Crítica: Zombi Child


Zombi Child, dirigida por Bertrand Bonello

‘Zombi Child’ es una película muy interesante y con picos realmente notables que se «sabotea» a sí misma al introducir una subtrama a mitad de filme que se vuelve el motor de la historia de forma innecesaria.

A lo largo de su primera hora, Bertrand Bonello construye la historia en torno a dos tramas que se establecen en momentos temporales distintos, las cuales se nutren la una de la otra de manera indirecta. Por un lado asistimos en el pasado a la historia de un hombre que lidia con su muerte y posterior «despertar». Este zombie no recuerda quién es, pero con el paso del tiempo va cobrando conciencia de sí mismo y observamos su evolución gradual. Por otro lado, en la actualidad, tenemos a Mélissa, una adolescente que empieza en un nuevo instituto y trata de hacer amigas en un entorno en el que se siente extraña.

Zombi Child, dirigida por Bertrand Bonello
Escena de «Zombi Child», dirigida por Bertrand Bonello. Fuente: Flamingo Films

Estas tramas se complementan relativamente bien, si bien la historia del zombie a ratos se vuelve demasiado contemplativa y no avanza lo suficiente como para mantener el mismo interés que con la trama de Mélissa. La dinámica que existe entre el grupo de amigas me recuerda levemente a Harry Potter, en el sentido de que se trata de cinco amigas que siempre están juntas, que se escabullen cada noche a una sala para hablar de sus cosas y fortalecer su amistad, y recorren los pasillos del colegio sabiendo en todo momento que existen reglas que no deben romper y que pueden ser castigadas. Esa parte me ha gustado porque profundiza en su amistad y en las características de cada personaje.

Sin embargo, ‘Zombie Child‘ da un giro bastante sorprendente tras una hora de metraje, y decide adentrarse en el mundo del vudú, las posesiones y una serie de conceptos abstractos que diluye todo lo construido con anterioridad hasta despojarlo de sus virtudes. Es un cambio de tercio tan radical que genera tanto desconcierto como rechazo, porque sientes que dos películas están luchando entre sí para ver quién será la vencedora y dominante, pero a mí personalmente me interesaba mucho más el camino que asentó en su inicio. Es realmente frustrante porque había una película muy estimulante ahí, pero se acaba perdiendo en historias que no aportan tanto a la trama principal y desvirtúan lo cimentado anteriormente.

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