Crítica: Solo el fin del mundo


Solo el fin del mundo dirigida por Xavier Dolan

Solo el fin del mundo’ supone el esperado regreso de Xavier Dolan después de habernos deslumbrado en 2014 con ‘Mommy‘. El considerado por muchos como el enfant terrible del cine canadiense firma ya su sexta película con una adaptación cinematográfica de la obra de teatro homónima de Jean-Luc Lagarce.

La película narra como tras doce años de ausencia, un escritor regresa a su pueblo natal para anunciar a su familia que se está muriendo. En medio de esta situación le asalta la duda y la soledad mientras va descubriendo la incapacidad de los suyos para escuchar y amar. Un argumento muy en la línea del cine del director quebequés. Personajes al límite y conflicto familiar no resuelto. Pero en esta ocasión el resultado decepciona y mucho nos tememos que el error se deba a una inadaptable obra teatral. Al guión cinematográfico, escrito por el propio Xavier Dolan, le sobra mucho histrionismo y diálogos que no hacen más que alimentar un ruido innecesario.

Xavier Dolan no goza todavía de un estatus para perdonarle este tipo de películas. En ‘Solo el fin del mundo’ se muestra incapaz de dotar de una dinámica estrictamente cinematográfica a las limitaciones de una obra teatral. Si bien le falta esta destreza hay que reconocerle a Dolan cierta genialidad en la dirección actoral. En esta ocasión no ha escatimado en contar con cuatro estrellas del cine francés como Léa Seydoux, Gaspard Ulliel, Vincent Cassel o Marion Cotillard. A pesar de ello no convence porque se nos hace muy difícil sentir la teatralidad en la película. No logramos empatizar con los personajes y la historia, e incluso sentimos cierta aversión hacia los diálogos.

Solo el fin del mundo de Xavier Dolan
Escena de «Solo el fin del mundo» dirigida por Xavier Dolan. Fuente: Avalon

El uso excesivo de los primeros planos, en vez de conseguir su eficacia dramática, hiperboliza las emociones de los personajes. Incluso el mismo Gaspar Ulliel se ahoga en el mismo registro actoral en toda la cinta. Además la banda sonora de Gabriel Yared enfatiza demasiado en la acción y su presencia resulta excesiva. Eso sí, no faltan las tranferencias a la banda sonora de la música diegética. Esas escenas convertidas en videoclip que tanto gustan al quebequés.

Aunque las constantes temáticas del director siguen presentes en una película coherente con su trayectoria es la menos pulida y menos libre de su cinematografía. Incompresible que ganara el Gran Premio del Jurado en Cannes. Esperamos expectantes ‘The Death and Life of John F. Donovan‘, el primer trabajo de Xavier Dolan fuera de Cánada. Una película con aire anglosajón donde contará con Jessica Chastain. ¿Le sentará bien al niño prodigio rodar en Estados Unidos?

Previous 10 películas que innovaron en la historia del cine
Next Crítica: Rogue One

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *