El cine de Sean Baker se ha caracterizado desde sus inicios por retratar las clases más bajas -o más marginadas- de la sociedad americana, bajo una mirada despreocupada e incluso alegre de sus propios personajes. En ‘Starlet‘ tenemos la enternecedora relación de amistad que se crea entre una anciana y una joven actriz porno; en ‘Tangerine‘ la odisea en clave cómica de dos prostitutas transexuales que buscan vengarse del chulo y novio de una de ellas en la zona de Santa Monica Boulevard en Los Angeles; y en ‘The Florida Project‘ las aventuras de una niña de seis años que vive en un motel en el umbral de la pobreza con su madre veinteañera.

Ese complejo inmobiliario de moteles de colores y tiendas llamativas en un principio iba a ser parte del proyecto de Disney World, que nunca llegó a utilizarse a causa de la crisis económica. Como siempre en todas sus películas, Baker explota al máximo la localización de la que dispone y hace a sus personajes “presos” de ese espacio aunque ellos piensen y actúen con plena libertad. Una bonita y dolorosa metáfora de que están abocados al fracaso, y aunque no les espera un futuro prometedor, sus ganas de vivir permanecen intactas.

The Florida Project‘ transcurre durante un verano desde el punto de vista de una niña de seis años cuya única preocupación es jugar con sus amigos y hacer trastadas. Para ella la situación dramática en la que vive y que le rodea no supone ningún problema, pues es todo lo que ha conocido. También para Scooty y Jancey, sus mejores amigos. Todo son juegos y alegría en ese motel, y pese a que los adultos tienen que lidiar con serios problemas económicos, Sean Baker decide plasmar el lado más optimista de sus personajes.

The Florida Project dirigida por Sean Baker

Brooklynn Prince y Bria Vinaite en “The Florida Project” dirigida por Sean Baker. Fuente: Diamond Films

Halley, la alegre y alocada madre de Moonee consigue dinero como puede cada mes para poder pagar su estancia en su habitación, aunque no parece tampoco demasiado concienciada en encontrar un trabajo estable que pueda cambiar mínimamente su situación. Todos los personajes viven al día, pero eso no va a permitir que no puedan estar felices. Baker aporta humanidad a cada uno de ellos.

Una de las claves de la película es la relación maternofilial entre Moonee y Halley, plasmada en pantalla con una autenticidad y una verdad apabullantes, desbordante de cariño y ternura. Las interpretaciones de ambas son de las mejores que hemos podido ver durante todo el año, absolutamente inolvidables. Brooklynn Prince se convierte automáticamente en una estrella, en la que es la actuación infantil más impresionante en años. Su presencia es magnética, luminosa y auténtica. También aplicable a la debutante Bria Vinaite, a quien Sean Baker encontró por Instagram y que ofrece una interpretación magistral. Otro de los actores del impecable reparto que destaca y que ha conseguido una nominación al Oscar es Willem Dafoe, el rostro más conocido de la película, que da vida al conserje del motel y que, de alguna forma, es una figura protectora para las protagonistas.

The Florida Project‘ está rodada en 35 mm -un gran cambio respecto a ‘Tangerine’, que se rodó con tres iPhones 5s- con muchos grandes angulares, permitiendo resaltar el mencionado uso del espacio, y presenta un gran dominio del formato (2.35). La excelente dirección de Sean Baker y los colores e iluminación de la fotografía de Alexis Zabe ayudan a crear ese contraste tan acertado entre la viveza y la ilusión propio de un lugar como Disney World con la cruda realidad en la que viven los residentes de la zona. Esto es un problema real en Estados Unidos, cumbre del capitalismo en su máximo esplendor, en el que pese al bombardeo de anuncios de mundos ideales y de vacaciones perfectas, más cerca de lo que puedas imaginarte hay personas viviendo como Halley y Moonee (que pertenecen al amplio grupo de la llamada “white trash” americana, que significa literalmente “basura blanca”).

Sean Baker ha creado la que es hasta ahora su mejor película. ‘The Florida Project’ es un fascinante relato sobre la infancia, y un acertadísimo -y muy conmovedor- retrato de la América que no todo el mundo desea mirar, la América de los olvidados. Una película extraordinaria.

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