Todos pasamos por momentos de crisis, estrés, momentos que hacen que nos replanteemos nuestra completa existencia, son fases. El cine ha retratado muchas veces a personajes en su lucha personal por escapar de la realidad en la que viven. Hay muchas formas de enfrentarse a esas fases de existencialismo, las que voy a mencionar ahora son solo una muestra de historias que unen cine y crisis personal que pueden inspirarnos en esos momentos y ayudar a despejar nuestra mente.

Hay para quien la necesidad de huir es tan grande que decide poner tierra de por medio, o hallar la forma de aislarse completamente de la sociedad, vivir de un modo alternativo, o incluso ser otra persona y dejarlo todo atrás. A continuación siete películas del cine estadounidense reciente que seguro te van a gustar y quién sabe, reflexionar.

On the road (Walter Salles, 2012)

Los protagonistas de esta película están en plena crisis de identidad, intentando vivir todas las experiencias posibles, dando tumbos. Y es entre esos pasos aleatorios y anécdotas donde nosotros nos perdemos, viendo como viven tan libre como peligrosamente, dedicando sus vidas a la carretera. Aunque tampoco podemos dejar que la locura de sus vidas nos ciegue, ya que en muchas ocasiones no es más que el caos con el que adornan la realidad en la que viven, tan dura y desoladora unas veces como apasionante y errática otras.

Los reyes del verano (Jordan Vogt-Roberts, 2013)

Este filme narra el acto de rebeldía de unos adolescentes que se niegan a aceptar que ya  están creciendo. Una última llamada de atención que les lleva a escaparse a vivir en la profundidades del bosque más cercano, sin avisar a sus familias. La reivindicación de que sus vidas son solo suyas, en un Nunca Jamás creado para la proclamación de su libertad..

Captain Fantastic (Matt Ross, 2016)

Protagonizada por Viggo Mortensen, el Capitán Fantástico, el líder de una familia que supone el culmen de la vida anti-sistema. La película comienza contándonos cómo Ben y Leslie Cash decidieron dar la espalda a la sociedad capitalista y vivir en plena naturaleza con todos sus hijos, educándoles para ser “reyes filósofos”. Leslie sufre de trastorno bipolar y se quita la vida, y es aquí donde empieza la misión de la familia Cash, salvar a su madre de un entierro al uso para cumplir la voluntad de ella de ser incinerada. Esta misión supone enfrentar los dos mundos, el que los Cash crearon y del que huyeron, y trata de mostrar las consecuencias que esta confrontación tendrá tanto para los niños, como para su Capitán.

Pero la vida alternativa y los viajes no son la única forma de huir o refugiarse,  hay cambios a más pequeña escala, y en ámbitos más urbanos, hobbies o nuevos proyectos, nueva gente que puede ser nuestra vía de escape.

Hacia rutas salvajes (Sean Penn, 2007)

En esta historia Emile Hirsch da vida a Christopher McCandless/ Alexander Supertramp, un jóven que movido por sus problemas familiares decide desaparecer, darse un nuevo nombre y viajar dejando atrás tanto a su familia como el futuro que esperaban para el. La desconexión en el aislamiento, los parajes maravillosos, la belleza de lo inexplorado, de aquello que para nosotros es novedad pero para la Tierra es historia. Y una consatante búsqueda de lo único que el protagonista valora, quiere y respeta: la verdad.

El lado bueno de las cosas (David O.Russel, 2012)

Y si hablamos de cine y crisis personal no podíamos olvidarnos de esta película. Protagonizada por Jennifer Lawrence y Bradley Cooper supuso a los cuatro actores principales la nominación en los Oscar y a Lawrence el galardón. Es una comedia que nos muestra los estragos por los que pasan los dos protagonistas, ambos con problemas psicológicos, por seguir adelante con sus vidas y efectuar un cambio en sí mismos. Poco a poco van convirtiéndose uno en el pilar del otro, consiguiendo esa autosuperación que buscan a través del apoyo mutuo y del baile.

Laggies (Lynn Shellton, 2014)

Esta comedia ligera nos muestra a una Keira Knightley (Megan) de 28 años que comienza a juntarse con una Chloë Grace Moretz (Annika) de 16 cuando su novio, con el que lleva desde el instituto, le pide matrimonio. Megan decide escaparse una semana y quedarse con Annika y su padre. Un último retorno a la adolescencia y la vida sin responsabilidades o un remanso para volver a plantearse todo lo que es y quiere ser.

Begin Again (John Carney, 2013)

En este filme se nos narra como Gretta (Keira Knightley) llega con Dave, su novio, (Adam Levine) a Nueva York, donde ambos pretenden dedicarse a la música. Él pronto cae rendido ante la industria y se vende, dejando de lado a Gretta y todos los sueños que iban a compartir. Pero cuando ella está a punto de rendirse, Dan (Mark Ruffalo), un productor musical que es un desastre en su vida personal, la escucha y le da la oportunidad de grabar su disco. La redentora en esta película es sin duda la música, es lo que motiva a Gretta y Dan a superarse y a hacer las cosas de una forma diferente, que se adecue a sus valores sin caer en las redes de la industria musical.

Como ya anunciaba estos son solo algunos de los ejemplos que pueden ayudarnos a aliviar la mente y dejarnos llevar. Inspirarnos para efectuar ese cambio que necesitamos o simplemente permitir que, aunque solo sea por un momento, nos olvidemos de todo. Pero me gustaría hacer alguna mención de honor a películas que seguramente muchos estuvierais esperando ver reflejadas en este artículo, como lo son ‘Alma salvaje‘ (Jean-Marc Vallée, 2014) o ‘Eat, Pray, Love’ (Ryan Murphy, 2010), a otras más olvidadas como ‘The Holiday’ (Nancy Meyers, 2006) o ‘Mamma Mia!’ (Phyllida Lloyd, 2008) y finalmente a algunas, que por lo fantasioso o su asociación a lo infantil pueden pasar desapercibidas, como ‘Alice in Wonderland‘ (Tim Burton, 2010) o incluso ‘Peter Pan’ (P. J. Hogan, 2003).

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