Hay días para todo, el Día Mundial del Huevo, el de la pereza, el de las zapatillas de distinto color… de todo, pues bien, el otro día por fin descubrí uno que merece la pena, el Día de Alfred Hitchcock, 12 de marzo. Si alguien merece esta distinción, sin duda alguna, es el gigante del cine y mago del suspense. Así que para rendirle homenaje, además de animaros a todos a que veáis cualquiera de sus películas, hoy me ha dado por pensar una recopilación de las mejores películas «hitchcockianas» de los últimos años. Una de esas listas innecesarias, pero que tampoco harán mal a nadie, o eso espero.

Como había que establecer un rango de tiempo, para delimitar esos «últimos años», he decidido hacerlo desde el año 1980, año en que falleció Sir Alfred, hasta el día de hoy. Aunque al final, como veréis, debido a lo caprichosa que es la memoria, la mayoría de ellas, si no todas, son de los 2000 en adelante. Las características que deben guardar estas películas no son otras que recordarme de una u otra manera a alguna de las sensaciones que me provocó el cine del maestro cuando lo vi. Una lista, por lo tanto, muy personal y que admite todos los comentarios y críticas posibles. De hecho, os animo a hacer vuestra propia lista «hitchcockiana» y a compartirla con nosotros. Mientras tanto, ahí van las mías.

1. Match Point (Reino Unido). Dir. Woody Allen, 2005

Una de las muchas obras maestras de Woody Allen. La culpa invade la orilla del Támesis. Un malo malísimo, pero muy atractivo, una rubia semi-«femme fatale» y una trama de suspense en una familia de clase alta a la que un joven profesor de tenis pone patas arriba. Además de por el suspense mezclado con el deseo y la culpa, su uso de los objetos también es profundamente «hitchcockiano»; de manera magistral, una pelota de tenis que da comienzo a la historia y un anillo explican el tema y resuelven la trama de la película.

2. Volver (España). Dir. Pedro Almodóvar, 2006

Si maravillosa es la resurrección de Kim Novak, también lo es la de Carmen Maura en este gran filme del director español. El asesinato y la culpa vuelven a estar muy presentes, esto unido a su potencia visual almodovariana, hacen que le podamos poner la medalla de «hitchcockiana» castellanomanchega sin problema alguno.

3. El hilo invisible (USA). Dir. Paul Thomas Anderson, 2017

Le aseguraba Paul Thomas Anderson a Luis Martínez en una entrevista para El Mundo que «una historia de amor está mucho más cerca de un thriller o de una película de terror que de una comedia romántica» y añadía Anderson: «Creo que era Hitchcock el que decía que hay que rodar las escenas de asesinato como si fueran de amor y las de amor como si se trataran de un crimen». Pues poco más que añadir, ese aroma impregna por completo este hilo. Y eso hace el director californiano en este drama romántico. Si a ello, además, le sumamos su gusto por el detalle, un protagonista obsesivo (por momentos terrorífico) y una historia que tiene lugar en el Londres de los 50, todo encaja para que entre en nuestra lista.

4. La vida de los otros (Alemania). Dir. Florian Henckel von Donnersmarck, 2006

Este peliculón alemán se llevó, de manera más que merecida, el «Premio a mejor película de habla no inglesa» en los Oscar. Como ya sabréis es la historia de un voyeur, aunque en este caso por obligación, pero eso no le resta su carácter «hitchcockiano». Como si de James Stewart se tratase, la relación del protagonista con su objeto de espionaje se vuelve más y más obsesiva y los espectadores nos unimos con ansia a él, como si el propio maestro Alfred estuviese moviendo la batuta.

5. Petra (España). Dir. Jaime Rosales, 2018

Si la sombra de la madre de ‘Psicosis’ es alargada, aquí lo es la del patriarca de la familia. Nada o muy poco tiene que ver esta ‘Petra‘ de Rosales con ‘Psicosis’, sin embargo, la culpa vuelve a estar muy presente en todo el relato y de qué manera. Excelente película.

6. Nader y Simin, una separación (Irán). Dir. Asghar Farhadi, 2011

Esta historia de Farhadi envuelve al espectador en un suspense doméstico en el que las relaciones humanas se tensan de forma «hitchcockiana», todo se va enredando y da como resultado una excelente película con un pulso narrativo brillante.

7. La caza (Dinamarca). Dir. Thomas Vinterberg, 2012

Una historia protagonizada por un falso culpable, o no. Otro de los juegos con los que coqueteaba a menudo el genio británico y que aquí se juega de manera casi inmejorable. Una señora película que agobia a su protagonista, al espectador, y a toda una comunidad.

8. Rojo (Argentina). Dir. Benjamín Naishtat, 2018

Un hombre corriente metido en una trama de asesinato, una atmósfera muy particular, estilo a raudales, y un secreto guardado de aquella manera, pero finalmente un secreto. Algo de «hitchcockiano» consigue aquí este drama con tintes de thriller de Naishtat.

9. El escritor (Francia). Dir. Roman Polanski, 2010

De nuevo la figura de un hombre corriente que ve cómo su vida cambia a partir de un encargo, en este caso el de escribir las memorias de un ex primer ministro británico. Un escritor con ansias de saber más y más, que no puede dejar de investigar y que pone su vida, claro, en más y más peligro.

10. Mientras duermes (España). Dir. Jaume Balagueró, 2011

Cambia una ducha por el espacio en el que se acumulan las pelusas bajo una cama y ponle a Anthony Perkins la cara de Luis Tosar. Salvando por supuesto las distancias, es complicado para alguien que haya visto esta película no haberse ido a la cama pensando que debajo de ella podría estar Luis Tosar. Y quién no se ha visto pensando en la ducha que, en cualquier momento, la sombra de la madre de Norman Bates podría hacer acto de presencia tras la cortina, mientras te enjabonas.

Hasta aquí hemos llegado. Ahora mismo miro esta lista, hacia arriba, la repaso, y pienso que todo está mal, que ninguna de ellas es realmente «hitchcockiana». Algunas pueden tener algo, pero no sé… quizás tenga poco sentido intentar hacer una lista de las mejores películas «hitchcockianas». Lo mejor sin duda es volver a ver sus películas, todas las que firmó Alfred Hitchcock. Es innegable la influencia que ha tenido y sigue teniendo el genio británico en el cine a la hora de contar las cosas, es inmensa. Por eso, dejad ya de leer este artículo y corred a ver ‘Vértigo‘, ‘La ventana indiscreta’, o a leer el archiconocido «El cine según Hitchcock» y, cuando hayáis acabado, gritad conmigo ¡larga vida a don Alfred y que viva por siempre el 12 de marzo como su día!