Cineuropa 2020: Crónica 3


Cineuropa 2020

Tras casi dos semanas de cine, y 99 títulos proyectados, el Festival Cineuropa 2020 echa el telón en su edición más atípica. La pandemia no ha impedido su celebración, y el festival se ha realizado con una responsabilidad absoluta. Distancia social, uso de mascarillas y gel desinfectante, respeto por parte del público y una paciencia y amabilidad infinitas por parte de los empleados que componen este festival. Ha sido un absoluto placer haberlo cubierto para esta web, y me he sentido seguro en todo momento. Apoyemos el cine en salas. De nosotros depende su supervivencia.

Dicho esto, pasamos a la crónica final del festival con la reseña de tres películas que personalmente he disfrutado mucho, y con las que he cerrado esta edición por todo lo alto.

Swallow (USA). Dir. Carlo Mirabella-Davis

‘Swallow’ está dirigida por Carlo Mirabella-Davis, cineasta cuyo currículum se reduce a tres cortometrajes y un largometraje documental que codirigió en el año 2011. Este filme supone su debut en la dirección de un largometraje de ficción, y honestamente no lo parece. Mirabella-Davis nos regala un filme con una atmósfera espléndida y una puesta escena digna de un director con mayor recorrido tras la cámara. El filme nos cuenta la historia de Hunter, una chica casada con un empresario joven y adinerado, y cuya vida se reduce a decorar su hogar y ser la esposa perfecta. Pero un día, Hunter siente la irrefrenable necesidad de introducir un pequeño objeto en su boca y tragárselo, provocando una serie de consecuencias que transformarán su vida.

La película es un brillante ejemplo de cómo manejar el tono de una historia con pulso firme y sabiendo exactamente qué teclas tocar para sorprender e incomodar al espectador. Es un filme visualmente potente, con un gran uso de los primerísimos primeros planos y un montaje de sonido esencial que enfatiza los objetos que Hunter introduce en su boca. A cierto nivel, y salvando las distancias, esta película me parece un ejercicio similar al de Park Chan-wook en ‘Stoker‘, en el sentido de que ambos son filmes relativamente pequeños y simples en su propuesta, pero muy cuidados a nivel técnico y profundizan en la psicología de la protagonista de formas muy interesantes.

La estrella de la cinta es Haley Bennett, la cual sabe mostrar su cara más amable e inocente cuando «interpreta» a la esposa perfecta en un contexto de clase social alta en el que no parece sentirse del todo cómoda por la presión velada que sufre. Bennett nos regala distintas facetas a nivel psicológico y emocional, y me sorprende especialmente cómo es capaz de mostrar vulnerabilidad de manera gradual, eliminando capas que nos dejan ver su verdadera personalidad y actitud. Es un personaje interesante porque su sencillez se diluye para dar paso a una persona más compleja de lo que uno esperaba inicialmente.

‘Swallow’ es una de las sorpresas más positivas del festival, y un «debut» sobresaliente por parte de Carlo Mirabella-Davis. Quizás sea un filme demasiado pequeño y sin nombres lo suficientemente potentes para trascender más allá del circuito de festivales y Filmin, pero os recomiendo encarecidamente que le deis una oportunidad porque es una joya que no debería pasar desapercibida.

The Father (Reino Unido). Dir. Florian Zeller

‘The Father’ es la adaptación cinematográfica de una obra de teatro exitosa, y que curiosamente tiene a la misma persona detrás de ambos proyectos: Florian Zeller. Este dramaturgo debuta en la dirección con esta película tras 15 años dedicados el teatro donde se ha convertido en uno de sus máximos exponentes en Francia. La película nos habla de Anthony, un hombre que empieza a sufrir los primeros síntomas de demencia, y que tendrá que luchar contra sí mismo para entender la realidad en la que vive.

El filme es brillante por muchos motivos. Me ha fascinado el uso del montaje y las transiciones para construir una realidad en la que el narrador no es fiable porque desconocemos qué es real, ficción o simplemente recuerdos pasados que se entremezclan con el presente. La historia está contada durante gran parte del metraje a través de los ojos de Anthony, así que el espectador siente la misma confusión y desorientación que el protagonista, creando un fuerte vínculo con éste desde la primera secuencia. Nunca había visto una historia sobre la demencia o el Alzheimer contada de esta forma, y resulta tan original como refrescante asistir a una propuesta que no busca florituras visuales, sino encajar las piezas del puzzle desde la austeridad.

Sin embargo, este acercamiento no ata a Zeller a la hora de exponer su propuesta, ya que la cámara muchas veces se convierte en un testigo activo de la consternación que sufre Anthony, realizando leves movimientos que se convierten en primeros planos que encierran al personaje y nublan su juicio y el nuestro, ya que no vemos lo que le rodea, y esa habitación o las personas que la pueblan pueden alterarse de formas inesperadas. Pero sobre todo, me encanta que ‘The father’ sea la adaptación de una obra pero no se sienta excesivamente teatral ya que, aunque la película está establecida principalmente en un mismo lugar, los espacios están exprimidos al máximo para que no se vuelva redundante y encorsetada. Además, la preciosa banda sonora de Ludovico Einaudi sabe tocar la fibra sensible en momentos puntuales con composiciones hermosas que establecen el tono perfecto que requieren las escenas para enfatizar esa atmósfera tan confusa y descorazonadora.

Hablemos de Anthony Hopkins, un intérprete que a sus 82 años ha dado uno de los puñetazos sobre la mesa más categóricos de la última década. Hopkins es capaz de exhibir una numerosa cantidad de emociones humanas con precisión de cirujano y facilidad insultante, construyendo un personaje empático pero con luces y sombras que lo vuelven tridimensional y genuino. Hay secuencias divertidas, otras en las que se muestra más vulnerable, estallidos de ira y muestras sutiles de verdadero amor y gratitud que realmente te desarman por completo. Es una de esas interpretaciones que te marcan para siempre porque se despoja de mecanismos interpretativos artificiales para convertirse en una persona, con sus manías, sus virtudes y defectos, un lenguaje corporal medido, específico. Es realmente abrumador, y honestamente dudo que nadie pueda arrebatarle el Oscar el próximo mes de abril. Es una de esas actuaciones incontestables que serán recordadas durantes décadas.

‘The Father’ es un sobresaliente filme sobre la pérdida de memoria, sobre la nostalgia, la incapacidad de mantenerse en un presente que se vuelve tu enemigo, y un ejercicio extraordinario de coherencia. Y no quiero olvidarme de Olivia Colman, un papel sufrido en el que tiene que contar mucho a través de su mirada, y que se complementa a la perfección con lo que aporta Hopkins en pantalla. Es una de mis películas favoritas del año, he llorado durante gran parte de su metraje, y os garantizo que me acompañará durante mucho tiempo.

El profesor de persa (Alemania). Dir. Vadim Perelman

Inspirada en hechos reales, ‘El Profesor de Persa’ nos habla sobre un hombre que es encerrado en un campo de concentración nazi, y que tendrá que usar su inteligencia para sobrevivir a diario y evitar una muerte que parece inminente. Se trata de la nueva película de Vadim Perelman, cineasta ucraniano que dirigió ‘Casa de Arena y Niebla’ en 2003 y que estuvo nominada a tres Oscars. Además, la película que nos ocupa ha ganado recientemente el Gran Premio del Público en el Festival de Sevilla y Mejor Montaje en la Seminci.

Desde el primer instante, el filme se siente academicista en su acercamiento, ya que nos habla de una historia de supervivencia en plena Segunda Guerra Mundial, y con elementos de drama, amistad y elementos reconocibles en el cine de Hollywood. Es una historia que se presta mucho a ello, y Perelman lo aprovecha a su favor. La película no busca ser especialmente violenta o explícita (que lo es en varios momentos), ni inventar una nueva forma de contar una historia ya vista en muchas ocasiones, sino manejar el drama y la tensión de forma efectiva y concentrar su atención en la dinámica de los dos protagonistas. Lo realmente interesante de la historia es el juego psicológico entre el preso y uno de los oficiales, el cual le exige enseñarle un idioma a cambio de mantenerle con vida gracias a su utilidad. Gilles (un estupendo Nahuel Pérez-Biscayart) debe enseñarle el idioma persa a diario a dicho oficial, un idioma que desconoce y que debe inventar para seguir con vida. Es una premisa realmente atractiva porque sienta las bases del conflicto y mantiene la tensión e incertidumbre en todo momento.

Si bien es cierto que la historia en sí es bastante rocambolesca y la película la lleva a ciertos extremos en algunos momentos, creo que Perelman es capaz de convencernos de la inteligencia de Gilles y su capacidad para salir airoso de situaciones imposibles, así que en general no tengo demasiadas pegas con la verosimilitud del relato. Es verdad que la película no es capaz de mantener el ritmo en todo momento y se siente larga debido a la dinámica reiterativa del dúo protagonista, pero es un mal menor que le achaco a las limitaciones de la propia historia y a la propia estructura del filme, y no hiere de gravedad al visionado.

‘El Profesor de Persa’ es una película entretenida, realizada con buen pulso dramático, con varias escenas muy potentes y gran manejo de la tensión. Sus defectos no ensombrecen demasiado el resultado final, y aunque las subtramas no están bien incorporadas al núcleo temático de la cinta, nunca entorpecen el visionado y la sensación final es satisfactoria.

Y los Premios del Público de Cineuropa 2020 son…

Palmarés de Cineuropa 2020
  • Sección Europea: The Father (Reino Unido) de Florian Zeller.
  • Sección Internacional: There is no evil (Irán) de Mohammad Rasoulof.
  • Latinoamericano: Narciso em Férias (Brasil) de Ricardo Calil y Renato Terra.
  • Docs Cineuropa: Crock of Gold: A Few Rounds with Shane MacGowan (Reino Unido) de Julien Temple.
  • Fantastique Compostela: Host (Reino Unido) de Rob Savage.
  • Nuevos Realizadores: Gagarine (Francia) de Fanny Liatard y Jérémy Trouilh.
  • Derechos Humanos: There is no evil (Irán) de Mohammad Rasoulof.

Podéis consultar las puntuaciones del Premio del Público en la página oficial del Festival Cineuropa. ¡Hasta la treinta y cinco edición!

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