The Silence: cómo sumarte (mal) a la ola


The Silence dirigida por John R. Leonetti

The Silence‘ es el nuevo estreno internacional de Netflix, dirigida por John R. Leonetti (‘Mortal Kombat: Aniquilación’) y basado en la novela homónima de Tim Lebbon. La historia se enfoca en una familia de supervivientes a un evento catastrófico, la invasión de los Estado Unidos por unos monstruos que detectan a sus víctimas por el sonido; una premisa que, inevitablemente, recuerda a las de las recientes producciones ‘Un Lugar Tranquilo‘ (John Krasinski, 2018) y ‘A Ciegas’ (Susanne Bier, 2018). No obstante, desde aquí no vamos a hacer un ejercicio de comparación, o por lo menos ésa no es la intención. Más allá de sus semejanzas, son productos diferentes, y esta película merece ser valorada por sus méritos (y defectos) propios.

Una vez dicho esto, creo que lo mejor aclararlo cuanto antes: si bien no comparto la idea de que sea aburrida (o por lo menos no en la primera hora), desde los primeros minutos queda claro que es un despropósito total. El argumento es perezoso, la dirección se siente insulsa, los efectos especiales dan más miedo por su cutrez que por haber creado bichos pavorosos, las intenciones de emocionar o crear tensión están desaparecidas en combate, y el mayor pecado a mi juicio: desaprovecha todas, TODAS las oportunidades de traer algo interesante.

The Silence dirigida por John R. Leonetti
Escena de «The Silence» dirigida por John R. Leonetti. Fuente: Netflix

Por ejemplo, el uso del lenguaje de signos americano es un detalle muy bien logrado, pero se queda en lo decorativo (como el hecho de que un personaje tenga discapacidad auditiva). O la tragedia del reparto, encabezado por Stanley Tucci (‘Capitán América: El Primer Vengador’), Kiernan Shipka (‘Las escalofriantes aventuras de Sabrina’) y Miranda Otto (la gran Éowyn en ‘El Señor de los Anillos’), encadenado a un guion mediocre y unas situaciones bochornosas por momentos. Y mira, si no vas a crear una plaga con un trasfondo medianamente curioso, por lo menos juega con la información suministrada al espectador, crea interés, sugiere más que muestra; no te quedes a medias de una manera tan torpe porque a la película no le hace bien. Resulta curioso que la comparen con ‘Un Lugar Tranquilo’, cuando parece una heredera espiritual de ‘Conexión mortal’: igual de mala, igual de desperdiciada.

Vamos, que hay mejores maneras de gastar el tiempo. Pero tampoco sería justo obviar el hecho de que a veces lo que a uno le apetece es un filme olvidable, simplón, que se pueda consumir con el mismo espíritu que una hamburguesa. Mal no lo pasé, ni tampoco me aburrí notablemente. A quien le valga con eso, adelante.

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