Crítica: Tu fotografía


Tu fotografía dirigido por Ritesh Batra

El cineasta Ritesh Batra presenta en ‘Tu fotografía‘ la historia de Miloni y Rafi, dos personas con vidas que no han elegido, ambientada en su ciudad natal, Mumbai. Miloni, interpretada por la actriz del momento en la India, Sanya Malhotra, es una brillante estudiante de contabilidad, la número 1 de su clase, orgullo de su padre y su madre, destinada a trabajar en la empresa de su padre, donde él ya está pensando con quien casarla. La familia de Miloni es rica, una cara de esta historia. Rafi, interpretado por el popular y premiado actor Nawazuddin Siddiqui, es la otra cara, un hombre que trabaja en la puerta de la India fotografiando con su cámara Nikon a los turistas que él mismo convence para que se hagan una fotografía. Miloni y Rafi se conocen en la puerta de la India tras aceptar ella su ofrecimiento de hacerle una fotografía.

Miloni y Rafi reflejan la realidad de la India actual. Unas tradiciones (muchas de ellas son desventajas para las mujeres) que perduran pese a los visos de modernidad tecnológica, del hablar o creer que hablas inglés para parecer mas culto y superior al pobre, en la India se  le llama intocable, paria, dalit, harijan o panchamas. No se dice jamás en el filme, pero tal y como el actor Nawazuddin Siddiqui presenta a Rafi, su apatía, su tristeza, su cansancio vital, nos da a entender que él pertenece a esta injustamente tratada parte de la población de la India. El sistema de castas, los matrimonios concertados, el machismo, el control asfixiante de los progenitores, la obsesión por el éxito y la apariencia física. Rafi parece estar condenado a pagar algún tipo de deuda, más bien parece una penitencia, le quedan pocos gramos de esperanza y su mala leche va en aumento, sobretodo cuando la gente del barrio no para de preguntarle cuando se va a casar o cuando su abuela viene desde la India profunda para organizarle la vida.

La actriz Sanya Malhotra da vida a una mujer joven que se siente atrapada, triste, ordenada por otros y que lleva a cabo los deseos de sus padres, no los suyos propios. Miloni ha de luchar para no estallar y decidir lo que quiera. La actriz nos transmite con su interpretación contenida la resignación, la pena constante que no logra disimular Miloni, el acoso que ha de aguantar y que esquiva de individuos que la acosan. Su entorno interpreta su timidez y seriedad como una virtud, pero en realidad no la entienden ni les importa entenderla. Que Rafi y Miloni se conozcan es un rayo de sol en la niebla constante que son sus vidas.

La cruda realidad del filme de Ritesh Batra es un mazo dramático, pero en el drama, a veces, hay comedia y los puntos cómicos de ‘Tu fotografía’ son sutiles, así que nos os despistéis, al igual que los momentos de surrealismo, de fantasía, casi diría que realismo mágico, pero no del mexicano y de Juan Rulfo y tal, no, hablo de esos momentos en los que quizás hablar con un espíritu no es tan irreal ya que tu realidad es tan sofocante como el calor que emana del horno que es tu piso compartido. La fantasía dentro de la crudeza de la historia le da unas pinceladas muy acertadas.

Rafi y Miloni son dos personas apagadas en un Mumbai que se nos presenta con una fotografía luminosa, incluso los escenarios más oscuros (la casa de Rafi, su barrio, la habitación de Miloni) se ven con nitidez. Los planos son exquisitos, íntimos cuando han de serlo y asfixiantes cuando la cámara recorre las calles. La verticalidad y horizontalidad son coherentes para mostrarnos el destartalado Mumbai con sus edificios alicatados en anuncios o la grandeza de la puerta de la India, hay encuadres que son bellos lienzos, escenas que no necesitan diálogo pues los gestos y la escenografía, su composición, expresan más que las pocas palabras que se dicen Miloni y Rafi.

En definitiva, ‘Tu fotografía’ es una representación perfecta de lo que decía la actriz Rachel Weisz en la película ‘Los hermanos Bloom’: «Una fotografía es un secreto de un secreto. Cuanto más cuenta, menos sabes».

viñeta gráfica de Tu fotografía

Artículo anterior El fascinante uso de la cámara lenta en el cine
Próximo artículo Ad Astra, ¿la película de ciencia ficción del año?

Sin comentarios

Déjanos tu opinión...

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *