El pasado mes de octubre de 2018, unas polémicas declaraciones del fundador y CEO de Blumhouse Productions, levantaban ampollas entre toda la comunidad cinéfila. «No hay muchas mujeres directoras, y menos aún que estén inclinadas hacia el terror”, señalaba el productor de películas como ‘Paranormal Activity’, ‘Split’ o ‘Déjame Salir’, palabras que rápidamente se vieron contradichas por una inmensa cantidad de listas y tuits que incendiaron Internet planteando si era cierto que no había directoras de cine de terror en este momento.

Hace apenas un año, la productora de Star Wars, Kathleen Kennedy, llegaba a los titulares de todo el mundo cuando declaraba, en una entrevista con Variety, que la franquicia no había tenido una película dirigida por una mujer aún “porque no había una mujer con el curriculum vitae apropiado.”

Los estudios demográficos muestran consistentemente que las espectadoras femeninas superan ligeramente a los espectadores masculinos en lo que a películas de terror se refiere (en un promedio de alrededor del 2 por ciento, según Variety, y algo más del 15 por ciento para determinadas películas, según Entertainment Weekly). Y dado que prácticamente todos los directores entrevistados señalan que el ser fanáticos del terror los llevaron directamente a la dirección del género, ¿no sería lógico pues que las mujeres quieran dirigirlo también?

Una amplia lista de títulos y cineastas avalan esta pregunta, siendo esta última década la más prolífica en cuanto piezas se refiere, y donde nombres como Julia Ducournau, Ana Lily Amirpour o Karyn Kasuma aúnan un género hecho también por mujeres y sobre mujeres a modo de renovación del mismo, que presenta nuevas cuestiones y ofrece un nuevo panorama. Y para muestra estos seis ejemplos de directoras de cine de terror reciente.

Jenn Wexler (The Ranger, 2018)

Directoras de cine de terror: Jenn Wexler

Una de las últimas cineastas en sumarse a esta, cada vez más, larga lista es la productora de numerosas películas de terror Jenn Wexler. ‘Darling’, ‘Most Beautiful Island‘ o ‘Like’ me son alguno de los títulos que la estadounidense reúne en sus cerca de 20 largometrajes como directora, productora o guionista.

El año pasado estrenaba su ópera prima ‘The Ranger‘, en la que cuenta la historia de un grupo de punks adolescentes que huyen de la autoridad local hasta acabar escondiéndose en un bosque de un parque nacional de Chelsea. Si bien sencilla, la pieza se presenta a modo de slasher juvenil, a ritmo de punk y con una vuelta de tuerca inesperada.

Julia Ducournau (Crudo, 2016)

Directoras de cine de terror: Julia Ducournau

La sensación del año 2017 estuvo dirigida por la francesa Julia Ducournau. Indiscutiblemente aplaudida por la crítica, polémica con desmayos aparte, un sinfín de premios avalaron la historia del despertar sexual de una joven y el viaje de esta hacia una madurez sin ataduras de ningún tipo. El cuerpo femenino como eje sustentador de un filme que no titubea a la hora de utilizar el canibalismo como aparato para despojarse de los corsés familiares, sociales y éticos.

Crudo‘ fue un golpe sobre la mesa y un valiente soplo de aire fresco de una ópera prima que reformula nuestros miedos sociales y los roles de género establecidos.

Karyn Kusama (La invitación, 2015)

Directoras de cine de terror: Karyn Kusama

En 2015 el Festival de Sitges coronaba como mejor película el cuarto largometraje de la estadounidense Karyn Kusama, frente a pesos pesados como ‘Green Room‘ (Jeremy Saulnier, 2015) o ‘La bruja’ (Robert Eggers, 2015). La magistralidad de ‘La invitación‘ residía en el pulso que durante toda la película se juega entre su condición de thriller de coyuntura generacional y la reflexión que el relato ejerce en torno a la religión.

Kusama, que este año acaba de estrenar la película ‘Destroyer‘, ya se atrevió años antes con ‘Jennifer’s body’ a reformular el cine de terror adolescente gracias a la figura de una joven convertida en una letal aniquiladora de todos aquellos que intentaran seducirla.

Anna Biller (The Love Witch, 2016)

Directoras de cine de terror: Anna Biller

Probablemente el alegato más feminista de la lista junto a ‘Crudo’ de Ducournau. Nacida como homenaje al technicolor de los años 60, Anna Biller construye toda una reformulación de la femme fatale y el erotismo gracias a una trama en la que una joven bruja utiliza conjuros y pócimas para seducir a todo aquel que se proponga. Un proyecto exuberante y vintage que funciona como juicio a los roles genéricos de la sociedad heteropatriarcal.

La estadounidense, que se consagraba con ‘The Love Witch‘ tras ‘Viva’, tiene como nuevo proyecto su propia visión del cuento Barba Azul, “al estilo de Atrapados de Max Ophüls”, según las palabras de la propia cineasta.

Ana Lily Amirpour (Una chica vuelve a casa sola de noche, 2014)

Directoras de cine de terror: Ana Lily Amirpour

Ana Lily Amirpour se convertía en la revelación de 2014 gracias a su ópera prima, producida por Vice, rodada en blanco y negro y que funciona como mezcla del universo hípster, el terror, la novela gráfica y el propio género western. Mezcla que a su vez enmarcaba a la mujer dentro de un relato de terror situado en una ciudad iraní, a pesar de la moral religiosa y la misoginia de la propia sociedad.

En 2016, su segunda obra ‘The Bad Batch‘ se alzaba con el Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia. Una historia de amor y caníbales distópica protagonizada por Suki Waterhouse, Keanu Reeves y Jason Momoa.

Jennifer Kent (The Babadook, 2014)

Directoras de cine de terror: Jennifer Kent

La australiana Jennifer Kent irrumpía en el año 2014 con esta pequeña cinta que, a pesar de su poco éxito comercial, su recorrido por festivales y, sobre todo, el boca a boca, la convirtieron en uno de los fenómenos del año y en una de las piezas fijas dentro de las listas con lo mejor de esa temporada.

La cinta nos narraba el día a día de una mujer que, superada por la muerte de su pareja, es incapaz de encontrar sosiego a la hora de criar sola a su único hijo. Una fábula en torno a la maternidad en la que Kent construye un relato marcado por el vínculo enfermizo entre madre e hijo, por la sobreprotección y por la rabia reprimida construido como un pequeño cuento de terror.