Crítica: Nosotros


Lupita Nyong'o en Nosotros (Us)

Jordan Peele estrena nueva película tras el espectacular éxito de ‘Déjame Salir’, debut en la dirección que le proporcionó un Oscar al Mejor Guion Original y que se convirtió en un absoluto fenómeno social, obteniendo 255 millones mundiales con un presupuesto de 4.5 millones. ‘Nosotros’ (Us) supone su segundo filme tras las cámaras y Peele se ha mantenido fiel a la personalidad mostrada en su anterior película, aunque existe una mayor ambición temática y un estilo más refinado. Cuando alcanza su cima, ‘Nosotros’ es una película sobresaliente y digna de estudio. Cuando tropieza, el conjunto se desequilibra aunque nunca a niveles alarmantes.

Identidad y visión

El filme es un constante juego visual, desde el uso de los espejos para mostrar la dualidad de los personajes hasta el ‘foreshadowing’ del que tira Jordan Peele en muchas ocasiones para adelantarnos situaciones u objetos que tendrán relevancia en escenas posteriores. Las metáforas enriquecen la historia porque no son meras referencias sino elementos integrales en la temática del filme. Desde las tres frases iniciales, el director nos está dando pistas sobre lo que acontece en la historia, aunque también nos está hablando desde un plano más simbólico.

Nosotros‘ está llena de detalles que enfatizan la idea de individualidad, de la búsqueda de identidad propia y la existencia de sombras en nuestra propia personalidad que nos hacen humanos pero también nos vuelven más viscerales y volátiles. Bajo mi punto de vista, Jordan Peele quiere que reflexionemos sobre la oscuridad que habita en nosotros, sobre nuestra capacidad para adaptarnos a eventos insólitos, pero sobre todo desea que asumamos responsabilidades y analicemos nuestros actos como sociedad. Es realmente admirable su talento para bordar temas de gran calado en una película teóricamente de terror (aunque no está exenta de suspense y buenas dosis de humor).

A nivel técnico y estético, el cineasta estadounidense ha mostrado una evolución en la forma de narrar con las imágenes. Su refinamiento en el uso de la luz y la composición de planos es especialmente destacable, ya que sabe conjugar el preciosismo visual con la creación de una atmósfera adecuada para cada escena. Hay un plano cenital brillante en el que la familia camina en fila por la playa y apreciamos sus sombras alargadas en la arena como si de un oscuro pasajero se tratase. Bajar unas escaleras no es sólo un acto anecdótico, sino que implica un descenso a los infiernos, a la oscuridad más absoluta que albergamos en nuestro interior. Ya he comentado en anteriores ocasiones que adoro la narrativa visual, y Peele ha demostrado en sus dos esfuerzos tras la cámara ser un director visual de primera categoría. Es capaz de construir una secuencia familiar y cálida para darle la vuelta de forma inmediata y ahogarnos en un entorno asfixiante y hostil con el mero uso de la cámara y la música (de la que ya hablaré con calma). Un director ha triunfado cuando se despoja de malos hábitos y su mirada se vuelve más específica en su objetivo final. Creo que, en este sentido, Jordan Peele ha dado un salto hacia adelante.

Nosotros (Us) dirigido por Jordan Peele
Escena de «Nosotros» (Us) dirigido por Jordan Peele. Fuente: Universal Pictures

Riesgo y ritmo 

Uno de los elementos que más debate está generando y del que más se hablará en el futuro es el tercer acto de la película. No voy a contar nada específico porque ya sabéis que mis reseñas suelen estar libres de spoilers, así que podéis leer tranquilos/as. Sin embargo, quería comentar a nivel general lo que implica dicha sección del filme a la visión global de éste, ya que muchos no comprarán la resolución de la historia de la misma forma que sí compraron los dos primeros actos de la película. En mi opinión, creo que Peele se arriesga y la jugada le sale bien porque hay mucho mimo detrás de cada elección a nivel narrativo. Entiendes por qué la película toma ese camino y las piezas encajan relativamente bien. El problema es que dicho clímax genera más preguntas que respuestas, y se crea una sensación contraproducente en el espectador (o al menos en mi caso personal). Creo que Peele nos pide que confiemos en él, demos un salto de fe y no nos concentremos en elementos periféricos que realmente importan poco respecto al mensaje global, sino que vayamos un paso más allá y reflexionemos sobre las implicaciones de dicho desenlace. El ‘qué’ por encima del ‘cómo’. Si somos capaces de disociarlos en momentos puntuales, creo que el visionado será más satisfactorio.

Por otra parte, creo que la película tiene una riqueza narrativa fuera de toda duda, pero su discurso se va mostrando con pinceladas sutiles principalmente al inicio y final de la cinta. En este sentido, creo que la sección central se regodea en su etiqueta de «filme de supervivencia» y alarga ciertas escenas de forma innecesaria. Hay escenas en las que los personajes atraviesan pasillos, buscan a otros personajes o simplemente se enfrentan a la amenaza y dichas escenas se sienten pesadas o aletargadas por su propia duración. En su búsqueda por crear un ‘build-up’ o in crescendo en lo que a tensión se refiere, la calma tensa se vuelve redundante porque muchos de esos momentos son filmados de la misma forma y personalmente me crea una sensación de frustración porque está retrasando el ‘pay-off’ (premio o recompensa al espectador) de forma innecesaria. Creo que una mayor variedad a la hora de atacar estas secuencias de tensión habría creado una sensación de mayor ritmo. Sé que la película está cocida a fuego lento y toma estas decisiones conscientemente, pero a título personal no me han funcionado tan bien como podrían haberlo hecho.

No obstante, Jordan Peele debe mucho a Michael Abels en lo que a atmósfera se refiere. Abels ha compuesto una banda sonora con una personalidad arrolladora y un estilo que encaja a la perfección con el tono del filme. A ratos juguetona, a ratos terrorífica, pero siempre presente y capaz de enfatizar y ensalzar las imágenes que el director crea. No sólo es un trabajo que cumple su función, ya que te acompaña una vez abandonas la sala de cine y lo recuerdas porque el uso tan particular de ciertos instrumentos se te queda grabado a fuego en la memoria. La composición de Michael Abels es una de mis favoritas de 2019 y estoy seguro que oiremos hablar mucho de ella y del propio Abels en el futuro.

Termino. ‘Nosotros’ (Us) es una película magnífica a nivel audiovisual, rica a nivel temático y poderosa a la hora de crear diversidad de sensaciones en su audiencia. Hay ciertos aspectos que no me convencieron del todo, y su tercer acto plantea preguntas que tambalean el conjunto, pero ha sido un visionado fascinante a ratos y estimulante en todo momento. Considero a ‘Déjame Salir‘ una película más redonda y equilibrada, pero esta película dará mucho que hablar en el futuro.

PD: Trabajo descomunal de Lupita Nyong’o. No he querido caer en la redundancia porque TODO el mundo está hablando de ella, y porque su interpretación tan particular requiere de un análisis más profundo, y ahí entraríamos en spoilers. Pero me ha parecido pertinente destacarla como mínimo. Todo el reparto está estupendo, pero ella está en una liga aparte.

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6 Comments

  1. Monica
    28 marzo, 2019
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    No la recomendaría, es malísima.

  2. Bárbara
    29 marzo, 2019
    Responder

    La verdad es que no me ha gustado nada la película. Lenta, con bromas de “cuñado” que quitan todo tipo de suspense, final poco explicado…
    Para ser la “película de terror del año” ha sido una desilusión el pagar por verla.

  3. carlos
    31 marzo, 2019
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    Mala malísima. Quizas de las 3 peores películas que he visto en mi vida. Un fraude pagar por ver esto.

  4. Martin
    1 abril, 2019
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    No se para que le dan tanto bombo los críticos, a mí me ha parecido mala de solemnidad, su anterior trabajo me gustó mucho mucho, original de verdad, pero esta es para nada una película recomendable y menos aún el final, les habrá gustado a los muy entendidos en cine pero al público no creo, repito mala, mala pero mala.

  5. Camilo Arango
    1 abril, 2019
    Responder

    La amé y siento que es una verdadera obra de arte, en la medida que deja en los espectadores sensaciones e interrogantes, es verdad que es pesada en el ejercicio mental, pero cuando capturas una esencia personal al verla logras entenderla, creo que las personas que dicen no me gustó, tal vez les faltó conexión con la pelicula porque se frustran al no llevarse a su casa una respuesta tácita!

  6. Miron
    16 junio, 2019
    Responder

    Pésima película. Desde el «no te alejes» al principio… Me fastidió las actitudes idiotas y poco creíbles ante el «riesgo inminente».

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