Sin fecha de estreno en España, tuvimos la suerte de ver en la undécima Muestra de Cine Europeo de Segovia (MUCES) la esperada ‘Personal Shopper‘, película francesa dirigida por Olivier Assayas. Una historia de fantasmas en el mundo de la moda parisino realmente interesante por su originalidad, su valentía, atractivo y sobre todo por Kristen Stewart.

Kristen Stewart, el despertar de una actriz crepuscular

Hablar de Kristen Stewart es relacionarla inevitablemente con ‘Crepúsculo‘, la saga que la hizo famosa. Pero la actriz estadounidense debutó en el cine en 2002 con el thriller ‘La habitación del pánico’ a las órdenes del gran David Fincher. En 2007 la pudimos ver en un más que aceptable papel secundario en ‘Hacia rutas salvajes’ de Sean Penn.

Será con ‘En la carretera’ (2012) cuando da el salto a Europa y comience a rodar películas en Francia. ‘Personal Shopper‘ supone su cuarta película francesa, en la que repite nuevamente con Olivier Assayas, un director que ha sabido sacar el talento dormido de Kristen Stewart. En ‘Viaje a Sils Maria‘ (2014), su primera colaboración juntos, Kristen se convirtió en la primera actriz estadounidense en ganar un premio Cesar a mejor actriz de reparto, algo que no había sucedido nunca, ya que las estrellas de Hollywood apenas hacen cine francés. La misma Kristen Stewart lo explicó así : “Las razones por las cuales la gente hace películas aquí en Francia son muy diferentes de las razones por las que la gente hace películas en Hollywood y a mí me gusta un poco más esto”.

Sus recientes interpretaciones en ‘Siempre Alice’ y ‘Café Society‘ también hay que tenerlas en cuenta porque la han situado en el punto de mira. Interpretar papeles para el mejor cine indie made in USA y convertirse en nueva musa de Woddy Allen está al alcance de unas pocas privilegiadas.

Reseña de Personal Shopper

En ‘Personal Shopper‘ la actriz Kristen Stewart encarna a Maureen, una joven estadounidense que se gana la vida como personal shopper de una celebridad. Sumergida en medio de un mundo frívolo, su trabajo en el mundo de la moda le permite vivir en París, donde quiere permanecer a toda costa en espera de una señal del más allá de su hermano gemelo recientemente fallecido.

La cinta está poblada de imágenes seductoras de la moda y el lujo. Vemos a Kristen deambulando por showrooms de Chanel y tiendas de Cartier y seleccionando el atuendo perfecto para su clienta, Kyra, una supermodelo y diseñadora de carácter tiránico, a quien interpreta la actriz austriaca Nora von Waldstätten.

Los fans de la actriz la podrán ver, quizás en uno de sus papeles más atrevidos. Aparece una Kristen Stewart pensativa, taciturna, fumando, trabajando, durmiendo, conduciendo su moto e incluso aceptó rodar una escena masturbándose y otra donde aparece parcialmente desnuda. Todo ello iluminado con una sugerente fotografía de tonos oscuros que realzan su cara de miedo y ansiedad. La película fue abucheada en su proyección en el festival de Cannes. Quizás algo desmedido porque el filme desprende una atmósfera única, escalofriante y perturbadora a tener en cuenta.

Una película de terror psicológico que pretende conectar la realidad en la que vivimos y nuestra imaginación, y por la que Olivier Assayas ganó finalmente el Premio a Mejor Director en el Festival de Cannes. Quizás la experiencia con el mundo sobrenatural no sea todo lo convincente que esperamos, pero resulta indiscutible que la propuesta de Assayas juega con la conexión extra sensorial y busca la salvación en lo invisible, en los sueños. Ya depende del espectador la manera de percibirla, pero en conjunto es una apuesta atrevida que bien merece la pena verla (y también a la guapa Kristen).