Francis Ford Coppola convirtió ‘Apocalypse Now‘ en todo un referente del cine bélico. La cinta está inspirada en la novela El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad. El emblemático director adaptó el guión a un contexto más cercano en el tiempo, concretamente a la convulsa Guerra de Vietnam. Considerada una película de culto, tiene importantes rasgos que la engrandece más aún. Se trata de la primera película que utiliza el conflicto del Vietnam para profundizar en el comportamiento humano con un alto contenido existencial y social.

Las escenas de ‘Apocalypse Now’ se rodaron en parajes naturales de Filipinas y zonas concretas del río Chavón en la República Dominicana. Añadiendo un condimento básico y clave en la película: su majestuoso elenco de actores encabezado por Martin Sheen, Marlon Brando y Robert Duvall.

No es una película sobre la Guerra de Vietnam, es el Vietnam

Como toda buena obra cinematográfica, ‘Apocalypse Now‘ tuvo dificultades para terminar con éxito. Hubo más de mil y una vicisitudes que creó serios quebraderos de cabeza a Coppola que casi minan su salud. La grabación duró más de lo estipulado y se tuvo que estrenar en 1979 por diversos contratiempos. Marlon Brando se negaba ir a Filipinas y nunca se leyó la novela, además apareció con un considerable sobrepeso, trastocando parte del guión final.

Como colofón, a Martin Sheen le había dado un infarto durante el rodaje, debido en parte al sofocante calor de la selva, las duras sesiones de rodaje y sus excesos con el alcohol. También hay diversas anécdotas. Los helicópteros utilizados pertenecían al ejército filipino y el pequeño papel de Harrison Ford fue rodado cuando era prácticamente un desconocido, ya que no se había estrenado todavía ‘La guerra de las galaxias’.

La película comienza de forma muy visual bajo un zumbido de helicópteros en medio de la jungla, las imágenes terminan fundiéndose con las aspas del ventilador de la calurosa habitación donde se hospedaba el capitán Willard (Martin Sheen). Un hombre con problemas personales que vuelve a Saigón tras su permiso y a la espera de una misión que no llega. Al final dos altos mandos, un general junto al coronel Lucas (Harrison Ford) le encomiendan la anhelada labor militar. Cuando le dan los detalles, los pensamientos del capitán parecen transformase en desasosiego. Willard tiene que capturar y matar en secreto al coronel Walter E. Kurtz (Marlon Brando), un brillante oficial de élite con un intachable expediente militar y ejemplar comportamiento. El ex boina verde parece haber perdido todo raciocinio y ya no sigue las directrices del ejército estadounidense.

Apocalypse Now: entre el humor y el horror

Kurtz hace la guerra por su cuenta, rodeado de nativos que lo idolatran como si de un Dios se tratase, en una zona recóndita de Camboya llena de muertos y horror. Para llegar a él hay que remontar el río Nung en un barco patrulla de la marina. Durante un tramo del viaje le abrirían camino la Primera División del Noveno de Caballería del Aire, liderada por un extravagante comandante en jefe, el teniente coronel Kilgore (Robert Duvall). Un militar que le encanta el olor a napalm y emplea métodos poco ortodoxos. Se enfrenta a los vietnamitas bajo los compases de La cabalgata de las valquirias de Wagner, pero los caballos de antaño de esta división, ahora eran helicópteros. Después de devastar sin piedad una aldea del Vietcong y todavía bajo el fuego enemigo, Kilgore ordena a los suyos a practicar surf, una de sus pasiones, y bajo la perplejidad del capitán.

Durante la travesía, Willard evidencia sus pensamientos mientras lee el historial y la carrera profesional de Kurtz a través de su propia voz en off, siendo una constante en todo el filme. Cuando se van aproximando al destino, una atmósfera psicodélica lo envuelve todo con soldados desquiciados y aparentemente drogados. Coppola logra transmitir un lugar cuasi infernal, rozando lo terrorífico.

Una vez que llegan al poblado de indígenas, un fotógrafo de guerra (Dennis Hopper), enloquecido por la droga y abducido por la personalidad del coronel los recibe. El capitán es hecho rehén por Kurtz, pero posteriormente lo libera y mantienen una charla profunda. Willard evidencia el grado de enajenación del ex boina verde, pero también percibe su inteligencia, carisma y cierto grado de lucidez. Realmente, el veterano militar desea acabar con su tormento interior y el capitán sin vacilar, ejecuta la misión oculta que nunca constará en ningún informe oficial.

Cuando la introspección se vuelve espectacular

La película tiene un enfoque filosófico, junto a los diálogos improvisados de un Marlon Brando crepuscular que todavía denota grandeza interpretativa. Las percepciones del capitán Willard, el cual no ve mucha diferencia entre las técnicas combativas utilizadas por Kilgore y las de Kurtz, transmite la duda en dónde está lo éticamente correcto y la hipocresía entre el bien y el mal. A esto se une un humor sarcástico inusual en la filmografía de Coppola.

Vittorio Storaro logró una brillante fotografía, con una icónica imagen de enjambres de helicópteros sobre la jungla, trabajo por el que ganó el Oscar. La banda sonora ya de por sí es imponente con la canción The End de The Doors como preludio, pasando por The Rolling Stones entre otros grupos.

Coppola nunca estuvo satisfecho con la versión de 153 minutos de 1979 y en 2001, con la ayuda de Walter Murch, estrenó en cines un nuevo montaje de 192 horas: ‘Apocalypse Now Redux‘. El añadido más importante es la escena de la plantación francesa (25 minutos) que convierte el remontar del río en un remontar el tiempo. Antes de acceder a los tiempos remotos del mito con Kurtz, el barco se detiene ante una morada de donde surgen como fantasmas sus propietarios armados, salidos de la guerra de Indochina.

Francis Ford Coppola anunció en el Festival de Cannes, donde ganó la Palma de Oro: “No es una película sobre la Guerra de Vietnam, es el Vietnam“. Ineludiblemente lo es y vista hoy no dudaría en calificarla como una de las mejores películas bélicas de la historia del cine. Una maravilla para los sentidos.