Raúl Arévalo, uno de los actores más conocidos del cine español, se pasa a la dirección. Con el estreno de ‘Tarde para la ira‘ sigue la estela de tantos otros actores motivados por estar detrás de la cámara. Le preceden Paco León, Leticia Dolera o Daniel Guzmán que con ‘A cambio de nada‘ se convirtió en la revelación del cine español en 2015.

Arévalo nos trae en su primer largometraje una historia de venganza. Pero una venganza meditada, muy trabajada y finalmente despiadada. Al protagonista de la cinta, Antonio de la Torre, le cambia la vida cuando durante un robo en la joyería de su padre éste queda en coma y su novia fallece. Desde el sufrimiento más traumático piensa en la forma de averiguar quiénes son los ladrones para vengarse. Introducirse en el círculo de los atracadores y esperar a que el único detenido salga de la cárcel es su mejor estrategia.

El director sabe cómo introducir la película en su género. Degrada la imagen para mostrar mucho grano y utiliza la cámara en mano en muchos planos. El guión que firma el propio Arévalo con David Pulido ayuda también. Sabe crear el desconcierto en el espectador para después llevarle a la tensión gracias a pequeñas dosis de información. Un relato insoportable por su dureza que muestra la peor cara del ser humano. Por todo esto, en ocasiones ‘Tarde para la ira’ nos ha recordado, salvando las distancias, a ‘Perros de paja‘ de Sam Peckinpah.

Antonio de la Torre y Luis Callejo en 'Tarde para la ira'. Fuente: EOneFilms

Antonio de la Torre y Luis Callejo en «Tarde para la ira». Fuente: EOneFilms

Todos los actores de la película hacen un trabajo estupendo. Luis Callejo resulta creíble como ex convicto, inadaptado social y protector de su familia. Destaca Ruth Díaz, que consigue transmitir la desilusión de una vida perra y a la vez ser enigmática. No en vano ha ganado el premio a mejor interpretación femenina de la sección Horizontes de la Mostra de Venecia. También se merece una mención Manolo Solo, que esta sobresaliente en su pequeña intervención como yonki.

Sin embargo el maravilloso Antonio de la Torre en esta ocasión no convence. Quizás repite demasiado el mismo gesto afectado y resulta un poco monótono. Registro que ya conocimos en ‘Canibal‘ con bastante más acierto. Tampoco es fácil de entender, sin ofrecer antecedentes, el punto psicópata que tiene su personaje. Porque una cosa es buscar venganza y otra ser un psicópata en busca de venganza.

Tarde para la ira‘ es la agradable sorpresa del cine español este año. Un thriller ingenioso y muy bien elaborado que dará mucho que hablar en las próximas ediciones de premios. Si sigue así, auguramos un gran futuro como director a Raúl Arévalo. Si quieres ver una película bien dirigida, escrita e interpretada esta es, sin duda, una buena elección.