la historia, y que le ha valido a la actriz el premio César a mejor actriz secundaria.

La película muestra el funcionamiento del sistema judicial francés desde el interior, nos enseña cómo un grupo de personas sin conocimientos en la materia jurídica se enfrenta al reto de tener que formar parte del juzgado. El juicio sirve como historia base, que se complementa con la historia individual de cada personaje, sus motivaciones, sus opiniones, sus secretos, que conforman la intriga que se mantiene durante todo el filme.

escena de El Juez lhermine
Escena de “El Juez” (L’hermine) dirigida por Christian Vincent. Fuente: Surtsey Films

‘El juez (L’hermine)’ juega con el espectador mostrando medias verdades y partes de las vidas de los personajes para que él mismo delibere y emita un juicio sobre cada uno de ellos. En ningún momento hay una verdad absoluta que confirme o niegue las conclusiones a las que se llegue. Con una estética sencilla que transmite serenidad y unas muy buenas interpretaciones que consiguen que las miradas de los personajes cuenten mucho más de lo que dejan entrever sus palabras. Es una película de temática social con un deje de amor idílico y melancólico.

El filme invita a la reflexión sobre los prejuicios, las primeras impresiones y la precipitación con la que nos lanzamos a hablar con certeza de cosas de las que no tenemos información. También toca aspectos de la sociedad que están cada vez más implantados, evidenciándolos a través de los personajes, como por ejemplo, la gran influencia de las nuevas tecnologías en los jóvenes o el machismo. También la falta de libertad de las mujeres en los matrimonios de determinadas religiones, en los que siguen controladas sobremanera por sus parejas. Una película dispuesta con originalidad y sincera que no te dejará indiferente al verla.

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