Llega de Islandia un conmovedor relato sobre la adolescencia titulado ‘Sparrows‘. Una película dirigida por Rúnar Rúnarsson y ganadora de la Concha de Oro en la 63 edición del Festival de Cine de San Sebastián. La película narra la historia de un chico de 16 años, Ari, quien, tras haber estado viviendo con su madre en Reikiavik, es enviado de vuelta a la remota región de los fiordos occidentales para vivir con su padre Gunnar. Allí tendrá que esforzarse para encontrar su camino.

El filme se centra en la vida de un adolescente que debe hacer frente a sus orígenes. Fantástico el trabajo de Rúnarsson al dejar fluir de manera natural ese devenir de acontecimientos, de ese tránsito o viaje interior del personaje, en el que también la naturaleza, imponente en la mayor parte de la historia, juega un papel esencial muy bien explotado en la película. Las imágenes que siguen a los protagonistas en su caminar van construyendo certeramente esos momentos de tensión y clímax.

Sparrows

Escena de “Sparrows” (Gorriones) dirigida por Rúnar Rúnarsson. Fuente: Surtsey Films

Sparrows‘ podría definirse como un retrato emocional, frío y distante donde una serie de personajes se encuentran en medio de una encrucijada vital. Más allá de la estrategia narrativa, la película es capaz de transmitir con fuerza la capacidad de superación y de reacción frente a los imprevistos de la vida poniendo el acento en ese viaje iniciático que va desde la inocencia hasta la edad adulta.

Quizás el resultado final destile tristeza y desesperanza, pero precisamente ese es el acierto de esta película islandesa. Sería ingenuo tratar de pensar que el pesimismo que impulsa la historia se apodere de todo el filme. La habilidad de su director con la historia nos deja con esperanzas. Sin duda, después de ver ‘Sparrows‘ es ya una obligación seguir la carrera cinematográfica de Runarsson.