Crítica: Todo pasa en Tel Aviv


Todo pasa en Tel Aviv dirigida por Sameh Zoabi

‘Todo pasa en Tel Aviv’ es una comedia con una premisa interesante que se va desinflando a medida que avanza en su desarrollo. La película, escrita y dirigida por Sameh Zoabi, cuenta la historia de Salam, un joven palestino que vive en Jerusalén y trabaja en la producción de una telenovela, cuya vida laboral empieza a despegar cuando pasa a formar parte del equipo de guion de la serie.

La cinta intercala en todo momento la historia de la telenovela, ‘Tel Aviv on Fire’, con la historia real de Salam intentando desarrollar su labor como guionista. En esa ecuación entra enseguida la figura de Assi, el comandante israelí a cargo del puesto de control entre Ramallah y Jerusalén. El militar, por casualidades de la vida y sobre todo porque su mujer es fan de la telenovela, se convierte en el mejor ayudante de guion posible para Salam, aunque bajo unas condiciones, claro.

Seguramente lo mejor y lo peor de ‘Todo pasa en Tel Aviv’ es que podemos decir de ella que es una comedia agradable. Lo mejor porque se deja ver y entretiene, algo que no es nada fácil y menos en el contexto tan duro en el que se desarrolla; y lo peor porque se queda en eso, se hace previsible y no consigue responder a las expectativas que podíamos tener ante su premisa inicial.

La idea de hacer una comedia en un contexto complicado y doloroso como el del conflicto palestino-israelí y mezclarlo con una telenovela que gusta a unos y a otros es muy interesante. Sin embargo, una vez que esa idea echa andar, la película se convierte en algo bastante ingenuo. Más allá de su premisa inicial, la película nunca termina de sacarle provecho al humor que podría encontrar en las situaciones que plantea. Quizás le falte a ese humor algo más de acidez o de mala baba cómica para que la película no caiga, como hace, en el saco de las comedias que uno ve y de las que se puede olvidar fácilmente pasado poco tiempo.

Todo pasa en Tel Aviv, dirigida por Sameh Zoabi
Escena de «Todo pasa en Tel Aviv», dirigida por Sameh Zoabi. Fuente: Surtsey Films

Por otro lado, el retrato del mundo de la ficción que hace y cómo se trabaja en una telenovela también podría ser interesante, pero más allá de algunas discusiones de producción, que no es que sean especialmente cómicas, aunque sí entretenidas, el entorno vuelve a estar representado lleno de tópicos y su tratamiento genera poco interés. Además, ‘Todo pasa en Tel Aviv’, aunque no es una comedia romántica, incluye una historia de amor entre el protagonista, Salam, y Mariam, interpretada por Maisa Abd Elhadi, pero su desarrollo vuelve a ser algo pobre.

En el lado positivo de la película nos encontramos con Kais Nashif, actor que interpreta al protagonista Salam, y que defiende con esmero su papel. También es interesante, aunque vuelve a caer en los tópicos y en un humor trillado y plano, la relación entre Assi y Salam. Evidentemente es curioso ver, eso sí, cómo un comandante israelí se convierte en ayudante de guion de Salam e incluso le enseña algunos preceptos sobre la escritura de guion.

En términos generales, la historia escrita por el director y su coguionista Dan Kleinman se hace previsible, y las soluciones que va ofreciendo a los enredos que propone son aceptables, pero muy poco sorprendentes. En resumidas cuentas, ‘Todo pasa en Tel Aviv‘ es una comedia agradable, y teniendo esto en cuenta quizás lo único que pueda reprochársele es que si lees de qué va, y luego te pones a verla, pensarás que se trata de una comedia que podrías haber visto un sábado por la tarde en alguna cadena generalista española. Aunque quizás ahí también esté su gran logro, hacer ese tipo de comedia ligera con el contexto del conflicto palestino-israelí de fondo, que cada uno elija la versión que más le guste.

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