‘Thor: Ragnarok’ es la tercera entrega del MCU protagonizada por el Dios del Trueno. Los dos filmes anteriores fueron recibidos con cierta indiferencia, especialmente ‘El Mundo Oscuro’, considerada una de las cintas más flojas del universo Marvel. La seriedad del personaje, unida a un mundo complejo de adaptar y equilibrar fueron problemas con los que se encontraron Kenneth Branagh y Alan Taylor. Mientras que Tony Stark destaca por su socarronería y Steve Rogers por su corazón e inocencia, Thor fue perfilado de una forma que no terminaba de cuajar en la audiencia, y el público siempre lo vio como un Vengador de segunda fila. Quizás por eso, Marvel optó por reconducir la situación haciendo un lavado de cara casi total al personaje y el mundo que habita.

Un nuevo camino

El acercamiento para este filme es bastante distinto al de las anteriores. En primer lugar, el director escogido para encargarse de la película es Taika Waititi, cineasta neozelandés con sólo dos largometrajes de renombre en su haber, ambos de reducido presupuesto. Waititi siempre ha destacado por su sentido del humor, de ahí que muchos se sorprendieran con el anuncio de su fichaje. Además, Thor nunca destacó por su comicidad o intercambios humorísticos, aunque Joss Whedon regaló al personaje momentos bastante divertidos en las películas de los Vengadores. El escepticismo aumentó, pero el primer trailer sorprendió a propios y extraños y el nuevo rumbo del personaje parecía prometedor. Y puedo decir que ha sido todo un acierto.

Thor se ha reinventado acercándose al tono y estilo de ‘Guardianes de la Galaxia’. Escenarios y personajes coloridos, acción vibrante y humor a raudales. Y triunfa gracias a su confianza propia, al trabajo de dirección y guion (ambos magníficos) y a la espléndida interpretación de un Chris Hemsworth en estado de gracia. Su físico le ha encasillado en papeles de galán o personajes intensos, obviando su talento para la comedia. En esta película dicho talento explota en la pantalla y nos regala un Thor desternillante, carismático y más poderoso que nunca. Echas de menos su ausencia en pantalla y disfrutas de cada intercambio con Loki y Hulk. Gran parte del éxito de esta película reside en su trabajo y este Thor es mi versión favorita del personaje sin lugar a dudas.

Por otra parte, la historia no se concentra constantemente en el viaje de Thor, sino que abarca diferentes conflictos de personajes y subtramas que alimentan el viaje principal. Hela (gran villana), Hulk, Loki, Valkyrie e incluso Skurge y Heimdall tienen un pasado perfilado en mayor o menor medida y un conflicto personal visible. Aunque se traten de meras pinceladas en ejemplos concretos, aportan entidad a cada personaje y empatizas con sus conflictos. Me encanta que este tipo de cintas dediquen tiempo a todos sus personajes y permitan que la historia respire y la urgencia dramática aumente. Aunque no nos vamos a engañar, esta cinta es una comedia con todas las letras.

Thor: Ragnarok dirigida por Taika Waititi

Thor (Chris Hemsworth) y Loki (Tom Hiddleston) en “Thor: Ragnarok”. Fuente: Walt Disney

Hilaridad y espectáculo 

‘Thor: Ragnarok’ me ha parecido, junto a ‘Guardianes de la Galaxia’, la película más divertida de todo el MCU. Casi todas las bromas aterrizan de forma estupenda, todos los personajes tienen coñas y chascarrillos en su arsenal, y nunca las sentí excesivas porque se producían en el momento exacto. El timing cómico de este filme es perfecto y es el problema principal de Guardianes de la Galaxia Vol. 2 (un exceso mal medido, a pesar de tratarse de un buen filme).

Quiero destacar especialmente el personaje de Korg, un monstruo rocoso hecho en CGI e interpretado nada menos que por el propio Waititi. No me sorprendería nada que casi todas las líneas de diálogo del personaje las haya escrito el propio director. Es un personaje divertidísimo y da mucho juego cada vez que aparece.

Cuando toca ponerse seria, la película cumple perfectamente con su cometido, y en esos instantes Waititi despliega un talento descomunal para la composición de planos preciosos y secuencias de acción frescas y entretenidísimas. Habría sido tremendamente fácil que un director sin experiencia en blockbusters de acción quedara en un segundo plano y el director de 2ª unidad rodara las secuencias de acción y destrucción de manera mecánica. Sin embargo, cada secuencia destaca por su brillante ejecución y por una duración medida al milímetro. Nunca se te hace excesiva, pero tampoco te quedas con ganas de más. Te sacia con precisión de cirujano. Los amantes de las pelis de James Gunn van a adorar ‘Thor: Ragnarok‘.

Sinceramente, creo que ‘Thor: Ragnarok’ ganará en revisionados y se acabará alzando como una de las películas más redondas del MCU en intención y ejecución. Hilarante, ochentera, de personalidad arrolladora y estructura sólida. No puedo ponerle ninguna pega. Por primera vez desde el estreno de Thor en 2011 deseo una nueva película del personaje, y eso habla muy bien de Waititi y Hemsworth. Marvel lo ha vuelto a hacer.

No dejes de leer