Mula‘ es una película que sin duda lleva el sello de Clint Eastwood, un director y actor principal en su zona de confort. Eastwood interpreta a Earl Stone, un veterano de guerra que a los noventa años se convierte en traficante de drogas del cártel mexicano de Sinaloa. Una película basada en una historia real y cuya inspiración se basa en un artículo publicado por The New York Times.

Abrumado por el cierre de su invernadero de flores debido a la imperante globalización y las deudas acumuladas, Earl decide aceptar la propuesta de un amigo de su nieta de hacer el porte de ciertas mercancías, algo no muy complicado para un conductor veterano y sin multas como él. Lo que empieza como algo sencillo se convierte en un viaje de redención personal para Earl, que con el dinero que gana paga los estudios de su nieta intentando acercarse de nuevo a su familia a la que ha perdido después de años de intensa dedicación al cultivo floral.

El agente de la DEA Colin Bates, – Bradley Cooper– no tarda en poner en su radar a “Tata”, nombre por el que Earl es conocido dentro del cártel. Tras los chivatazos de un narcotraficante –cuyo personaje es vital aunque solo aparece en los momentos oportunos, y los recurrentes viajes transportando cada vez más kilos, Earl se hace un hueco en el cártel de la droga. En este punto, se echa en falta más trama en torno al seguimiento de la DEA y personajes de mayor profundidad psicológica en el grupo de narcos. El encuentro fortuito en una cafetería entre el agente de la DEA y Earl es el punto de inflexión y supone un giro en los acontecimientos. Earl se verá forzado a enfrentar la muerte de su mujer retrasando la entrega de un gran cargamento.

Mula dirigida por Clint Eastwood

Clint Eastwood en una escena de ‘Mula’. Fuente: Warner Bros

Con este combo de clichés es difícil que el guion funcione, sin embargo, la narración es ligera y aunque deja algunos hilos sueltos y es bastante predecible, la actuación de Clint y el estilo road movie hacen que la película tenga ritmo y te mantenga atrapado. Un guion clásico planteamiento-nudo-desenlace, sin demasiadas sorpresas. La transformación tecnológica, la inmigración y el paso del tiempo desde la perspectiva de la madurez aparecen como el fondo en el que se desarrolla la acción.

Un filme anecdótico que probablemente no deje la marca de sus películas anteriores. Sin embargo, se trata de una de las obras más emotivas de Eastwood, que se siente tan cómodo en su piel que se podría decir que se interpreta a sí mismo. El resto del reparto están a la altura y hacen lo que el guion les deja, pues Eastwood lleva el peso de la película y ocupa la mayoría de las escenas.

Con el mismo humor socarrón y políticamente incorrecto de sus anteriores títulos, a buen seguro que algunos de sus chistes le valdrán más de una crítica. Con todo, Clint ha vuelto con ‘Mula‘, y esperemos que no sea la última vez.