Crítica: 70 binladens


70 binladens dirigida por Koldo Serra

70 binladens‘, traducido significa 35.000 euros en billetes de 500, justo la cantidad de dinero que necesita Raquel (Emma Suárez) para recuperar a su hija. Para ello, nuestra protagonista acude a una entidad bancaria del barrio de Santutxu (Bilbao) para conseguir el dinero. Justo cuando esta a punto de acabar el trámite irrumpen dos atracadores, Lola (Nathalie Poza) y Jonan (Hugo Silva). A partir de este punto es cuando empieza un eficaz thriller en el cual asistiremos a un duelo interpretativo entre dos grandes actrices, Emma Suárez y Nathalie Poza, que juntas suman cuatro Goyas, varios Feroz y la lista sigue, premios que sin embargo no necesitan para avalar sus talentos y tablas para desarrollar sus personajes tan bien construidos, con aristas, con capas complejas de personalidad que van descubriendo a medida que la trama avanza.

La película de Koldo Serra se puede adscribir al género neo-noir, que con sus duras tramas de policías corruptos, detectives, gángsters, robos, atracos y asesinatos muestran brutalmente, sin tapujos, los problemas que tienen sus sociedades para descubrir a un espectador despreocupado cuáles son los males y vicios que toda persona tiene. Asimismo el género fomentaba todas esas injusticias que mantienen al político impune a salvo, al inocente muerto y al policía corrupto. La crítica de este filme en concreto, reflejado con duros, contundentes y a veces cómicos diálogos, es a la violencia machista, la masculinidad tóxica y la insensibilidad por el sufrimiento ajeno.

Las mujeres de ‘70 binladens‘ luchan contra las injusticias a las que se ven sometidas diariamente desde hace tiempo (atención a la subtrama de la mujer ucraniana). Los hombres que se presentan siguen diferentes cánones masculinos del cine, del clásico tío duro pero sensible al desalmado maltratador de manual. Como ejemplo el personaje de Hugo Silva, Jonan, un hombre débil que usa la violencia para simular que tiene fortaleza. A pesar de ser un lastre para Lola, se quieren y ella le otorga autoridad frente a los rehenes cuando es ella en realidad quien domina la situación gracias a su carácter.

El personaje de Emma Suárez es un misterio durante toda la película. ¿Es solo una mujer con iniciativa que lidia con los atracadores para salir de esta situación o es algo más? Al inicio no es de la simpatía de Lola, ya que ella la ve como una antagonista, alguien que no se amedrenta ante su carisma y carácter. Las escenas y conversaciones entre ellas dos pasarían sin problema el test de la ilustradora Alison Bechdel, surgido de una tira cómica de la autora como herramienta crítica por parte del feminismo, lo que no significa que el filme sea 100% feminista, pero desde luego tiene esa intención solapada con la trama de thriller policíaco. Otro test crítico que pasaría es el de Mako Mori, el cual establece que la película debe contar con al menos un personaje femenino y que este debe tener su propio arco argumental, no solo para hacer avanzar la trama de un hombre. Sin embargo, con otros análisis la película estaría mas que tumbada, como el de ‘fuerza relativa’, el test de ‘mujer en el frigorífico’ o el más reciente, el test de Furiosa.

Aparte de la denuncia social, reflejada gracias a los recursos del neo-noir que renovó al clásico cine negro del las décadas de 1940 y 1950, el filme ofrece giros de guion para que los espectadores se hagan todavía más preguntas y se cuestionen aún más cuál es la verdadera cara de sus protagonistas y sus auténticas intenciones. El guion y la buena dirección de Koldo Serra nos mantienen en vilo sobre los destinos de Raquel y Lola y sobre cómo y cuánto se pueden ver determinados por la policía, por el sistema y por los hombres que las han puesto entre la espada y la pared.

En definitiva, ‘70 binladens‘ es un buen ejemplo de cine hecho con intención de perdurar en el tiempo, un neo-noir testimonio de una realidad extrema, la brutalidad de la delincuencia, la violencia machista o la corrupción policial que son desagradables verdades que tristemente sirven de inspiración para un género cinematográfico que ha dado grandes obras maestras.

viñeta gráfica de 70 binladens

Previous Crítica: Háblame de ti
Next El terror actual se escribe en femenino

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *