Crítica: Las mil y una noches: vol. 2, El desconsolado


Las mil y una noches: Vol.2, El desconsolado

«El desconsolado» es la segunda parte de la trilogía de Miguel Gomes sobre la crisis económica portuguesa inspirada en la estructura de la célebre obra anónima ‘Las mil y una noches’. Si en el volumen 1 hablaba de la inquietud que se apoderó del país con la llegada de la crisis, esta trata sobre el desconsuelo que invadió a la gente.

La película comienza con la historia de Simao el sin tripa, un hombre que ha cometido un crimen y huye recorriendo el país por zonas rurales. Se podría decir que es una especie de western en solitario. Prácticamente toda la historia pertenece por completo a Simao, y la voz en off de Sherezade nos irá narrando en algún momento, acontecimientos que el espectador necesita conocer. La realidad se entremezcla con sueños sobre hermosas mujeres que cocinan para él, creando una sensación cercana al realismo mágico. Todo está narrado con verdadera vocación poética, consiguiendo imágenes de gran belleza visual, sin abandonar nunca el entorno pobre y precario en el que se mueve el protagonista.

La segunda historia, probablemente la más inusual, viene precedida de una especie de prólogo en la que una hija tiene una conversación con su madre por teléfono tras haber perdido la virginidad. La madre resulta ser la jueza, la protagonista de este segundo bloque, que consta de una larguísima secuencia: un juicio de lo más surrealista, que no renuncia en ningún momento al humor absurdo y patético ni tampoco a hacer una crítica mordaz a la sociedad portuguesa. Ricos y pobres; buenas y malas personas, todos ellos quitándose las culpas y echándoselas a otro… Esto hará que la jueza termine por explotar. La historia se cierra con un epílogo impredecible y memorable.

Las mil y una noches: Vol.2, El desconsolado
«Las mil y una noches: Vol.2, El desconsolado» . Fuente: Golem

El tercer acto nos presenta las vidas de las personas que viven en un edificio a las afueras de la ciudad. Aquí es donde aparecen las más graves consecuencias de la crisis económica. El protagonista es un perro, Dixie, capaz de dar un amor incondicional a todos los dueños que ha tenido, pero también con capacidad para olvidarlos rápidamente. A través de Dixie, Gomes nos cuenta las miserias y las dificultades personales y económicas de los habitantes, explorando de manera sutil y brillante las relaciones humanas. Esta historia tiene la particularidad de que se desdobla en muchos otros cuentos, la mayoría meras anécdotas que aportan solidez al conjunto.

Miguel Gomes nos ofrece una de las mejores y más extrañas experiencias cinematográficas que se recuerdan. Películas dotadas de un talento inmenso, y que permanecen contigo, pues todo el mundo puede sentirse reflejado en ellas. Es imposible no rendirse ante la valentía del cineasta, capaz de sacar adelante un proyecto tan ambicioso y arriesgado, que rezuma vida y verdad. Una maravillosa sátira de nuestro tiempo, desesperanzada y esperanzadora. Puede parecer una contradicción, y en efecto, lo es, ¿pero acaso la vida no está repleta de contradicciones?

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