En 1932 la obra Las Jurdes: étude de géographie humaine de Maurice Legendre llegó a manos de Luis Buñuel. Instalado en París y debido a la controversia causada tras el estreno de ‘La edad de oro’ dos años antes Buñuel debe afrontar su censura en el mundo del cine. Esta situación lleva al cineasta de Calanda a plantearse el proceso creativo dando un giro hacia el documental. ‘Las Hurdes: tierra sin pan‘ se llevó a cabo gracias a un golpe de suerte de su amigo, el intelectual Ramón Acín que tras ganar un premio de la lotería decide ayudar a Buñuel a desarrollar su idea. En 1932, Buñuel, Acín, Lotar y el surrealista Pierre Unik se embarcan en un viaje a Las Hurdes dispuestos a documentar con crudeza el atraso social y económico de la región. Un rodaje que el realizador Salvador Simó ha llevado al cine con ‘Buñuel en el laberinto de las tortugas‘, adaptación de la novela gráfica creada por Fermín Solís.

La cinta nos muestra un Buñuel torturado por sus visiones oníricas que nos trasladan a su infancia, a la complicada relación con sus padres, ocupando en ellas la religión y el ritual simbólico un papel central en su vida y en el desarrollo de su obra posterior. Igualmente surge su difícil relación con Dalí, con el que coincidió en la residencia de estudiantes de Madrid. Tras el trabajo conjunto de ambos en ‘Un perro andaluz’ (1929) la relación se rompe, llevándose Dalí el mérito y la fama.

Buñuel en el laberinto de las tortugas dirigida por Salvador Simó

Un ejercicio de cine dentro del cine nada pretencioso y que gracias a una historia bien estructurada y una banda sonora perfectamente encajada introduce al espectador en una atmósfera que alterna escenas reales del documental original con el uso de la animación. Esta sucesión entre lo real y lo imaginado dota de fuerza y carácter al desarrollo de la historia, convirtiendo la película en uno de los biopics – making of más originales que hayan aparecido hasta la fecha.

Durante la filmación de “Las Hurdes” Buñuel aparece forzando la realidad para conseguir las imágenes crudas y apegadas a la realidad más cruel: disparando a un burro o tirando a unas cabras por un risco. ¿Justifica el fin los medios? Para Buñuel la respuesta es sí.

Buñuel en el laberinto de las tortugas‘ es una película que rinde homenaje a uno de los nombres propios de la historia del cine. Del mismo modo recupera la memoria de Ramón Acín, personaje clave para el desarrollo del documental y más tarde fusilado durante el franquismo. “Las Hurdes” se reestrenó en 1960.