Crítica: Familia sumergida


Familia sumergida dirigida por María Alché

Somos lo que ocultamos; este es el tagline de ‘Familia sumergida‘, la ópera prima de María Alché, un drama argentino protagonizado por Mercedes Morán. ¿Qué pasa cuando se muere alguien muy cercano? ¿Qué dimensiones adquiere el valor de la vida? A partir de un trágico suceso, ‘Familia sumergida’ expone la búsqueda de sentido y el enfrentamiento con el pasado de Marcela, una madre de tres hijos adolescentes y un esposo ausente.

Haciendo un acercamiento íntimo y progresivo a este personaje, interpretado magistralmente por Morán, la película expone las estrechas y delicadas relaciones familiares; ella como cabeza de hogar intenta seguir viviendo su día a día, acompañando a sus hijos en sus dramas y complejidades, a la vez que lidia con la pérdida de su hermana.

La vida tal y como la conoce entra en una brecha donde nada tiene sentido. Ir desempolvando y sacando recuerdos de la casa de su hermana la hacen afrontarse con fantasmas de un pasado del que ya no hace parte y que no volverá. Sin embargo, la nueva compañía de un extraño, con el que establece una relación particular, le permite tener un salvoconducto para su dolor.

Familia sumergida dirigida por María Alché
Escena de «Familia sumergida» dirigida por María Alché. Fuente: Surtsey Films

Conforme avanza la trama, la película marca una delgada línea entre lo onírico y lo real, en la que paulatinamente se entra en un estado surrealista donde se pierde la noción del tiempo. La actuación de Mercedes Morán, sus silencios, miradas y el acompañamiento de planos y detalles de la directora permiten que el espectador entre en este universo y sea parte de la compleja psicología de este personaje.

Tras haber realizado tres cortos con tonalidades surrealistas, María Alché presenta su primer largometraje, el cual tuvo su estreno en el Festival de Locarno y ganó el Premio Horizontes Latinos en la pasada edición del Festival de San Sebastián.

María forma parte de una nueva ola de cineastas latinoamericanos que no tienen miedo a la hora de tomar riesgos. La gran influencia de la directora Lucrecia Martel, con quien trabajó como actriz principal junto a Mercedes Morán, en ‘Niña santa’, se evidencia a través del manejo del sonido y de la naturalidad de cada una de sus escenas, haciendo de ‘Familia sumergida’ un drama necesario para entender el vasto universo familiar y lo complejos que son los seres humanos.

Previous Gloria Bell, el autoremake americano de Sebastián Lelio
Next Crítica: Vengadores: Endgame

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *