10 películas clásicas que puedes ver gratis


películas clásicas para ver gratis

Cuando una película pasa al dominio público puede ser vista en la web Internet Archive, una organización sin ánimo de lucro que proporciona acceso gratuito a investigadores, historiadores, académicos y al público en general. Se entiende que estas obras pasan al dominio público a los 50 años de la muerte de su autor, aunque hay países que han extendido el plazo hasta los 100  años. Para los amantes de las películas clásicas, se trata de una auténtica maravilla.

En la actualidad se pueden encontrar cerca de 25.000 películas para ser vistas en streaming, pero también está disponible para su descarga (a menudo de alta calidad). Su catálogo de cine abarca diferentes géneros como terror o comedia, y hasta películas de culto y cine mudo.

Por nuestra parte hemos seleccionado algunas joyitas que seguro os gustarán. Aquí tienes nuestra lista con una recomendación de 10 películas clásicas de dominio público para que las disfrutes desde casa.

Metrópolis  (Fritz Lang, 1927) – Alemania

Obra clave del expresionismo alemán convertida en película de culto, que sin embargo fue un fracaso de taquilla en su día. Este filme de ciencia ficción de la UFA nos sitúa en el año 2000. En la megalópolis de Metrópolis la sociedad se divide en dos clases, los ricos que tienen el poder y los medios de producción, rodeados de lujos, espacios amplios y jardines, y los obreros, condenados a vivir en condiciones dramáticas recluidos en un gueto subterráneo, donde se encuentra el corazón industrial de la ciudad. Un día Freder (Alfred Abel), el hijo del todoperoso Joh Fredersen (Gustav Frohlich), el hombre que controla la ciudad, descubre los duros aspectos laborales de los obreros tras enamorarse de María (Brigitte Helm), una muchacha de origen humilde, venerada por las clases bajas y que predica los buenos sentimientos y al amor. El hijo entonces advierte a su padre que los trabajadores podrían rebelarse.

El fantasma de la ópera (Rupert Julian, 1925) – USA

Es la primera adaptación conservada (hubo una anterior de 1916, perdida) de la novela de Gaston Leroux al cine y, sin duda, la mejor entre todas las versiones cinematográficas de ‘El fantasma de la ópera‘. Producida por el legendario Carl Laemelle, fundador de la Universal, esta película muda se convierte en imprescindible para cualquiera que ame el cine de terror. En 1998, la película fue considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Maravillosa la atmósfera en los sótanos de la Ópera de París donde vive oculto el misterioso Erik, interpretado con maestría por Lon Chaney, el hombre de voz de ángel y rostro desfigurado de demonio, que acecha entre pared y pared a la hermosa soprano Christine Daeé, a la que desea catapultar hasta la cima de la fama; pero cuando se entera de que la cantante está prometida al apuesto vizconde Raoul, se vuelve loco de celos.

La noche de los muertos vivientes  (George A. Romero, 1968) – USA

Y entre la selección de películas clásicas de dominio público incluimos un título de finales de los sesenta como ‘La noche de los muertos vivientes‘. La mítica película de terror dirigida por George A. Romero pertenece al dominio público, pero no por deseo de sus propietarios ni porque hayan pasado décadas desde su lanzamiento y los derechos hayan caducado… Es porque la película se distribuyó sin incluir la nota de copyright junto a los títulos. Todo un clásico del género de terror que nos muestra como las radiaciones procedentes de un satélite provocan un fenómeno terrorífico: los muertos salen de sus tumbas y atacan a los hombres para alimentarse. La acción comienza en un cementerio de Pennsylvania, donde Barbara, después de ser atacada por un muerto viviente, huye hacia una granja. Allí también se ha refugiado Ben. Ambos construirán barricadas para defenderse de una multitud de despiadados zombies que sólo pueden ser vencidos con un golpe en la cabeza.

Charlot, vagabundo (Charles Chaplin, 1915) – USA

The Tramp‘ en su título original es un mediometraje donde el vagabundo Charlot salva a una damisela en apuros, que pasea por el bosque con su dinero demasiado a la vista. Agradecido, su padre le contrata para que trabaje en su granja, donde, además de armar más de un lío, se enamora de la chica. Película dirigida e interpretada por Charles Chaplin y Edna Purviance en 1915, un año prolífico para el cineasta, ya que llegó a realizar hasta 13 producciones. Chaplin se aleja aquí del personaje alborotador y pendenciero, y presenta un final triste que muestra que es mayor su preocupación por los otros que por sí mismo. Según sus biógrafos, es su primer clásico, donde se dejan ver los característicos movimientos de Charlot vestido con grandes pantalones, zapatones, bombín y su inseparable bastón. Un año antes Chaplin creaba a este personaje, uno de los grandes iconos del cine. En 1916, después de una carrera de solo dos años, Charles Chaplin ya era el actor mejor pagado del mundo.

Fear in the Night (Maxwell Shane, 1947) – USA

Entre las películas clásicas de dominio público no podía faltar el cine negro de los años cuarenta. ‘Fear in the Night‘ está basada en una novela de Cornell Woolrich, en la que el ciudadano medio Joe Vince Grayson (DeForest Kelley) despierta en su habitación después de haber tenido un terrible sueño en el que mata a una mujer. Sin embargo, se da cuenta de que ese sueño puede que no haya sido tal y empieza a sospechar que realmente haya cometido dicho crimen. Una impactante película que merece la pena ver, ya sea por los inteligentes giros de la trama que contiene su guion. El argumento era muy del gusto de los espectadores de la época, y esa mezcla de lo onírico y lo real están tratadas con mucha sutileza y calculadas con un ritmo preciso. Su director, Maxwell Shane hizo un remake en 1956 con el título de ‘Noche de pesadilla‘, esta vez protagonizada por Edward G. Robinson.

El maquinista de La General (Buster Keaton, Clyde Bruckman, 1926) – USA

Sin duda, la obra mas reconocible del gran Buster Keaton y una de las mejores comedias de la época muda del cine. Memorable la escena de la persecución sobre raíles. La película narra como los soldados de la Unión han robado El General, un tren confederado tripulado por Johnnie Gray, que no pudo alistarse en el ejército confederado porque se le necesita como ingeniero. La Unión planea usar el tren para abastecer a sus soldados en un ataque sorpresa contra los confederados. Pero ahora depende de Gray y su amante, Annabelle Lee, reclamar al General, reclutar las líneas enemigas y advertir a los confederados. El filme se basó en un incidente real acaecido durante la Guerra Civil Americana. Siendo la película favorita de Keaton, cuando se estrenó ‘El maquinista de La General‘ fracasó en taquilla, y fue una de los motivos por los que el cineasta de Kansas perdiese su independencia económica y artística.

El intruso (Roger Corman, 1962) – USA

El intruso‘, basado en una novela de Charles Beaumont, es una rareza dentro de la filmografía de Roger Corman que bien merece estar en esta lista de películas clásicas de dominio público. Un discurso antirracista dirigido por el director más célebre del llamado cine de serie B, que no estuvo exento de polémica cuando se estrenó en Estados Unidos. La película nos presenta a un individuo muy astuto, ataviado con un traje blanco, que llega a una pequeña ciudad de Missouri y se presenta como un defensor de los derechos civiles de la población negra. Su nombre es Adam Cramer. Se denomina a sí mismo como un reformador social. Pero su objetivo es incitar a la gente a no dejar entrar a los niños negros en la escuela blanca del pueblo. Pronto tendrá muy nerviosos a los ciudadanos blancos de la ciudad. El líder negro de una iglesia y el editor de un periódico blanco pronto sienten su ira. Pero después de una falsa acusación contra un estudiante negro, Adam Cramer puede encontrar que el pueblo está total y permanentemente fuera de su control.

El extraño (Orson Welles, 1946) – USA

Cinco años después de ‘Ciudadano Kane’, la indiscutible obra maestra de Orson Welles , el cineasta estadounidense ambientaba en Connecticut después de la Segunda Guerra Mundial la película ‘El extraño‘. Un juego del gato y el ratón entre Wilson (Edward G. Robinson), miembro de la Comisión de Crímenes de Guerra de los Aliados y Franz Kindler (Orson Welles), un nazi que ha asumido la falsa identidad del Dr. Charles Rankin. Siguiendo la pista de un antiguo camarada de Kindler, Wilson llega hasta Harper (Connecticut), donde es asesinado antes de poder identificar al fugitivo. La única pista que le queda es la fascinación del criminal nazi por los relojes antiguos. Cine negro de la RKO muy entretenido que demuestra la destreza técnica de un gran cineasta como Welles. Destacable la fotografía en blanco y negro de Russell Metty, así como la interpretación del trío de actores formado por Edward G. Robinson, Loretta Young y el mismo Orson Welles.

La mansión de los horrores (William Castle, 1959) – USA

Una de terror sobre casas encantadas con guion de Robb White. ‘La mansión de los horrores‘ es una película bastante atmosférica con una espeluznante música de fondo y con todos los elementos del gimmick (trucaje barato). No faltan cabezas flotantes, carcajadas, chirridos de puertas y cadenas que se arrastran. La interpretación de Vincent Price vuelve a demostrar que es uno de los mejores actores del género. La película cuenta como un excéntrico millonario invita a cinco personas a su mansión, donde se dice que se han cometido crímenes. Les ofrece 10.000 dólares por pasar la noche allí, incomunicados, hasta que vuelvan los criados. Los invitados no se conocen entre sí ni tampoco al anfitrión, pero necesitan dinero. En un momento dado, empiezan a ocurrir sucesos extraños en la casa. Una entregada declaración de amor al terror y  sus tópicos. Como curiosidad, su director William Castle iba a dirigir ‘La semilla del diablo‘, película que finalmente produjo.

Juan Nadie (Frank Capra, 1941) – USA

Como despedida a esta recopilación de películas clásicas de dominio público un broche de oro como ‘Juan Nadie‘. La película dirigida por Frank Capra cinco años antes de ‘Qué bello es vivir‘ nos brinda uno de esos títulos imprescindibles del género social. La película muestra como un magnate del petróleo  compra un periódico despidiendo a casi todo el personal, mientras Ann Mitchell (Barbara Stanwyck), una intrépida periodista decide publicar una falsa e incendiaria carta que lleva la firma de Juan Nadie. En ella se anuncia el suicidio de uno de los empleados despedidos. El éxito del artículo es tal que el periódico decide crear un Juan Nadie y, con este fin, contrata a un vagabundo que acaba convirtiéndose en un personaje extraordinariamente popular. Fue el primer filme independiente que Frank Capra  realizó al margen de la Columbia y pronto se convirtió en uno de los grandes clásicos del cine. El filme se enmarca durante la depresión norteamericana de los años 30 y la intención de Capra era denunciar la acumulación de poder y dinero en manos de unos pocos que hacía peligrar las libertades de los ciudadanos y la autonomía de los propios estados.

Artículo anterior Crítica: Pullman
Próximo artículo Conquista a medias: una versión moderna de Cyrano

1 comentario

  1. Juan Carlos López Contreras
    27 abril, 2020
    Responder

    Excelentes recomendaciones. Gracias

Déjanos tu opinión...

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *