La película ‘Dark Water’ y Elisa Lam: ¿Pura coincidencia?

Elisa Lam pudo imitar los mismos pasos que la protagonista de la película de terror Dark Water

Coincidencias entre Elisa Lam y Dark Water (película de terror japonesa de 2002)

Ocho años después, la docu serie ‘Crime Scene: The Vanishing At The Cecil Hotel’ de Netflix especula sobre la misteriosa muerte de Elisa Lam, cuyo cuerpo fue encontrado en el depósito de agua de la azotea del Hotel Cecil (actualmente Stay on Main) de Los Ángeles. Aunque su muerte fue declarada oficialmente como accidental, sigue habiendo personas en Internet, los llamados «ciberinvestigadores», que atraídos y fascinados por este extraño suceso que estremeció en 2013 a la ciudad de las estrellas y a medio mundo, no paran de plantear hipótesis sobre lo que realmente pudo ocurrir tras su desaparición.

Una de las teorías que más nos ha llamado la atención es la extraña relación entre la muerte de Elisa Lam y ‘Dark Water‘, una película de terror japonesa estrenada en 2002, justo cuando la joven canadiense de origen asiático tenía 11 años. ¿Por qué cobra fuerza este pensamiento? Muchos son los que han observado extrañas correlaciones entre el filme japonés y el inquietante video viral publicado en YouTube donde Lam aparece en un ascensor. Todo indica que Elisa, muy aficionada desde niña al cine y la literatura, pudiera haber visto durante la adolescencia en su Vancouver natal la película de terror japonesa dirigida por Hideo Nakata o quizás el remake estadounidense de Walter Salles, y que de algún modo la película la hubiera impactado tan fuerte que, justo el día que murió debido a una recaída de su enfermedad, hubieran podido aflorar desde su subconsciente escenas de dicho largometraje, reviviéndolas de manera tan real hasta el punto de anular su voluntad, provocando consecuencias tan terroríficas como las que se narra en la ficción.

El remake estadounidense de ‘Dark Water‘ fue interpretado por Jennifer Connelly y John C. Reilly en 2005. En ambas películas, basadas en el relato corto de Koji Suzuki, Floating Water, una madre y su hija -llamadas Dahlia y Cecilia- se mudan a un edificio de apartamentos en ruinas donde encuentran agua oscura que gotea del techo de su habitación. Pronto descubren que el apartamento situado encima del suyo se ha inundado y que la familia que vivía allí ha desaparecido en misteriosas circunstancias. Dahlia acaba encontrando el cuerpo de la niña que vivía en el apartamento de arriba y descubre que fue abandonada por sus padres y que se ahogó tras caer accidentalmente en el depósito de agua del edificio.

¿Elisa Lam imitó los pasos de la protagonista de ‘Dark Water’ debido a su ecopraxia?

Lam Ho Yi, más conocida como Elisa Lam, fue diagnosticada con un fuerte trastorno bipolar y es posible que uno de los síntomas que tuviera fuera la ecopraxia, una enfermedad que se caracteriza por la imitación automática de las acciones de otra persona en cuanto a lenguaje corporal. Y analizando detenidamente los cuatro minutos que dura el video del ascensor, que cedió la misma policía para pedir la colaboración ciudadana de cara a encontrar alguna pista que permitiera esclarecer el caso, se puede ver claramente un cierto parecido en sus escenas, entre el caso real de Elisa Lam y ‘Dark Water’, una ficción que ahora mismo cobra especial protagonismo. Es un dato que no está comprobado, pero es interesante saber cómo se comporta una persona que tiene ecopraxia. Parece ser que Elisa Lam, pudo imitar los mismos pasos que la protagonista de ‘Dark Water’.

Si vemos la versión japonesa de ‘Dark Water’ y después el true crime de Netflix no podemos obviar que existen una serie de inquietantes coincidencias, que solo de pensarlas nos ponen los pelos de punta. Es cierto que a veces la ficción puede influir de manera negativa en personas con trastornos psiquiátricos como los que padecía Elisa Lam. Basta señalar algunos elementos básicos de su muerte que «imitan» a la trama de la película, lo que nos lleva a plantear algunas de esas coincidencias que hemos encontrado entre ‘Dark Water, Elisa Lam y el Hotel Cecil.

‘Dark Water’, Elisa Lam y el Hotel Cecil

  • En la película vemos como la madre (Yoshimi) ha estado en tratamiento psiquiátrico debido, según ella, a que era una correctora literaria de novelas de terror y que se había sugestionado mucho durante su trabajo. De hecho, la madre deambulaba sin rumbo por la noche de manera inconsciente. ¿Les suena de algo? Elisa Lam, presa de un fuerte brote psicótico estuvo dando vueltas sin rumbo por el Hotel Cecil y se sabía que era una apasionada de la literatura llegando a escribir en su propio blog de Tumblr. El día de su desaparición había estado comprando libros en The Last Bookstore.
  • El tema del abandono está presente en la película, no solo en el divorcio con su marido, sino cuando le aterroriza ver como su hija puede desaparecer de un momento a otro. Resulta, por lo menos, llamativo como los padres de Elisa Lam, sabiendo la grave enfermedad que padecía su hija, una bipolaridad extrema, permitieran que la joven abonadora su hogar para viajar sola y sin rumbo por California.
  • En ‘Dark Water’, cuando vemos a la niña Ikuko, que tras el divorcio de sus padres se queda a vivir con su madre (Yoshimi) en una nueva casa situada en una vieja finca, el casero insiste en que «el edificio es antiguo pero la construcción es sólida», algo de lo que presumía el Hotel Cecil, construido en 1924.
  • El protagonismo del ascensor es lo más inquietante. Hasta en diez escenas es un elemento crucial en la trama de la película, así como las cámaras de videovigilancia a través de las cuales también vemos el habitáculo del elevador. A nivel compositivo recuerda a las imágenes de Elisa captadas por las cámaras de seguridad del Hotel Cecil. Un plano cenital donde observamos a la protagonista muerta de miedo en el ascensor y por su comportamiento da la sensación de estar escondiéndose de alguien. Llámenlo coincidencia, pero esta trama es muy similar a lo que ocurrió en la realidad.

  • También los botones del ascensor del complejo de apartamentos parecen funcionar mal, de forma similar a las imágenes virales de Lam actuando de forma extraña en el ascensor del hotel que inicialmente convirtieron su caso en noticia mundial en 2013.
  • La azotea del Hotel Cecil parece una instantánea de la azotea del edificio de apartamentos de la película, con sus bidones de agua incluidos. Incluso hay una escena escalofriante donde la hija (Ikuko, de seis años) sube a la azotea y merodea erráticamente por ahí (supuestamente como Elisa) mientras su madre la busca desesperadamente.
  • A Elisa Lam se la vio por última vez en la última planta del hotel. En el filme japonés la niña llega a repetir en varias ocasiones a su madre cuando cogen el ascensor: «¿Va a la última planta, por casualidad, señora?«.
  • El edificio de apartamentos de ‘Dark Water’ esconde un oscuro pasado, una niña despareció misteriosamente tiempo atrás, nadie sabe dónde está y un fantasma parece merodear. El Hotel Cecil, si han visto ya la docu serie de Netflix, no gozaba de muy buena reputación por la cantidad de muertes y suicidios acaecidos. Incluso en los años ochenta el asesino en serie Richard Ramirez, apodado como «el acosador nocturno», estuvo hospedado en el hotel.
  • El agua de las cañerías sale turbia en el Hotel Cecil, por lo que la policía de Los Ángeles acude a revisar su tejado después de repetidas quejas de los huéspedes, encontrando en el depósito de agua el cuerpo sin vida flotando de Elisa Lam. En la película el agua es un tema recurrente y fundamental, pero no relacionado con su valor como símbolo de vida y purificación, sino por todo lo contrario, de muerte y putrefacción, como en el caso real.

¿Perseguía Elisa Lam a un «fantasma» que la condujo a la torre de agua del tejado?

En la película de terror nipona hay una escena que parece calcada a lo que le pudo ocurrir a Elisa, y es cuando el filme nos sitúa en una escalofriante escena, de noche cerrada, en el escenario de la azotea del edificio donde la madre busca desesperadamente a su hija, sube al bidón de agua y, de repente, contempla el fantasma de la niña desaparecida subiendo al depósito, donde delante suya se tira y se sumerge en el agua.

Dicho todo esto, y sin ninguna intención de especular sobre este triste suceso, no deja de ser curioso los paralelismos entre la película ‘Dark Water’ y Elisa Lam, como son la desaparición, el abandono, la enfermedad mental, el escenario del ascensor con su circuito de videovigilancia, la azotea con depósitos de agua y la posterior muerte. Hay quienes han querido ver un asesinato detrás de este terrible caso, pero lo cierto es que la enfermedad mental que padecía la canadiense le jugó una mala pasada. Por lo visto en su viaje por California dejó de tomar la medicación y todo se precipitó de golpe. Se sentía perseguida y huía de sus propios fantasmas, lo que la llevó a esconderse en un depósito de agua del que jamás saldría con vida. Es evidente que fue un accidente lo que provocó su muerte. Lo que no sabremos nunca con certeza es si determinadas escenas de la película pudieron influir realmente en su mente y determinaron sus actos cuando la bipolaridad anulaba su voluntad. ¿Puede una película tener ese grado de influencia en las personas? ¿Tiene lógica este argumento? Quien sabe, igual ni vio la película, pero a veces la realidad emula a la ficción con estas trágicas consecuencias.

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