Un seductor a la francesa‘ es el nuevo trabajo de Laurent Tirard, cineasta que dirigió en 2016 la versión francesa del taquillazo argentino ‘Corazón de León‘. En esta ocasión recupera la película de época y la comedia de aventuras, un género en el que ha destacado el cine galo en el pasado con directores como Jean-Paul Rappeneau o Philippe De Broca.

Ambientada a finales del reinado de Napoleón Bonaparte, ‘Un seductor a la francesa‘ cuenta como el capitán Neuville quiere casarse con la joven Pauline bajo la desconfiada mirada de la hermana mayor de ésta, Elisabeth. Mientras el capitán se va a la guerra su hermana para consolarla le escribe cartas a Pauline haciéndose pasar por Neuville, al que convierte en sus relatos en un auténtico héroe de guerra cuando en realidad es un cobarde desertor. Sin embargo, al poco tiempo el capitán acabará reapareciendo y comienza el enredo.

En la película, tan simpática como previsible y de un clasicismo formal evidente, el estilo refinado y la elegancia se dan la mano con el dinamismo, el ritmo alocado y los personajes picarescos propios de las comedias de aventuras francesas. Recurrir al siglo XIX le vale al director para hablar de la sociedad actual de forma indirecta porque los temas que se retratan siguen siendo muy actuales, como el afán por conseguir dinero y estatus social a través de la mentira y las apariencias. La película está llena de guiños al siglo XXI, como el esquema Madoff, los trepas y los aduladores. También retrata la capacidad de reinventarnos. Los diálogos entre los personajes principales dan mucho juego desde los primeros minutos de metraje y son realmente frescos, huyendo en todo momento del encorsetamiento propio de la época.

Jean Dujardin en Un seductor a la francesa

Jean Dujardin en una escena de “Un seductor a la francesa”. Fuente: DeAPlaneta

La solvencia en la interpretación del oscarizado Jean Dujardin, brillante en películas como ‘Conexión Marsella’ y en la aclamada ‘The Artist‘, es un valor para el filme como también lo es descubrir una nueva pareja cinematográfica como la que forma con Elisabeth Beaugrand, que interpreta con soltura a su personaje sin intentar ser graciosa ni exagerada. Si los protagonistas están estupendos, los actores de reparto tampoco se quedan atrás.

Un seductor a la francesa‘ es una comedia que se maneja con corrección en un humor inofensivo y convencional que no resulta fatigante. Todo tiene en el filme algo de caricaturesco y de mascarada. Pero tal vez, lo que más recordaremos de esta divertida y entretenida película, sea, justamente, la lectura feminista que de ella se pueda extraer, ya que lo interesante del personaje de Elisabeth, más allá de su lado cómico, es que lucha por mejorar la posición social de la mujer en la sociedad machista de principios del siglo XIX. 

Un tour de force del cineasta Laurent Tirard que merece la pena ver porque, más allá de que habrá quien quiera otorgarle un valor menor, se respira el genuino sabor de la comedia. Que el cine nos sirva también para reír, por favor.