Recientemente hablábamos de como la composición cinematográfica nos engañaba para sugerirnos volumen, texturas y sensación de profundidad en la pantalla. Hoy hablamos del maravilloso arte de la dirección de fotografía en el cine. Porque la fotografía en una película es mucho más que poner luces e iluminar la escena para que la veamos. Aunque no seamos expertos en las técnicas usadas por los fotógrafos cinematográficos (cinematographer) ni tampoco tengamos conocimiento de los diferentes tipos de cámara y ópticas usadas para rodar un filme, si que tenemos experiencia y criterio como espectadores para distinguir una buena fotografía de la que no lo es.

De manera intuitiva seguro que podemos saber si la luz le va bien a la historia que nos están contando, si concuerda o no, si potencia la imagen o por el contrario es demasiado bonita o demasiado feísta. Si la iluminación es naturalista o estilizada. También si hay continuidad de la misma luz entre planos de la misma secuencia o si el color de la misma genera una dominante fría con tonos azulados o una dominante caliente con tonos anaranjados y si esto influye en nuestro estado de ánimo. Seguro que podemos distinguir si la luz es dura o suave, si hay sombras muy pronunciadas o mucho contraste, si la luz es cenital, una luz muy dramática que por cierto necesita justificación y muy recurrente en el género fantástico, o si hay luz de contorno que crea en el borde de los personajes una línea de luz. En definitiva, si la luz la está pidiendo a gritos el relato o por el contrario es impostada. Aunque no nos engañemos, una imagen excelente nunca rescata una mala película.

Como los sistemas de captación y reproducción de imágenes con los que se trabaja son menos sensibles que el ojo humano, en muchas circunstancias de escasa luz disponible es necesario iluminación adicional para resaltar texturas y relieves ademas de contribuir a la ambientación de los espacios. Un mismo lugar iluminado de diferentes formas puede tener distintos significados: hogareño, tenebroso, alegre o sombrío. No obstante, la escenografía debe colaborar en el mismo sentido, ya que es muy difícil que la iluminación, por sí sola, cree un sentido coherente.

Otra de las funciones de la iluminación en una película es informar del tiempo horario y climatológico. Sí, como espectadores debemos saber si amanece, es de día, atardece o es de noche además de muchos matices de tiempo climatológico que forman parte de la intención de la luz. Pero no solo contribuimos a la ambientación de los espacios sino también a la caracterización de los personajes, pudiendo tener estos expresiones más duras o amables. La iluminación elabora el carácter y el ánimo de los personajes, estudia la fotogenia con la intención de lograr el mejor retrato posible, pero también acentúa el dramatismo por medio de la ocultación de partes del actor y puede incluso suscitar presencias en off por medio de sombras proyectadas sobre la escena.

Un director de fotografía debe participar en las diferentes fases de la producción de una película. Si importante es la planificación sobre el guión o trabajar directamente en las localizaciones, tanto de interior como de exterior, también es vital el trabajo posterior en laboratorio, y sobre todo en el rodaje, donde debe prestar la máxima atención para conseguir la exposición correcta a través de los diferentes focos, luces y accesorios utilizados en cada secuencia. Empresas como Aclam Rental ofrecen la posibilidad de alquilar equipos de iluminación, algo muy habitual para que pequeñas y medianas productoras puedan competir con las grandes producciones. Esto abarata los costos de una película, dando la posibilidad de tener equipos más sofisticados sin necesidad de invertir un gran capital.

Y de nada sirve que tengamos la mejor iluminación si no lo acompañamos de un equipamiento audiovisual acorde al resto. Es igual de importante tener una gran calidad de imagen a través de las diferentes ópticas y usando las cámaras adecuadas. Una buena opción para cineastas que apuestan por platós naturales, sería el alquiler de cámaras de video en Barcelona, ciudad donde han rodado grandes directores de cine como Woody Allen, Iñárritu o Steven Soderberg y que cuentan con zonas de estética casi americana en San Martí o la ciudad modernista en Ciutat Vella.

Probablemente sepas el nombre de muchos de los directores que hemos nombrado, pero no de los responsables de la dirección de fotografía. Debes saber que ellos también son los responsables principales del aspecto visual de una película.

Leyendas vivas en la dirección de fotografía que siguen trabajando como Robert Richardson, colaborador habitual de Tarantino, Oliver Stone y Scorsese. El mexicano Emmanuel Lubezki, con tres Oscars en su haber, el ultimo por ‘El Renacido‘ de Alejandro González Iñárritu. El británico Roger Deankins, 14 veces nominado al Oscar y que consiguió la estatuilla finalmente por ‘Blade Runner 2049‘. Janusz Kaminski,  fotógrafo de la mayoría de producciones de Spielberg desde 1993. Vittorio Storaro, ganador de tres  Oscar de Hollywood y artífice de la luz de títulos como ‘Apocalypse now‘, ‘El último emperador’ o la reciente película de Woody Allen, ‘Wonder Wheel‘.

Ahora pedimos tu participación. ¿Cuáles son esas películas que recordarás siempre por su fotografía?

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