Seminci 2020: crónica 3


Seminci 2020 (Semana Internacional de Cine de Valladolid)

Recta final en la Seminci 2020 con el estreno en exclusiva en nuestro país de ‘Minari’, uno de los títulos más esperados de la sección oficial que viene avalado por su triunfo en la última edición del Festival de Sundance. Su director, Isaac Lee Chung, presentó la película de manera virtual. Una historia basada en la experiencia de su propia familia, que el cineasta considera un “legado” que les quería dejar a sus hijos. Sobre esta cinta indie, junto con el drama italiano dirigido por Uberto Pasolini, la película ganadora del Festival de Málaga y la candidata por Palestina al Oscar hablamos a continuación.

Nowhere Special (Italia). Dir. Uberto Pasolini

Tenía claro que esta película era una de las que más me llamaban la atención. Lo que no me esperaba es que me fuera ahogar en mis propias lágrimas viéndola. A día de hoy, mi favorita de la Seminci 2020. ‘Nowhere special’ es la historia de un padre y su hijo pequeño. Ambos viven solos, después de que la madre los abandonara al poco de nacer el niño. El padre descubre que le quedan muy pocos meses de vida a causa de una enfermedad, y empieza a buscar la familia perfecta que adopte a su hijo.

Si la premisa les parece ya triste de por sí, no se pueden imaginar lo que es ver la película en sí. Cuando digo que las lágrimas cayeron como puños no solo me refiero a mí, sino al resto de espectadores que salían del pase con los ojos llorosos y pañuelos en la mano. Y además creo que la cinta lo hace muy bien porque no intenta añadirle drama la situación. Lo que te está contando es ya lo suficientemente dramático como para que te emociones.

Aun así, creo que la manera en la que se cuenta la historia tiene mucho mérito. Durante la hora y media de filme, a través de escenas sencillas y cotidianas se muestra la bonita relación entre el padre y el niño. Solo se tienen el uno al otro, y ahí es donde verdaderamente reside el drama del asunto. ‘Nowhere special’ es una película con una premisa muy sencilla pero dolorosa, que lejos de caer de caer en el melodrama más absoluto, deja que sea el propio espectador el que encuentre lo arrebatador del relato.

Nowhere Special. Seminci 2020

Gaza Mon Amour (Palestina). Dir. Mohammed Abou Nasser, Ahmad Abou Nasser

Gaza mon amour’ es una comedia romántica dentro de un lugar hostil. Una historia de un hombre de 60 años que se encuentra enamorado en secreto de una mujer que trabaja como costurera en el mercado de la ciudad. Las torpezas de estos dos personajes se convierten en una feel-good movie que ha conseguido ser seleccionada como representante palestina para el Oscar a mejor película internacional.

Lo mejor que tiene la cinta es la singularidad del relato. Una historia de amor casi cómica ubicada en el marco de un conflicto tan fuerte como es el que están viviendo Israel y Palestina. Ver dos personajes tan tiernos y patosos encontrarse, conocerse e ir enamorándose es muy bonito. Es una especie de oasis dentro de un sitio tan agitado. El humor funciona bien. Sin ser una comedia tronchante llena de gags que te hacen reírte a carjadas, la sonrisa te la saca. Y estoy seguro que el pueblo palestino ha agradecido muchísimo esto. Es por eso que no me extraña nada que haya sido elegida para los Oscar. A la vez que denuncian su situación con Israel, presentan dos palestinos sencillos enamorándose, que es la cosa más humana del mundo.

Quizá no sea lo mejor del festival, pero está bien un respiro como este dentro de un festival tan intenso y tan serio como es la Seminci. Y me ha dado algo que otras películas no me han podido dar: un señor palestino de 60 años escuchando Julio Iglesias.

Las niñas (España). Dir. Pilar Palomero

Sin duda, una de mis películas más esperadas de la Seminci 2020. Después de la gran acogida en el Festival de Málaga, llevándose la Biznaga de Oro, y todas las buenas palabras de los espectadores en su paso por cines, tenía grandes esperanzas puestas en la ópera prima de Pilar Palomero. Y lo cierto es que las expectativas eran bastante merecidas.

Las niñas’, situada en el año 1992, cuenta la historia de Celia, una niña de 11 años que va a un colegio de monjas. Junto con su grupo de amigas (y no tan amigas) comienza a entrar en el complicado mundo de la adolescencia, donde se dará cuenta que no todo lo que le han contado durante su infancia hasta ahora es verdad. Que la historia se centre en un colegio de monjas no solo no es casualidad, sino que es su gran virtud. Como antiguo niño que estudió en un colegio de monjas me he sentido muy identificado en más de una ocasión, a pesar de haberlo vivido 10 años más tarde de la ubicación temporal de la película.

Creo que de alguna manera puede ser ‘La inocencia’ de este año. Aunque toca una parte de la adolescencia mucho más temprana, creo que tiene bastantes cosas en común con la película de Lucia Alemany. Esa pérdida de la inocencia cuando entras en la etapa adolescente, que lleva a tantos enfrentamientos con los padres. Además, formalmente también tiene muchos elementos comunes, como la cámara en mano constante permitiendo a los actores un mayor lucimiento. Esto es muy importante y muy merecedor de aplauso. Encontrar a un elenco de niñas de 11 o 12 años que puedan levantar la película por sí mismas no es tan fácil. Y ‘Las niñas’ lo consigue sin ninguna dificultad. Además de las niñas, tenemos que destacar a Natalia de Molina, que aparece como madre de la protagonista. Hasta la parte final del filme estaba autoconvenciéndome a mí mismo de que la estaban desaprovechando muchísimo. Pero todas las escenas finales me demostraron que no era así.

‘Las niñas’ es una de las propuestas más interesantes de la sección ‘Spanish Cinema’ de la Seminci 2020 y del cine español durante este año; gracias a la sencillez de su propuesta, a los temas que toca, entre los que se encuentran la madurez, la inocencia y la religión; y a su gran elenco de jóvenes actrices.

Las niñas. Seminci 2020

Minari (USA). Dir. Lee Isaac Chung

Ganadora del premio a mejor película y premio del público en Sundance, distribuida por A24 y producida por el mismísimo Brad Pitt. No hace falta nada más para hacer de ‘Minari’ una de las propuestas más llamativas de la Seminci 2020. Mis expectativas y mi ilusión eran altas. Una vez vista, no tengo demasiado claro si me ha gustado o me ha decepcionado.

‘Minari’ cuenta la historia de David, un niño coreano de 8 años, que se muda a una zona rural de Arkansas junto a su familia en los años 80. Esta familia coreana se muda allí en busca de nuevas oportunidades de trabajo y de formar una nueva vida. Dentro del gran nivel que está teniendo el festival, creo que ‘Minari’ es la oportunidad perdida de petarlo como ganadora de la Espiga de Oro y posteriormente como película independiente en las salas. Viniendo de A24 esperaba algo mucho más innovador, algo que me sorprendiera. Y no ha sido del todo así.

Tierna a ratos, conmovedora a otras, pero insulsa en muchos otros. Y no es porque la historia no tiene potencial. Hay elementos que se aprovechan muy bien, como la relación entre el protagonista y su abuela. Pero otros quedan muy desdibujados y apagados. Y es una pena, porque la parte visual es preciosa y habría acompañado de lujo. ‘Minari’, sin ser el peliculón que esperaba de ella, es en varios momentos una bonita historia familiar de inmigrantes que intentan hacerse un hueco en la América rural, con los apartados visual y actoral bien aprovechados.

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