Crítica: M


M, documental dirigido por Yolande Zauberman

El cinema verite es una vertiente del cine francés que se encarga de retratar la realidad sin ninguna añadidura, la cámara expone el entorno tal y como es, no hay guion y no hay escenario, una de sus principales características es que se enfoca en las situaciones del día a día, captando la esencia de la vida misma. A través de’ M‘, el más reciente documental de la cineasta francesa Yolande Zauberman, se evidencia la realidad de la comunidad de los judíos ultraortodoxos en Bnei Brak en Israel, un mundo inaccesible y misterioso para muchos.

Centrándose en la historia de Menahem Lang, actor y cantante, el documental sumerge al espectador en un tema tabú que es necesario exponer. Tras más de 10 años de no pisar su ciudad natal, Menahem hace su catarsis ante el mundo para liberarse de las ataduras de su pasado, permitiéndole reencontrarse a través de sus heridas para entender quién es hoy en día.

Siguiendo algunas de las particularidades del cinema verite, el documental es grabado con cámara en mano mientras sigue al protagonista a través de su proceso de descubrimiento y libertad. La historia se centra en la violación que sufrió cuando era niño, a la vez que devela que es un asunto universal; cada nuevo escenario trae nuevos personajes con historias similares o a quienes esta situación les afectó, poniendo en evidencia que es una cuestión que va mucho más allá de solo una persona, también perturba a toda una comunidad.

M, documental dirigido por Yolande Zauberman
Escena de «M», documental dirigido por Yolande Zauberman. Fuente: Surtsey Films

Otro de los elementos interesantes de ‘M’ es la noche, la cual se convierte en un personaje más, dándole vida a este entorno cargado de misticismo y clandestinidad. Sin embargo, aunque la película es grabada en su totalidad en periodos de oscuridad, esta funciona como la luz al final del túnel, donde todos los implicados encuentran empatía en el otro al exponer sus historias de vida para hacerle cara entre todos y superarla a través de la liberación de sus palabras.

Tanto la directora, que a lo largo de su filmografía abarca temas sobre la conducta humana sin inhibición y filtro, así como el protagonista, se convierten en personas valientes y determinantes para hablar de este tipo de asuntos que aqueja a la sociedad pero que es necesario tratarlos para encontrar un camino de mejoría, perdón y resiliencia.

El documental ‘M’, ganador del Premio Especial del Jurado en Locarno 2018, además de galardones durante el año pasado en los festivales de Jerusalén, IndieLisboa y Morelia, acaba de ganar el Cesar de la academia francesa al mejor documental, el broche final que termina por reconocer la valía de esta película.

Artículo anterior Crítica: Sinónimos
Próximo artículo Crítica: Vida oculta

Sin comentarios

Déjanos tu opinión...

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *