Crítica: La chica del brazalete


La chica del brazalete, dirigida por Stéphane Demoustier

La chica del brazalete‘ comienza con la imagen de una playa tranquila acompañada del sonido relajante de las olas al llegar a la orilla, donde una familia disfruta del tiempo junto al mar sin preocupaciones. De repente, a la escena llega la policía para llevarse a Lise, la hija de la familia, y la calma se rompe. La playa deja de ser un lugar seguro y, a partir de este momento, la tensión y el misterio serán lo que guíe la película.

La siguiente escena nos situará dos años después. La joven Lise acaba de cumplir los 18 años y está acusada del asesinato de la que era su mejor amiga, Flora. Lise se enfrenta al proceso judicial que determinará su culpabilidad o inocencia. Mientras todo el mundo la juzga por lo que pasó y desconfía de su actitud ante el suceso, la joven cuenta con el apoyo incondicional de sus padres, convencidos de su inocencia y dispuestos a no abandonar a su hija en estos momentos, aunque las dudas sobre lo ocurrido afloren en ocasiones. Un elemento presente en todo el filme, y que tampoco abandonará a Lise, es la pulsera de vigilancia atada en su tobillo desde que salió de prisión preventiva por el crimen de su mejor amiga. Un complemento que la acompañará siempre y marcará su adolescencia y vida, convirtiéndola en “la chica del brazalete”.

Esta producción francesa dirigida por Stéphane Demoustier en 2019 es una adaptación de ‘Acusada’ (2018), una película argentina dirigida  Gonzalo Tobal, que a su vez está inspirada por el caso mediático de la estudiante estadounidense Amanda Knox, acusada de matar a su compañera de piso en Perugia, Italia, donde ambas estaban estudiando. El filme se estrena en la cartelera española y se espera que su acogida sea parecida a la que tuvo en su país de origen, Francia, donde ‘La chica del brazalete’ ha recibido bastantes elogios. La crítica francesa ha alabado el trabajo de Melissa Guers, la actriz debutante que interpreta a una reservada y contenida Lise, y por la que ha sido nominada como Mejor actriz revelación en los Premios César.

La chica del brazalete, dirigida por Stéphane Demoustier
Melissa Guers en una escena de «La chica del brazalete», dirigida por Stéphane Demoustier. Fuente: Surtsey Films

En su tercera película como director, Stéphane Demoustier ha sabido transmitir con gran maestría la tensión y el misterio en los que se engloba el filme. Así, durante la cinta, el espectador se verá inmerso en un proceso de descubrimiento constante, y tratará de responder a todo tipo de preguntas relacionadas con la protagonista y su pasado. Aunque la complejidad de los hechos y las dudas marquen la historia, la película mantendrá siempre un corte minimalista, desarrollándose en tres espacios principales: la casa de la familia, el viaje en coche hasta el juzgado y el juicio. En este último espacio fílmico será donde el espectador podrá disfrutar de las mejores actuaciones, tanto de Melissa Guers, como ya hemos mencionado, pero también de otros personajes como la madre de la acusada o la abogada fiscal, interpretadas por Chiara Mastroianni y Anaïs Demoustier respectivamente.

‘La chica del brazalete’ no deja nada atrás y busca profundizar sobre temas como la juventud, la sexualidad o el uso de Internet y redes sociales, abriendo un espacio a la reflexión sobre la libertad sexual de los adolescentes y los prejuicios que esta suscita en los adultos; sobre las relaciones lejanas entre adolescentes y padres marcadas por la falta de comunicación; y, sobre todo, sobre juzgar en lugar de hacer justicia, priorizando los estigmas y las condenas morales.

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