Crítica: Explota explota


Explota explota, el musical con canciones de Raffaella Carrà

Hace unos años nunca pensamos que podrían hacer un musical sobre la censura en la televisión española con canciones de Raffaella Carrà. Aunque tampoco pensamos que acabaríamos en la situación en la que estamos. El caso es que la vida da muchas vueltas y las salas españolas estrenan ‘Explota explota‘, una divertida comedia musical que, a pesar de algunos fallos, es imposible no pasárselo en grande.

‘Explota explota’ cuenta la historia de María (Ingrid García-Jonsson), una chica que acaba de dejar a su novio italiano plantado en el altar y vuelve a Madrid encontrándose completamente sola y sin saber qué le deparará la vida. María conoce a Amparo (Verónica Echegui) en el aeropuerto y esta le ayuda hasta convertirse en íntimas amigas. Juntas intentarán que María consiga su sueño de bailar en televisión.

Nacho Álvarez nos ofrece un maravilloso y fresco debut cinematográfico que, aunque aparentemente parezca superficial, esconde detrás una gran reflexión y un tema bastante importante en la industria televisiva española. El personaje de García-Jonsson es una joven con ansia de libertad y liberación sexual en los 70, una época todavía bastante conservadora en nuestro país. Justo en estos años se empezaban a ver algunas caras reivindicativas, pero no será hasta los años 80 que comenzará toda una revolución española tras la muerte de Franco.

Explota explota, el musical con canciones de Raffaella Carrà
Escena de «Explota explota», el musical con canciones de Raffaella Carrà. Fuente: Universal

La actuación que más destaca, sin duda alguna, es la de Verónica Echegui. Brilla por sí sola y se lleva la atención en cada escena. De hecho, el mejor número de toda la película es el número de El Retiro, en el que ella es protagonista. Otra actriz que está maravillosa es Natalia Millán, una de las joyas del teatro musical de nuestro país. Esta vez la vemos interpretar el papel de Rosa, una celebridad del programa de televisión más visto del momento. Tiene poco papel, pero en los números se la ve absolutamente brillante. Por otro lado, respecto a la actuación de Ingrid García-Jonsson podemos decir que encaja muy bien con el papel. No baila especialmente bien, pero eso le da encanto y la convierte en un personaje entrañable. Sin embargo, no siempre podemos verla dar el cien por cien y parece que es una actriz que le falta un poco de madurez. La química con Fernando Guallar en pantalla es bastante notable y, al final, es donde recae casi todo el peso de la película.

‘Explota explota’ tiene gags muy típicos, pero que funcionan muy bien, sobre todo los protagonizados por el personaje de Echegui («Residencia de María y Amparo, hable usted sin reparo«). Son sencillas, pero funcionan. La cinta actúa como una parodia y como algo kitsch o pasteloso, pero gracioso. El ejemplo más claro de esto es el número musical que ocurre en el metro, con luces de neón y una actuación muy melodramática.

No obstante, algunos números musicales se quedan un poco cojos y en ciertos momentos la trama se hace un poco predecible. Como proyecto divertido cumple su función de entretenimiento, pero la calidad de la película disminuye cuando te das cuenta que algunas relaciones entre personajes están poco trabajadas y trazadas de forma banal, como la relación padre-hijo llevada a pantalla por Fernando Guallar y Pedro Casablanc. También hubiese estado interesante que se explorase más la crítica a la censura, que queda representada de forma superficial cuando, tal vez, podría haber sido el punto más interesante de la película.

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