Nos sumamos a la iniciativa secundada en Twitter por muchos cinéfilos elaborando una lista con las 21 mejores películas del siglo XXI. Asumimos que cualquier lista o ranking que se precie es injusta por sí misma, por lo que ni están todas las que son, ni son todas las que están. Pero si tenemos que elegir, sin duda estos son los títulos que han engrandecido la historia del cine en lo que va de siglo. Seguro que echas en falta alguna, por lo que no dejes de contarnos cuáles serían tus películas favoritas.

1. A.I. Inteligencia Artificial (Steven Spielberg, 2001)

AI Inteligencia Artificial

Tras la muerte de Stanley Kubrick, Spielberg retomó un viejo proyecto en común: la adaptación del relato corto de Brian Aldiss ‘Los superjuguetes duran todo el verano‘. Injustamente acogida en su estreno, esta extraordinaria cinta de ciencia ficción sobre las esencias de lo humano ha ido adquiriendo el estatus que merece y se encuentra no solo entre las obras mayores del cineasta de Ohio, sino también entre las mejores películas de ciencia ficción de la Historia en cualquier ranking respetable. Un soberbio espectáculo visual de profunda carga emocional, cuyo arriesgado (y amargo) desenlace se malinterpretó como sensiblero.

2. Mulholland Drive (David Lynch, 2001)

Mulholland Drive

Sueños inquietantes, realidades mutables, dobles identidades, cajas misteriosas, luces de neón y juegos de espejos entre lo real y lo ficticio. ‘Mulholland Drive’ es un absorbente cóctel que conjuga las esencias que han convertido a David Lynch en el maestro de la abstracción cinematográfica y en un talento absolutamente único para crear atmósferas malsanas y mantener al espectador fascinado ante el devenir de sus alambicados (y a veces indescifrables) códigos narrativos. Naomi Watts brilla en esta auténtica pesadilla hecha película. Una joya para espectadores dispuestos a dejarse arrastrar por la nebulosa lynchiana.

3. Birdman (Alejandro González Iñárritu, 2014)

Birdman

Superada su ruptura profesional con el guionista Guillermo Arriaga, Iñárritu firma en 2014 su película más redonda hasta la fecha. El conflicto interno de un actor venido a menos por renunciar a vender su arte al mercado, sirve a Iñárritu de pretexto para radiografiar el fracaso y reflexionar sobre varios de los males de la sociedad moderna. Todo rodado en un largo plano secuencia. Sin embargo, la filigrana técnica no es el mayor mérito de un filme de reparto impecable, potentísimas líneas de diálogo y un ritmo alterado acorde a la inestabilidad mental de su protagonista: un descomunal Michael Keaton.

4. Zodiac (David Fincher, 2007)

Zodiac

Con total certeza estamos ante la más infravalorada de las obras mayores de Fincher: una excelente intriga criminal de atmósfera malsana, que se convierte pronto en un angustioso drama psicológico sobre la obsesión humana por descubrir la verdad más inalcanzable. En este caso, la identidad del llamado ‘Asesino del Zodiaco’, que causó el pánico en la ciudad de San Francisco durante los años 60 y 70. Magnífico trabajo de Jake Gyllenhaal y Robert Downey Jr. en un filme que contagia al espectador la misma incertidumbre que viven los protagonistas ante las falsas pistas del asesino al que persiguen.

5. Mystic River (Clint Eastwood, 2003)

Mystic river

Si desde el estreno de ‘Los puentes de Madison’ el Eastwood director parecía relegado a facturar productos genéricos funcionales, en 2003 su carrera toma un inesperado punto de inflexión a raíz de esta sobresaliente adaptación de la novela de Dennis Lehane. Un potentísimo neo-noir magníficamente interpretado y de controvertido desenlace, que impacta por el poso de amargura que se apodera de cada esquina de un relato de infancias robadas, lealtad y venganza.

6. La última noche (Spike Lee, 2002)

La última noche

Antes de ejercer de show runner de ‘Juego de Tronos’ para HBO, y con apenas 30 años, David Benioff publicaba una primera y aclamada novela que Spike Lee llevó al cine con Edward Norton como protagonista. Las últimas horas en libertad de un treintañero condenado por tráfico de drogas, centran la atención de este relato sobre las decisiones que nos marcan y las segundas oportunidades. Dentro de un tono general magnífico, queda para el recuerdo cinéfilo la escena de Norton ensañándose con la sociedad neoyorquina post 11-S ante el espejo y un ilusorio final feliz que precede a un plano final de los que encogen el estómago.

7. Moulin Rouge! (Baz Luhrmann, 2001)

Moulin rouge

Tras adaptar a Shakespeare en clave moderna, Luhrmann daba un nuevo salto al vacío convirtiendo el París de 1900 en una discoteca colorista en la que suena sin pausa una anacrónica jukebox plagada de éxitos pop de finales del siglo XX. ‘Moulin Rouge’ reinventó el musical a base de medleys que unían a Bowie con U2, y algunos guiños al musical clásico filtrados por un estilo de videoclip moderno. Todo esto por la vía de un montaje acelerado que dejó fuera de juego a más de un crítico en su estreno. Sin embargo, el tiempo ha situado este hiperromántico musical entre los incontestables clásicos del género. Mucho tiene que ver en ello el excelente trabajo de su pareja protagonista, con especial mención a una pletórica Nicole Kidman que vivió con la llegada del nuevo siglo el gran punto de inflexión de su carrera.

8. El pianista (Roman Polanski, 2002)

El pianista

El acercamiento de Roman Polanski a su pasado familiar como superviviente del Holocausto, adaptando las memorias de Wladyslaw Szpilman, deparó una agradable sorpresa en su estreno en el Festival de Cannes. La merecida Palma de Oro para el realizador polaco se justifica no por la pulcra caligrafía del primer tramo del filme, que reconstruye el convulso periodo histórico con cierto academicismo, sino por un magnífico segundo segmento en el que irrumpe la claustrofobia polanskiana entre las ruinas de Cracovia. La película trasciende la crónica histórica para erigirse en un relato sobre la supervivencia del arte ante la barbarie, y como tal, resulta deslumbrante.

9. Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005)

Brokeback Mountain

El romance entre los vaqueros Jack Twist y Ennis Del Mar (unos entregados Jake Gyllenhaal y Heath Ledger) constituye probablemente el drama romántico más aclamado del comienzo del siglo XXI. Ang Lee lleva con éxito a la pantalla el relato corto de Annie Proulx, aportando gran sensibilidad y contención mientras subvierte las claves del western tradicional. El relato es permeable al torrente emocional por el que pasan sus personajes a lo largo de los años, pero no deja de lado la denuncia de los daños causados por la moralidad imperante. La evocadora música de Gustavo Santaolalla, pone la guinda a esta rotunda y dolorosa obra maestra.

10. Dogville (Lars Von Trier, 2003)

Dogville

Superado el Dogma 95, Von Trier busca nuevos terrenos para el experimentalismo usando como inspiración el teatro de Bertolt Brecht, para convertir un hangar con falsas estancias delimitadas con tiza en el escenario de un filme que versa sobre la violencia inherente a la construcción de la América moderna. Una Nicole Kidman imperial da vida a la sufrida protagonista de esta sagaz parábola sobre los rincones oscuros del sueño americano y la ambivalencia social hacia la inmigración, en un país construido sobre el falso mito de las libertades individuales. Su desenlace es tan perturbador como coherente.

11. Olvídate de mí (Michel Gondry, 2004)

Olvídate de mí

De la inventiva pluma de Charlie Kaufman y la imaginería visual de Michel Gondry surge esta preciosa fábula sobre la memoria, el olvido y el desengaño amoroso que se convirtió en objeto de culto instantáneo, además de servir como nuevo ejemplo de la validez del cómico Jim Carrey como actor dramático. La que roba la función no obstante es una Kate Winslet dulcemente histriónica que interpreta al amor (mal) olvidado por el propio Carrey. Una película insólita y agridulce, que emociona por su honestidad a la hora de abordar las relaciones amorosas desde una perspectiva realmente original.

12. Match Point (Woody Allen, 2005)

Match point

Quince años después de ‘Delitos y faltas’, y con una inacabable lista de títulos menores de por medio, Allen revisitaba el drama dostoievskiano con excelentes resultados. Magnífica parábola sobre la ambición, el poder y la suerte como factor decisivo en el éxito, que obligaba al genio neoyorquino a salir de su zona de confort para construir una de sus mejores obras. Supondría además su primer encuentro con Scarlett Johannson, que interpreta al objeto de deseo de un inquietante Jonathan Rhys-Meyers.

13. La escafandra y la mariposa (Julian Schnabel, 2007)

La escafandra y la mariposa

El cineasta y artista multidisciplinar Julian Schnabel se encargó de poner en imágenes las sobrecogedoras vivencias de Jean Dominique-Bauby, un exitoso periodista de moda que sufrió de manera repentina el síndrome de cautiverio: enfermedad que limitaba su movilidad al párpado de uno de sus ojos. Trascendiendo el arquetípico relato de enfermedad y superación, Schnabel abraza el riesgo al adoptar durante gran parte del metraje un punto de vista plenamente subjetivo, apoyado en la voz en off del protagonista interpretado por Mathieu Amalric y en la fotografía de Janusz Kaminski. Una película valiente y sobrecogedora.

14. La gran belleza (Paolo Sorrentino, 2013)

La gran belleza

El napolitano Paolo Sorrentino da rienda suelta en esta, su obra cumbre, a un deslumbrante barroquismo visual que bordea el exceso y sirve como envoltorio de lujo para una serie de interesantes cuestiones existenciales que brotan en pantalla procedentes de la mente de un personaje tan fascinante como el del bon-vivant Jep Gambardella, al que da vida un inconmensurable Toni Servillo. Un viaje emocional e intelectual en busca de las esencias de nuestra (a menudo) insignificante y ruidosa existencia.

15. Boyhood (Richard Linklater, 2014)

Boyhood

Por si no fuera suficiente con el titánico esfuerzo de rodar de manera interrumpida a lo largo de una década para poder apreciar en tiempo real la evolución física de su joven protagonista, Richard Linklater logra en ‘Boyhood‘ capturar los momentos clave en el desarrollo personal de un chaval norteamericano de clase media. En la que es ya su obra magna (con permiso de la trilogía del amanecer), Linklater utiliza la música y algunas pinceladas del entorno sociopolítico para contextualizar una historia que por lo demás es de alcance universal. Mientras, desgrana durante tres horas los anhelos, temores e inquietudes de su personaje central. Patricia Arquette se llevó un merecido Oscar por su papel de madre del protagonista.

16. Mad Max. Fury Road (George Miller, 2015)

Mad Max Fury Road

El inesperado regreso de George Miller al universo Mad Max, deparó a los espectadores una sorpresa mayúscula en forma de vibrante tour de force que nos sitúa en medio de un auténtico torbellino de acción frenética sin apenas tregua. Con un par de pinceladas sobre el contexto y sus personajes (la Furiosa Charlize Theron le roba el show a Tom Hardy sin demasiado esfuerzo), Miller se las apaña para engancharnos desde la primera secuencia a este imparable carrusel de secuencias de impacto, al que un extraordinario uso del montaje y el sonido convierten en una experiencia salvaje para la audiencia. Un espectáculo audiovisual de primera clase.

17. Drive (Nicolas Winding Refn, 2011)

Drive

Este vibrante neo-noir del danés Winding Refn está compuesto como una sinfonía violenta en la que una serie de acontecimientos fuerzan a un silencioso protagonista a erigirse en héroe casi a su pesar. Un magnífico Ryan Gosling protagoniza este apabullante ejercicio de estilo plagado de secuencias memorables y planificadas al milímetro (la del ascensor se lleva la palma). Un excelente elenco de secundarios y una estupenda banda sonora contribuyen a elevar el filme muy por encima de la serie B que su premisa parece augurar.

18. La noche más oscura (Kathryn Bigelow, 2012)

La noche más oscura

Un año después de arrasar en los Oscar con la notable ‘En tierra hostil’, la directora Kathryn Bigelow y el guionista Mark Boal estrenaban su verdadera obra maestra. ‘La noche más oscura’ es una sobresaliente crónica, casi periodística, sobre los planes de la CÍA para encontrar el paradero de Osama Bin Laden, que convierte el punto de vista particular de una agente especial del servicio secreto (interpretada por Jessica Chastain) en el reflejo de una obsesión colectiva por cerrar las heridas abiertas, a distintos niveles, en la sociedad norteamericana a raíz de los atentados del 11 de septiembre. Su secuencia cumbre, que reconstruye el asalto a la guarida del líder terrorista, es sencillamente espectacular.

19. Dunkerque (Christopher Nolan, 2017)

Dunkerque

El tan discutido como aclamado Christopher Nolan no dejó margen alguno al debate tras el estreno de ‘Dunkerque‘, quizá la más incontestable de sus superproducciones, al menos en cuanto a lo monumental de sus logros técnicos. La película es un asfixiante relato de lucha por la supervivencia en el que el montaje, el sonido y la banda sonora de Hans Zimmer juegan un papel decisivo para contagiar una tensión creciente en su audiencia. Esta impactante reconstrucción de la llamada Operación Dinamo desde una triple óptica (tierra, mar y aire) constituye probablemente la mejor película bélica de lo que va de siglo.

20. El laberinto del fauno (Guillermo del Toro, 2006)

El laberinto del fauno

Esta extraordinaria producción española es hasta la fecha la mejor película del realizador mexicano Guillermo Del Toro. Se trata de una bella fábula ambientada en plena posguerra, en la que una niña (Ivana Baquero) descubrirá un universo mágico plagado de misteriosas criaturas en el que trata de evadirse de una realidad tremendamente gris y amenazante. Del Toro conjuga crudeza y lirismo con gran habilidad y su película es visualmente deslumbrante, gracias en buena parte al excelente trabajo del equipo artístico.

21. Entre copas (Alexander Payne, 2004)

Entre copas

Finalizamos las 21 mejores películas del siglo XXI con la más aclamada película de Alexander Payne, sin duda entre las comedias más satisfactorias de comienzo de siglo. Se trata de una historia de regusto amargo sobre las desventuras de dos ex compañeros de universidad que se reencuentran, cerca ya de los cuarenta, para realizar una ruta vinícola en la que sus viejos fantasmas y frustraciones vitales hacen acto de aparición. Excelente guion escrito a cuatro manos entre el propio Payne y Jim Taylor, y perfecto reparto encabezado por un Paul Giamatti en el mejor papel de su carrera.

Aquí puedes consultar el listado completo:

Las 21 mejores películas del siglo XXI
  1. A.I. Inteligencia Artificial (Steven Spielberg, 2001)
  2. Mulholland Drive (David Lynch, 2001)
  3. Birdman (Alejandro González Iñárritu, 2014)
  4. Zodiac (David Fincher, 2007)
  5. Mystic River (Clint Eastwood, 2003)
  6. La última noche (Spike Lee, 2002)
  7. Moulin Rouge! (Baz Luhrmann, 2001)
  8. El pianista (Roman Polanski, 2002)
  9. Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005)
  10. Dogville (Lars Von Trier, 2003)
  11. Olvídate de mí (Michel Gondry, 2004)
  12. Match Point (Woody Allen, 2005)
  13. La escafandra y la mariposa (Julian Schnabel, 2007)
  14. La gran belleza (Paolo Sorrentino, 2013)
  15. Boyhood (Richard Linklater, 2014)
  16. Mad Max. Fury Road (George Miller, 2015)
  17. Drive (Nicolas Winding Refn, 2011)
  18. La noche más oscura (Kathryn Bigelow, 2012)
  19. Dunkerque (Christopher Nolan, 2017)
  20. El laberinto del fauno (Guillermo del Toro, 2006)
  21. Entre copas (Alexander Payne, 2004) 

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