Crítica: John Wick: Capítulo 3 – Parabellum


John Wick: Capítulo 3 - Parabellum

Este viernes ponedle un whatsapp a nuestra querida suspensión de la incredulidad para ir al cine. Vuelve John Wick y la vais a necesitar. En ‘John Wick 3 – Parabellum‘ llega un nuevo festival de peleas a navaja, persecuciones en moto con katanas, los tiroteos que atraviesan chalecos antibalas y lo que haga falta.

Hace dos años, una amiga acudió a una sesión sorpresa en un cine de Barcelona. La peli era ‘John Wick 2: Pacto de Sangre’, pero eso ella no lo sabía. No había visionado la primera y solo observaba una persecución sinfín y a Keanu Reeves cabreado porque, al parecer, le habían robado el coche. Luego vendrían los guiños que no pilló sobre lo del perro en la primera entrega. Un drama, vamos. Las risas y aplausos a su alrededor por lo que se proyectaba en la pantalla eran incesantes.

Bueno, os lo voy a decir. Mira, la amiga soy yo. Lo cierto es que después de ese pánico inicial tardé poco en entrar en la trama. Primero por su poca dificultad y, sobre todo, por el divertimento in crescendo que supone la saga del director Chad Stahelski. Ya estaba dentro del universo Baba Yaga.

Unos 14 millones de dólares pesan sobre la cabeza de nuestro querido y aún desconocido asesino a sueldo en este nuevo capítulo. Horas después de los acontecimientos del segundo capítulo, tras asesinar a uno de los miembros de la Mesa, el gremio de asesinos del que el protagonista es expulsado, un ejército de mercenarios intenta darle caza en cada esquina. Con unas coreografías de combate disfrutonas que dejan un reguero de sangre, ‘John Wick 3 – Parabellum’ es pura acción de videojuego donde se baten récords de muertes. Sin descanso posible, la historia te sumerge una montaña rusa de 130 minutos de metraje.

John Wick: Capítulo 3 - Parabellum
Keanu Reeves y Halle Berry en «John Wick: Capítulo 3 – Parabellum». Fuente: eOne Films

Sin duda, uno de los grandes valedores de esta saga es, sin duda, la personalidad y la fuerza que imprime Keanu Reeves al proyecto. El actor continúa exprimiendo su enorme potencial en el cuerpo a cuerpo tras las dos entregas anteriores. En esta nueva yincana le acompaña un reparto de caras conocidas encabezadas por Halle Berry, Ian McShane, Anjelica Huston o Laurence Fishburne.

Con menos de dos semanas en los cines, Parabellum ya ha conseguido superar la recaudación de sus predecesoras. Actualmente lo nuevo de Reeves y compañía suma 181 millones en la taquilla global. Así, el cosmos construido por el director Chad Stahelski y el guionista Derek Kolstad sigue ampliado horizontes y tensando la cuerda del disfrute. Todo es más grande, más espectacular y desmesuradado que nunca rozando ser una de las mejores películas de acción de este año. Parece que hay Wick para rato.

El ritmo incombustible de ‘John Wick 3 – Parabellum’ es la consecución de una estética cinéfila de viñeta ultraviolenta. Un dislate visual. Una danza sangrienta y desenfrenada de pantallas de videojuego. Un ‘más difícil todavía’ que, por el momento, funciona bastante bien.

Previous Crítica: La ceniza es el blanco más puro
Next Okko, un anime japonés de fantasmas

No Comment

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *