Crítica: La directora de orquesta


La directora de orquesta dirigida por Maria Peters

La prestigiosa productora y guionista holandesa Maria Peters presenta ‘La directora de orquesta‘, su cuarta película como directora, un sólido drama biográfico sobre Antonia Brico, una de las primeras directoras de orquesta filarmónica que luchó por su pasión. No son pocos los obstáculos a los que se enfrentó, luchó sin descanso contra todas las trabas que le pusieron, la mayoría de estas por parte de hombres que consideraban que ella no sabía cual era su sitio (frase que tristemente se sigue repite hoy en día) y también de alguna que otra mujer de la alta sociedad que parece ser que sí sabía cual era su sitio, decorativo y sumiso parece ser.

La actriz holandesa Christanne de Bruijn interpreta a Antonia Brico, que plasma a la perfección la pasión, la fuerza y la voluntad de este personaje. La intérprete domina a la perfección las escenas, su mirada y expresividad son potentes mostrando el tornado de emociones que sentía Antonia Brico cuando la golpeaban y se volvía a levantar. A medida que avanza el filme responde cada vez mas rápido y con mas serenidad a cada burla y ofensa. El crecimiento personal y profesional de Antonia Brico fue posible porque no se dejó amedrentar por el machismo institucional que dominaba y sigue dominando las instituciones culturales, hombres que dictan que una mujer no puede liderar, que no sabrá hacerse respetar ante los músicos. Esta película no solo relata la vida y lucha de Antonia Brico, sino que cuenta la lucha de las mujeres contra las normas restrictivas y el control de su existencia.

Hay exactitud histórica en los episodios profesionales de la vida de la directora de orquesta y también hay elementos de ficción que parece ser que están para suavizar la realidad del filme, como la historia de amor con un joven rico, bien presentada al principio, pero que parece que acaba rayando en un telefilme romántico poco realista, o cuando averigua la verdad sobre sus orígenes, estos últimos hechos fueron mucho mas desgarradores que los que se muestran en la película. Hay también una tercera historia, que después de investigar he descubierto que fue real, que forma parte de la vida personal y profesional de Antonia Brico, ella fue una gran pianista, gran parte de su formación fue autodidacta, tocó en clubs de jazz y night-clubs, en esos ambientes descubrió la comunidad LGTBIQ que vivía con orgullo y libertad su sexualidad, se sumergió en un mundo artístico bohemio en el cual mejoró su técnica, amplió sus gustos musicales e hizo amistades para el resto de su vida.

Quizás haya cierta ficción en esta etapa de su vida con determinados personajes pero estos son muy atractivos y verosímiles gracias a los actores que los interpretan, como el personaje de Robin, interpretado por el actor transgénero norteamericano Scott Turner Schofield, un acierto total de casting pues su personaje, con su intensa interpretación y su elección, supone visibilizar la realidad transgénero y el hecho de contar con un actor trans verdadero, a diferencia de otras películas en las que contratan a actores heterosexuales para hacer de trans o gays.

Cabe destacar la banda sonora de ‘La directora de orquesta‘, si no fuera así si que tendría un verdadero problema esta película. Todas las piezas interpretadas por las orquestas que aparecen son piezas que Antonia Brico dirigió. El ritmo narrativo acelera y frena, en la mayoría del metraje, en los momentos adecuados, las transiciones de tiempo para mostrar la evolución del personaje son de las mas clásicas usadas en el cine pero son efectivas, no arriesga pero no importa, la escenografía y su vestuario son una zambullida total en los años 20 y 30, así que si os va lo retro estáis de suerte.

Pero lo que de verdad importa de este filme es la realidad que plantea, Antonia Brico y otras pioneras en la dirección de orquesta como Ethel Legisnka y Nadia Boulanger, que fueran las primeras en abrir el camino para que hoy en día hayan mas mujeres en la dirección de orquestas, como la mexicana Alondra de la Parra, la lituana Mirga Grazinyte-Tyla y las españolas Gloria Isabel Ramos Triano y Inma Shara. La lista es más extensa y eso es muy bueno. Hay un momento en el que sería su maestro en dirección, el director alemán Karl Muck, le pregunta a Antonia Brico (lo parafraseo un poco porque no lo recuerdo con precisión) si ella esta dispuesta a agotar todas sus fuerzas y ella responde que lo está. Karl Muck al escuchar esta respuesta sonríe levemente pues ve en ella pasión y voluntad. Lo único que hace falta para ser aquello que se quiera ser, el ser mujer no es desde luego un impedimento. Os garantizo que no se os agotaran las fuerzas al ver la película, os dará más fuerza e inspiración, a mi me las dio.

viñeta gráfica de La directora de orquesta

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