No amarás según Krzysztof Kieślowski


No amarás (1988) dirigida por Krzysztof Kieślowski

No amarás‘ (‘A Short Film About Love’) es una película de 1988 dirigida por el cineasta polaco Krzysztof Kieślowski. Se trata de la versión cinematográfica del sexto episodio, una variación sobre el sexto mandamiento «No cometerás adulterio», del drama televisivo compuesto de diez episodios llamado ‘El decálogo‘.

Convertida por méritos propios en una pequeña obra maestra, puede ser el paradigma diáfano del buen cine del este que llegaba a ráfagas en vísperas de la caída del Muro de Berlín. Sí, una historia de amor imposible, en la que se le pide al protagonista que lance miradas a través de sus objetivos fotográficos, robados para la ocasión. Así, de esta forma, nos hacemos cómplices de su visión y nos adentramos en el interior del piso de la vecina, un lugar extraño y cruel. Y somos partícipes porque la película define la propia perversión del «voyeurismo». Esa obscenidad de la visión del espectáculo cinematográfico está detrás de nuestro dispositivo de mirada, en la que no hay otra cosa que nuestra propia presencia e implicación. Pero esa visión se transformará en realidad, ya que el joven hará todo lo que esté a su alcance para verla. Su trabajo en una oficina de correos, enviándole giros falsos y su trabajo de repartidor de leche, muy de madrugada, para poder llegar a su apartamento, son claros ejemplos de ello. ​

No amarás‘ se desarrolla en su ritmo preciso, ya que ha sabido encontrar un tempo equilibrado gracias a la justa medida del director polaco, que sabe cuándo debe empezar y acabar un plano. Esto hará que en su preciso momento le revele a la chica (Grazyna Szapolowska), que la espía. Entonces se producen diálogos visuales entre él y una nueva mirada, la de ella hacia su apartamento. Esta situación provocará secuencias maravillosas, en la que nos exponen, por el simple movimiento de cámara, multitud de acciones. La que posee un carisma, si cabe más dramático, es la del final. Es aquí donde el talento Kieślowski se deja entrever, jugando admirablemente con las imágenes.

La clave de este drama se asienta en un guion sólidamente redactado junto con Krzysztof Piesiewicz, que denota ideas bien ordenadas y seleccionadas con sumo cuidado junto con la excelente interpretación de Olaf Lubaszenko, que tiene la habilidad de tener una actitud tranquila y natural -lo que, por otra parte, no es tan fácil como parece- y acepta ser utilizado y completamente integrado en la película por el director y su cámara, que ha sabido encontrar sus mejores acentos y puntos culminantes. Tampoco desmerece de lo dicho, el pequeño papel secundario de quien interpreta a la madre, en cuya casa vive. Sus esporádicas apariciones hacen deleitarnos ante la pantalla.

No amarás‘ es una gran historia de desamor que bien merece su hueco en el mejor cine europeo de la década de los ochenta.

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