Guía para viajar por el tiempo cinematográfico


Películas de viajes en el tiempo

Nunca nadie ha viajado en el tiempo. Disculpa si provienes de otro tiempo, pasado o futuro, y has acabado en este humilde artículo, pero el autor está profundamente sujeto a todas las informaciones y teorías que suele leer por el Twitter. Eso, quieras o no, le quita hierro a todo lo que vaya a contaos a partir de ahora sobre películas de viajes en el tiempo.

Al igual que la Santísima Trinidad o a los que dicen gustarle la Cruzcampo, el ser humano no ha cesado en su afán de contar historias de ciencia ficción más o menos interesantes sobre estas expediciones temporales. El cine siempre ha sido uno de los reductos más variopintos de estas hipótesis espacio-temporales como recurso narrativo, incluso ya hay organigramas bastante completos que ordenan muchas de las numerosas teorías, posibilidades y paradojas empleadas por estas producciones.

Porque da igual que sean distopías futuristas —’El planeta de los simios‘ o ‘Looper’—, romances de libro —’Midnight in Paris’—o dramas psicológicos aniquiladores —’Donnie Darko’—: las aventuras por el tiempo combinan con todo. Los párrafos venideros son una lista poco ordenada a modo de manual subjetivo y sucinto sobre viajes en el tiempo dentro de la gran pantalla. Por otra parte, el autor se ha prometido no hacer ninguna broma sobre estos viajes y el programa Cine de barrio.

Lo de salvar la humanidad

No hay lista de películas de viajes en el tiempo que se precie de serlo que no hablen del steampunk, aquel subgénero literario de los padres de la ciencia ficción como H.G. Wells y Julio Verne lleno de artefactos revolucionarios y trajes victorianos. Y esta no iba a ser menos. ‘Los pasajeros del tiempo‘ (1979) de Nicholas Meyer se erige como uno de los títulos representativos del género donde un joven H.G. Wells deberá perseguir a su coetáneo amigo Jack El Destripador utilizando su propio invento: la máquina del tiempo. Porque, ¿qué mejor que desplazarse por una época futura para salvar el mundo del mal? Eso debió pensar el bueno de James Cameron cuando inició la saga distópica Terminator allá por la década de los 80. Gracias a Schwarzenegger entendimos lo que decía un tal Nóvikov con su Principio de Autoconsistencia: si viajas al pasado para cambiar algo, acabarás siendo el factor desencadenante en ese suceso. El Armageddon a cargo de las máquinas.

Escena de Los pasajeros del tiempo (1979) dirigida por Nicholas Meyer

Los años han ido pasando y fenómenos como el cambio climático son también un buen recurso: ¿Qué el mundo se va a pique? Ahí tienes a Matthew McConaughey y Anne Hathaway subiéndose a una nave para atravesar agujeros negros y dimensiones paralelas por doquier en busca de un nuevo hogar como plantea Nolan en ‘Interstellar‘. A años luz encontrarás el Déjà vu de Tony Scott y el bueno de Denzel Washington, encargado de luchar contra los terroristas y el guion de la propia película. Aunque el súmmum de todas ellas es ‘Kung Fury’, una colosal comedia de acción que mezcla todos los clichés ochenteros a modo de parodia. Si no la viste, prepárate para un viaje friki en el tiempo repleto de dinosaurios, nazis, policías renegados, vikingos y robots. Lo único malo de todo este cóctel es que sea un mediometraje.

De paradojas y condensadores de flujo

Regreso al futuro‘ es la quintaesencia pop de los fans de películas de viajes en el tiempo. Doc nos enseñó el camino con el DeLorean y el condensador de flujo. McFly, por su parte, nos mostró que lo de ligar con tu madre es una mala idea de cara a tu existencia. En la obra de Zemeckis al contrario que ‘Terminator’, el tiempo es mutable y los cambios pueden crear una línea temporal alternativa. Que le den a Nóvikov, vamos. De desgarros espacio temporales y universos paralelos va ‘Coherence‘, una historia pequeña, inteligente y muy bien construida (y deconstruida) sobre cómo se te puede torcer cuánticamente una anodina noche con amigos. Otra historia de camaradería, más friki y llevadera es ‘Preguntas frecuentes sobre viajes en el tiempo, un decálogo gamberro de ritmo liviano sobre los peligros de estas expediciones ambientadas en el pub inglés de turno.

Escena de Regreso al futuro (1985) dirigida por Robert Zemeckis

Aunque ninguna amenaza es mayor que la vuelta del fascismo: ¿qué pasaría si el mismísimo Hitler viajase en el tiempo hasta nuestros días? Este el argumento del falso documental ‘Ha vuelto‘, sátira que adapta el libro homónimo de Timur Vermes y que habla como sería la vida del dictador en la actual Alemania en una sociedad radicalmente diferente salvo por el tema de los neonazis.

El viaje absurdo

Quedar preso en un bucle espacio-temporal es, sin duda, uno de los elementos narrativos más sugerentes del género. Todos y cada uno de los protagonistas de estas historias están condenados, como el desgraciado Sísifo, a revivir eternamente el mismo y horrible día. Como al gin tonic, podemos encontrar de todo. ‘Al filo del mañana‘, de Doug Lima es una delicia, con una estética y un ritmo frenético de videojuego de acción unido a una fuerza narrativa de la dupla Cruise-Blunt que no decae en ningún momento. De todo ello bebe ‘Feliz día de tu muerte‘, que combina el bucle con el género slasher de manera divertida. Una premisa que gustó al público y ya tiene una secuela por estrenar este 2019.

Los dos títulos anteriores poseen un referente absoluto en las películas de viajes en el tiempo. Pero si hay un filme que tuviéramos que mostrarles a los extraterrestres cuando vengan a colonizarnos esa sería, sin ninguna duda, ‘Atrapado en el tiempo‘, de Harold Ramis. ¿Qué mejor forma de demostrarles la esencia del ser humano que ver a Bill Murray sufrir en ese dichoso pueblo de Pensilvania? La obra de Ramis es un maravilloso e ingenioso relato que cuenta como, quizá, tengamos solución como especie. Cada vez que vuelves a verla le salvas la vida a Murray y, sin quererlo, a ti mismo.

Escena de Atrapado en el tiempo (1993) dirigida por Harold Ramis

Como veis, esto de viajar en el tiempo es un pitote bastante divertido. El primer plato para los amantes de la ciencia ficción, el mejor postre contra el aburrimiento: Un delicatesen para la curiosidad. La forma más efectiva de narrar lo que será y pudo ser.

¿Y tú? ¿Cuáles son tus películas de viajes en el tiempo preferidas?

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