Queremos rendir un homenaje a todos esas personas que a través del cine libran una batalla a favor de la libertad de expresión. Individuos que por alzar la voz sufren la censura y luchan contra toda clase de impedimentos que sus censores crean para frenar sus trabajos artísticos y que en la mayoría de los casos se extienden a su vida personal. Muchos cineastas privados de libertad y en grave riesgo solo por expresar libremente su visión sobre el mundo que les rodea.

Dhondup Wangchen es un tibetano que a finales de 2007, con 33 años, decidió comprarse una pequeña cámara de vídeo para convertirse en director. Quería dar voz a la gente común del Tíbet. Conviene recordar que en 1950 se produjo la invasión del Tíbet por parte de la China maoísta, que reclamaba el territorio como provincia.  Mientras China manifiesta haber librado del feudalismo a la población tibetana y manifiesta que su soberanía sobre el Tíbet no es negociable, el Gobierno tibetano en el exilio y numerosos organismos internacionales declaran que en el Tíbet se sufre una colonización cultural y violaciones de derechos humanos constantes.

El resultado fue un documental de poco más de 25 minutos llamado ‘Leaving Fear Behind‘. Un total de 108 tibetanos, entre los que se encontraban estudiantes, granjeros y gente analfabeta, se someten a preguntas relacionadas con los derechos humanos, el Dalai Lama, China y los Juegos Olímpicos de Beijing. La intención era precisamente aprovechar el evento olímpico para dar a conocer la opinión del pueblo tibetano.

Tanto Wangchen como su asistente Jigme Gyatso fueron arrestados e interrogad0s por la policía secreta china en marzo de 2008. El arresto no impidió que el documental fuera estrenado en Beijing y en Delhi en los días previos a la gala inaugural de las Olimpiadas. Finalmente, en Diciembre de 2009, Dhondup Wangchen fue condenado a 6 años de prisión acusado dsubversión del poder del Estado mientras que su asistente fue sentenciado a 6 meses.

 

En Abril de 2010 Wangchen fue trasladado a la prisión de Xichuan, un campo de trabajo hábilmente camuflado por el Gobierno Chino como una ‘empresa de suministro y equipamiento de agua y electricidad’. En 2013, tras 6 meses de confinamiento aislado fue trasladado a la mayor prisión de mujeres de la provincia China de Qinghai. Tras 6 años de prisión, en Junio de 2014 fue puesto en libertad en condiciones de salud lamentables por las nefastas condiciones de vida en prisión y la falta de tratamiento de su Hepatitis B.

En realidad Wangchen no disfruta de una libertad completa, actualmente sufre una estricta vigilancia y sus comunicaciones son monitoreadas y restringidas. Su asistente Golog Jigme, tras varias detenciones fruto de la persecución del gobierno chino, escapó del Tíbet cruzando secretamente la frontera con India en 2014.  Ambos están pagando un alto precio por su valentía y su recompensa ha sido que ‘Leaving Fear Behind’ fue traducido a docenas de idiomas y ha sido proyectado en más de 30 países alrededor del mundo. Finalmente la opinión de los tibetanos se dio a conocer internacionalmente.