Festival de Sitges 2020: crónica 1


Festival de Sitges 2020

En un 2020 cercano a lo distópico resulta especialmente estimulante acercarse al cine fantástico como forma de evasión, o precisamente para descifrar claves sobre supervivencia en situaciones extremas. Cualquier coartada es buena en realidad para no renunciar en estos días extraños a un evento cultural de la entidad y solera del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya que ha podido poner en marcha Sitges 2020 con éxito gracias a un encomiable esfuerzo de sus organizadores por adoptar todas las medidas de seguridad requeridas por las instituciones.

Desde el pasado jueves, los espectadores pueden disfrutar en Sitges 2020 de una extensa oferta fílmica presencial y online, además de una agenda de actividades paralelas que, a pesar de verse reducida con respecto a otras ediciones, ha permitido por ejemplo el despliegue de una alfombra roja por la que han pasado figuras nacionales tan relevantes y populares como Najwa Nimri, Mario Casas, Miguel Ángel Silvestre o Aura Garrido. Esta última es, precisamente, coprotagonista de ‘Malnazidos’, uno de los filmes que reseñamos a continuación.

Malnazidos (España). Dir. Javier Ruiz Caldera, Alberto de Toro

Tras ‘Super López’ y ‘Promoción Fantasma’ Ruiz Caldera firma su nueva película junto a su habitual montador Alberto de Toro. Se trata de una ambiciosa producción entre el bélico y el fantástico cuyo material de partida es la novela Noche de difuntos del 38 de Manuel Martín Ferreras, una historia de zombis en el inesperado escenario de la Guerra Civil española, donde un variopinto grupo de soldados de los bandos republicano y nacional deberán unir esfuerzos para combatir a una horda de zombis.

Elegida como película inaugural de esta edición de Sitges 2020, ‘Malnazidos’ funciona en múltiples ámbitos y, aunque relegue un tanto el terror puro en favor de un cine de aventuras más clásico, destaca sobre todo por su logrado ‘timing’ cómico, fruto de un guion inspirado que explota al máximo las tensiones entre unos personajes muy bien dibujados desde el arquetipo, e interpretados con solvencia por un excelente casting liderado por Miki Esparbé en el papel de héroe fanfarrón clásico.

‘Malnazidos’ cuenta con un notable diseño de producción y se permite un par de secuencias de acción perfectamente resueltas, pero lo que la convierte en una película absolutamente reivindicable es su valentía a la hora de hacer humor con la trágica contienda bélica sin caer en lo frívolo ni en lo chabacano. Con la sempiterna cicatriz de las dos Españas aún de triste actualidad, es difícil imaginar hoy una película mainstream más pertinente que esta, pues apela a la reconciliación sin ánimo de sermonear ni de blanquear a ningún bando, pero con mucha sorna… y zombis.

Malnazidos. Festival de Sitges 2020

Península (Corea del Sur). Dir. Yeon Sang-ho

Hace cuatro años ‘Train to Busan’ se convertía en una de las películas más aclamadas de Sitges (donde logró el premio a la mejor dirección) y alcanzaba con posterioridad un notable éxito internacional. Se esperaba con ganas por tanto su secuela ‘Península’ que sitúa la acción varios años después de aquella virulenta invasión zombi y cambia su escenario a Hong Kong, destino de una familia que intenta escapar de la zona de riesgo en un barco que sufre un brote de infección, dejando como únicos supervivientes a dos hombres que convertidos en prisioneros que intentarán más tarde regresar a Corea ayudando a un grupo de gangsters en una misión casi suicida.

Enfatizando el componente político, constante en el cine de zombis desde el referente romeriano, Yeon Sang-ho pretende además dar un salto estético con respecto al original, que remite a los universos distópicos de ‘Mad Max‘ y ‘Rescate en Nueva York’. Aunque se agradece su vocación de cambio, sus recursos visuales (con un molesto abuso de la aceleración de la imagen) así como la ausencia de un componente emocional que nos aproxime a sus personajes, lastran la efectividad de un producto entretenido y bien facturado que se queda lejos, eso sí, de las cotas de tensión de su predecesora.

Saint Maud (Reino Unido). Dir. Rose Glass

Después de dirigir un buen puñado de cortometrajes, siempre conectados con el género fantástico, Rose Glass se estrena en el largo con la incómoda ‘Saint Maud’ un relato oscuro acerca de una joven enfermera de profundas convicciones religiosas que se empeña en salvar el alma de una paciente a la que ofrece sus cuidados, mientras batalla sus propios demonios internos fruto de una compleja psicología que el espectador irá desentrañando a lo largo del metraje.

La influencia demoníaca vinculada al fanatismo religioso y al puritanismo moral, no pillará por sorpresa a los amantes del fantástico. Sin embargo, los méritos de ‘Saint-Maud’ residen en su sobresaliente construcción de una atmósfera malsana y en la coherencia de una narración que se mantiene fiel al punto de vista de su torturada protagonista. La ambigüedad es la clave de un relato que culmina con un plano memorable que redondea una de las películas más impactantes de esta edición del Festival de Sitges 2020.

Mandíbulas (Francia). Dir. Quentin Dupieux

El director de las celebradas ‘Rubber’ y ‘Le Daim’, ambas con sello Sitges, continúa fiel a su estilo marcado por el humor absurdo y los personajes estrafalarios. Dupieux sigue en esta ocasión la pista a dos amigos con pocas luces (Grégoire Ludig y David Marsais) que mientras buscan ganarse unos cuartos con la entrega de una mercancía terminan envueltos en un monumental enredo que implica un maletín misterioso, una caravana, una mosca gigante y una casa con piscina.

Comparada por la prensa con las comedias más absurdas de los Coen, ‘Mandíbulas’ remite también al cine de otra ilustre pareja de hermanos como Peter y Bobby Farrelly, sobre todo en su acercamiento a las personalidades extremas y en su peculiar exaltación en clave bufa de la amistad cómplice masculina. En cualquier caso, sus calculadas dosis de autoconsciencia y su narrativa cuasi-episódica, la convierten en una obra 100% Dupieux. Atención al papel de Adèle Exarchopoulos, en la fina línea entre lo ofensivo y lo descacharrante.

Mandíbulas. Festival de Sitges 2020

Hello World (Japón). Dir. Tomohiko Ito

Curtido en series animadas como ‘Sword Art Online’ y ‘Death Note’, Tomohiko Ito se estrena en el largometraje con una historia de viajes en el tiempo y amor adolescente que protagoniza un joven estudiante de Kyoto que se encuentra con su alter ego del futuro, el cual le indica los pasos adecuados para conquistar a la chica que se convertirá en el amor de su vida, y que sufrirá un accidente que intentarán revertir por medio de un complejo entramado de paradojas espacio-temporales y realidades paralelas.

Siguiendo la estela del gran éxito ‘Your name‘ y de muchos animes que combinan el romance juvenil con elementos fantásticos, ‘Hello World’ es visualmente resultona, agradable de ver y por momentos emotiva, pero pierde enteros por lo farragoso de un componente sci-fi innecesariamente complejo, y por su molesto recurso a interludios musicales con ñoñas canciones pop, por desgracia muy habituales en el cine animado japonés.


Amulet (Reino Unido). Dir. Romola Garai

La actriz Romola Garai debuta tras la cámara con un atmosférico relato de terror protagonizado por un refugiado que, intentando huir de su tormentoso pasado, se encuentra con una misteriosa casa habitada por una religiosa y una joven que cuida de su madre gravemente enferma. Los oscuros secretos del hogar, así como los que conciernen al bagaje personal del protagonista, se van desvelando a medida que el lugar se contagia de un creciente aire malsano por el que se filtran pequeñas dosis de componente sobrenatural.

Amulet‘, vista en «Noves Visions» de Sitges 2020, acusa una cierta morosidad narrativa en su introducción, pero se la juega con éxito a la construcción de un ambiente inquietante y a la ambivalencia de las relaciones interpersonales. Garai utiliza elementos genéricos un tanto manidos para construir una contundente fábula cuyo desenlace se revela como un pertinente ajuste de cuentas con determinados comportamientos violentos por la vía del más cruel de los purgatorios.

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